El dólar oficial aumentó hasta alcanzar los $1.475 y el dólar mayorista cerró el lunes al borde de la banda cambiaria acordada entre el FMI y el Gobierno de Javier Milei, que en el presupuesto 2026 prevé que la divisa termine este año a $1.325.
El dólar oficial experimentó este lunes su sexta jornada consecutiva de aumentos y cerró a solo $6,40 del techo de la banda cambiaria, alcanzando los $1.467 en el mercado mayorista (el utilizado como referencia). En cuanto al dólar oficial, cabe remarcar que alcanzó los $1.475.
La presión sobre la divisa estadounidense no constituye la única señal de alarma para el Gobierno de Javier Milei y su equipo económico. Durante la jornada, el riesgo país experimentó un salto del 8,9% hasta ubicarse en 1.140 puntos básicos, mientras que los bonos soberanos sufrieron caídas de hasta el 6%, con los títulos de mayor duración liderando las pérdidas.
En un contexto de creciente incertidumbre financiera, las reservas internacionales del Banco Central perforaron el umbral de los US$ 40.000 millones por primera vez en septiembre, tras una caída de US$ 461 millones en una sola jornada.
Paradójicamente, en medio de este escenario adverso, el Presidente presentó durante la noche del lunes el proyecto de Presupuesto 2026 en cadena nacional, en un discurso marcado por un tono electoralista de cara a los comicios del 26 de octubre.
Lo más llamativo de las proyecciones oficiales es que el Gobierno anticipa una baja del dólar hasta fin de año, estimando que la cotización descenderá hasta $1.325, lo que representaría un incremento del 29,7% para todo 2025.
Entre tanto, el ministro de Economía Luis Caputo espera que para 2026 el tipo de cambio llegue a los $1.423. Se trata de una proyección aún más curiosa si se tiene en cuenta que también es un valor inferior al nivel actual, que supera los $1.460.
Dólar oficial al límite y futuros por encima de la banda
El Banco Central (BCRA) intervino durante las primeras horas de la jornada con órdenes de venta por aproximadamente US$ 100 millones para establecer un techo en $1.473,50. Cuando la cotización alcanzó los $1.470, apareció algo de oferta genuina del sector privado que permitió que el precio perforara momentáneamente los $1.460.
Sin embargo, hacia el cierre de la rueda repuntó la demanda, empujando al dólar mayorista hasta los $1.467, quedando a solo 0,4% del techo superior de la banda. El volumen operado en el segmento de contado fue de US$ 441,5 millones, superando los US$ 388,6 millones del viernes anterior.
Operadores del mercado señalaron que “no se operó nada en la banda, y la realidad es que siempre apareció offer por debajo del precio, pero el mercado se acerca cada vez más a testear la banda. Será clave ver qué pasa si ello ocurre”.
El director del BCRA, Federico Furiase, había comentado la semana pasada: “¿Por qué deberíamos anunciar que hay u$s6.000 millones si ya anunciamos que en el techo de la banda hay u$s22.000 millones? Que algunos no lo crean no es algo que dependa de nosotros. Solo lo comprobarán si lo testean”.
En el Banco Nación, el dólar minorista cerró a $1.475, mientras que el dólar CCL superó la barrera psicológica de los $1.500, terminando en $1.500,53 tras un salto de casi $20 (+1,3%). Por su parte, el MEP avanzó $19,60 (+1,3%) hasta los $1.488,06. El dólar blue también mostró un crecimiento marcado, avanzando $30 hasta los $1.455.
La presión cambiaria se reflejó también en los contratos de futuros, que anticipan un tipo de cambio por encima de la banda para los próximos meses y que echan por tierra las proyecciones para el Presupuesto 2026.
El contrato de octubre cotizó en torno a los $1.544, mientras que el de noviembre previó un precio de $1.586,50, evidenciando una creciente desconfianza de los inversores tras la catastrófica derrota de La Libertad Avanza en las elecciones de la Provincia de Buenos Aires.
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Bonos en caída libre y riesgo país en ascenso
Los títulos de deuda soberana iniciaron la semana con caídas generalizadas que se profundizaron a medida que avanzó la jornada. Los bonos de mayor duración fueron los más castigados: el Global 2046 se hundió 5,9% y el Bonar 2041 retrocedió 5,6%.
El riesgo país (EMBI) elaborado por J.P. Morgan registró el 12 de septiembre un valor de 1.140 puntos básicos, mostrando un incremento del 8,9% respecto al registro anterior. Este nivel representa el más elevado desde octubre de 2024 y refleja las crecientes dudas sobre la capacidad de pago de los vencimientos en moneda extranjera.
Rocco Abalsamo, asesor financiero de Cocos Gold, aseguró que se observa un “recalentamiento” en las cotizaciones de los bonos soberanos en dólares, a partir del acercamiento del tipo de cambio al techo de la banda.
“Lo que ve el mercado y lo que descuenta en las cotizaciones de los soberanos es la posibilidad de que el Banco Central (BCRA) se ponga como vendedor en el mercado y esto afecte la capacidad de pago en los próximos cupones, tanto en enero como en julio del año que viene”, agregó.
Fernando Dirazar, director de Del Sur Capital Markets, expresó que no considera un buen momento para posicionarse en activos domésticos, ya que cree que al Gobierno “se le terminó la nafta” en materia financiera.
El especialista indicó que el hecho de que el dólar mayorista se ubicara a tan solo 0,4% del techo de la banda implicará ventas desde el BCRA con los dólares que estaban destinados a pagar la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que agravaría aún más la situación de los cupones argentinos.
En enero de 2026 vencen unos US$ 4.000 millones en concepto de Bonares y Globales, y el mercado comienza a cuestionar la capacidad del oficialismo para regresar a los mercados internacionales voluntarios de deuda, que permanecen cerrados para Argentina desde 2018.
Reservas internacionales bajo presión en septiembre
En este contexto, las reservas brutas internacionales experimentaron una fuerte contracción de US$ 461 millones, cerrando en US$ 39.848 millones, su valor más bajo desde el 31 de julio. Esta caída marcó la primera vez en septiembre que las tenencias del BCRA perforaron el umbral de los US$ 40.000 millones.
Fuentes oficiales informaron que la reducción se debió principalmente a pagos de deuda a organismos internacionales: US$ 271 millones al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y US$ 112 millones al Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF).
Además, se registraron vencimientos menores con el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (FONPLATA) por US$ 35 millones, el Banco Europeo de Inversiones (EIB) por US$ 6 millones, y otros organismos por montos menores.
Nicolás Cappella, analista de Grupo IEB, remarcó que el retroceso de los bonos en dólares de hasta 6% exhibe que “al mercado le preocupa que con este nivel de riesgo país, no se puede acceder a los mercados“.
“Por lo tanto, habrá que pagar los vencimientos efectivos. Atento a ello, cada dólar cuenta. Razón por la cual, no se queda del todo cómodo con la idea de que el BCRA use mucha munición para defender la banda. La realidad es que hay un gran componente político en los precios y hasta las elecciones no se disipará”, evaluó el especialista.
Actualmente, las arcas del Tesoro muestran un saldo cercano a los US$ 1.100 millones, tras haber destinado aproximadamente US$ 500 millones entre martes y viernes de la semana previa a las elecciones bonaerenses para contener la cotización.
Este monto prácticamente coincide con los vencimientos hasta fin de año. El Banco Central dispone de alrededor de US$ 19.000 millones líquidos dentro de la franja superior, aunque de ese total solo US$ 7.000 millones son de disponibilidad propia, según expertos.

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Medidas restrictivas y deterioro del contexto económico
Sea como fuere, el viernes pasado la Comisión Nacional de Valores (CNV) implementó restricciones que afectaron las operaciones de dólar CCL, limitando la compra de activos dolarizados apalancados con cauciones en pesos por parte de las Agentes de Liquidación y Compensación (ALyCs).
Esta medida generó incertidumbre en el mercado y contribuyó al salto de los tipos de cambio paralelos. Nicolás Cappella de IEB expresó que “nuestra lectura es que el Gobierno busca utilizar la menor cantidad de dólares posibles para defender la banda y por ello saca estas normativas, que están más cerca del cepo que de un dólar de libre flotación“.
Desde Max Capital señalaron que “el Gobierno parece estar buscando limitar el efecto de las tasas más bajas sobre la moneda, ante el temor de que los locales usen apalancamiento para comprar dólares a través del CCL”. Es que la tasa nominal anual TAMAR para plazos fijos mayoristas retrocedió desde el 52,5% al 47,69% (desde el 67,08% al 59,55% en términos efectivos).
En el frente de la deuda pública, el stock total creció en US$ 7.004 millones durante agosto, pese a que los pagos del mes superaron a las nuevas colocaciones. Esto se explicó por un ajuste de valuaciones de US$ 14.669 millones, fundamentalmente por la capitalización de intereses en pesos durante un mes en el cual las tasas extendieron la tendencia alcista iniciada en julio.
En el mercado accionario, el S&P Merval cayó 0,6% a 1.748.701,64 puntos, mientras que su cotización en dólares retrocedió 1,9%, descendiendo a su valor más acotado desde el 7 de agosto de 2024. Los papeles que lideraron las pérdidas fueron Transportadora de Gas del Norte (-4,2%), Metrogas (-3,9%) y BBVA (-2,9%). Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) explicaron que:
“en un escenario de estrés en la plaza local y con el riesgo país por encima de los 1.000 puntos básicos, el uso de reservas escasas para sostener el esquema cambiario no favorece al pricing de los bonos en dólares. En este contexto, resultará clave seguir de cerca la evolución del tipo de cambio y la postura que adopte el Banco Central esta semana”.
La combinación de presión cambiaria, caída de reservas, deterioro de los bonos y restricciones financieras configura un escenario complejo para la administración Milei, que deberá navegar estas turbulencias en las semanas previas a las elecciones legislativas nacionales.
