Nilo Navas, combatiente de Malvinas, docente y primer candidato a concejal por el partido Potencia, visitó por primera vez los estudios de El Ágora 2025. En conversación con Juani Guarino, el candidato repasó su historia de vida, marcada por el hundimiento del Crucero General Belgrano, su carrera como educador y su reciente incursión en la política partidaria.
Navas ofreció un análisis sobre el gobierno nacional, cuestionó la falta de planificación que mantiene a Bahía Blanca “estancada” y delineó una propuesta basada en el consenso, la planificación a largo plazo y la defensa de un Estado presente en sus funciones esenciales.
Un vecino, docente y veterano de guerra
Consultado sobre sus orígenes, Nilo Navas se presentó como un bahiense de toda la vida. “Nací en Bahía Blanca, soy del barrio Anchorena, allí nací, allí vivo”, relató, trazando un recorrido que lo llevó de la escuela pública y los clubes de barrio a formarse como profesor de Ciencias Económicas y guardavidas. Sin embargo, su identidad está indeleblemente ligada a un hecho histórico:
“Soy veterano de guerra de Malvinas. En el año 1982 yo formaba parte de la Armada Argentina, estuve a bordo del Crucero Belgrano, hundido en combate, el 2 de mayo”.
Esa experiencia, que lo convirtió en un incansable divulgador de la causa, es la que hoy enmarca su decisión de involucrarse en la política local.
“Así como en el 82 di un paso con mucho orgullo para defender la patria, hoy doy un paso con este espacio político que me convocó para precisamente dar también el paso y decir, bueno, acá estoy para colaborar de nuevo”.
Explicó que aceptó la propuesta de Miguel Donadío -quien encabeza la boleta de diputados provinciales de Potencia en nuestra sección- tras un tiempo de análisis, atraído por la “impronta de ser decente y transparente” de la candidata nacional María Eugenia Talerico y por un equipo de trabajo con el que comparte valores. “Yo no me siento en la mesa con cualquiera ni me saco una foto con cualquiera”, sentenció.
“Ni blanco ni negro, yo creo que quiero que las cosas funcionen”
Navas definió su postura política como transversal y objetiva, “alejada de los fanatismos”. Recordó su trayectoria en la militancia gremial como fundador del SUTEBA local, donde colaboró con distintas listas más allá de las diferencias.
“Yo soy objetivo. […] Alguno por ahí se confunde porque me dice, ¿vos sos blanco o negro? No, yo ni blanco ni negro, yo creo que quiero que las cosas funcionen”.
“Cuando tengo que aplaudir, tuve que aplaudirlo a Macri y lo hice, cuando tuve que criticarlo lo critiqué, cuando tuve que aplaudir a Alberto Fernández lo hice y cuando tuve que criticarlo lo critiqué, y con Milei pasa lo mismo”, afirmó.
El costo del ajuste indiscriminado
Al evaluar la gestión del presidente Javier Milei, Navas reconoció el valor de ciertas medidas, como la baja de la inflación. “Es lo peor que nos puede pasar. Yo viví la década del 80, viví las hiperinflaciones de Alfonsín, yo conozco esto“, sostuvo. Sin embargo, su principal crítica se centra en el costo social de las políticas implementadas.
“Yo a algunas medidas estoy de acuerdo, acompañar con esto, acompañar con otro. Lo que sucede… que siempre pienso el costo, ¿cuál fue el costo de todo esto? ¿dejar en el tendal, dejar en el olvido, perdida a la gente en la calle como ha sucedido? Tanta gente que la está pasando mal”.
Para el candidato, el error radica en aplicar la “motosierra” de forma indiscriminada, sin distinguir lo productivo de lo improductivo. Defendió el rol del Estado en sus funciones indelegables:
“El Estado no se puede desentender de la salud, la educación, la justicia, de la seguridad, de la obra pública. […] El Estado tiene que estar presente”.
Criticó también los malos modales en la política:
“Si alguien a mí me destrata, yo lo miro, ni le contesto, porque si te contesto es tu identidad y, ¿sabés una cosa?, me llevás a tu nivel y me ganás por bruto”.
Una ciudad estancada y sin planificación
El diagnóstico sobre Bahía Blanca fue contundente. “Yo veo la ciudad estancada, yo le digo la ruedita del hámster, estamos siempre en el mismo lugar”, lamentó. Señaló que los problemas de agua, calles, luz y gas son recurrentes y que la situación actual es el resultado de una problemática que arrastran varias gestiones..
Si bien evitó señalar culpables directos, apuntó a un problema de fondo: “Nosotros estamos con un problema enorme en la Argentina que es la corrupción”. A nivel local, lo tradujo como una “sub-optimización de los recursos escasos”.
“Se deja de lado cosas que son más urgentes y se priorizan cosas que no son tan urgentes”, explicó.
Para Navas, la clave es la falta de planificación. Puso como ejemplo su expedición a la Antártida en un velero, un objetivo que muchos tildaron de locura pero que él logró tras tres años de preparación. “Yo soy de planificar, planifico corto, mediano plazo, objetivos que sean cumplibles”, afirmó.
“Estoy harto de que me mientan”, confesó, y criticó la falta de visión a largo plazo que condena a la ciudad.
“Bahía es una ciudad rica y estamos rascando la olla. Tenemos puerto, industrias, servicios, comercio, comunicación, es la ciudad más importante del sur argentino y estamos dando lástima”.
Dar el primer paso: consenso y objetivos cumplibles
Frente a este panorama, su propuesta como concejal se basa en la colaboración y la fijación de metas realistas. “Si nosotros tenemos la posibilidad de ingresar, obviamente que vamos a ser minoría, lo cual implica que vos necesitás los consensos“, admitió, y destacó la importancia del debate para llegar a acuerdos.
“Acá nadie es enemigo de nadie, de pronto vos de una fuerza opositora presentás un plan y a mí me interesa, ¿qué es lo que te hace pensar que no te vamos a apoyar si es para crecer?”.
Su primer paso sería abordar problemas urgentes y básicos. Denunció que, a siete meses de las inundaciones, “hay gente que para pasar a su casa tiene que seguir poniendo un tablón”.
Su equipo, compuesto por profesionales de distintas áreas y “profesionales de la vida” —los vecinos que padecen los problemas a diario—, está trabajando en un plan de pavimentación inspirado en municipios cercanos que lograron avanzar a bajo costo.
“Si vos estás trabajando con 50 o 60 cuadras por año y nosotros te podemos proponer 200 cuadras, ¿no te puede interesar?”, interpeló.
Finalmente, hizo un llamado a la participación ciudadana en las elecciones. “El voto es clave. La gente tiene que ir a votar”, insistió. “En el cuarto oscuro somos todos iguales. […] Es el momento en que todos tienen el poder y la responsabilidad de elegir”.
