La docente y dirigente del PTS, Daniela Rodríguez, ex candidata a intendente por el Frente de Izquierda, analizó en diálogo con Juani Guarino para El Ágora 2025 de Taboo Radio, la catástrofe del 7 de marzo en Bahía Blanca, el ajuste del gobierno de Milei, las próximas elecciones desdobladas en la provincia de Buenos Aires y la confluencia de luchas que se está gestando.
La inundación y la organización popular
Rodríguez relató su experiencia durante la catástrofe del 7 de marzo: “Yo vivo en el barrio Bahía Blanca, está entre el Rosendo López y Villa Italia, Villa Loreto. En mi barrio la verdad es que no hubo consecuencias graves, el agua drenó muy rápido”.
Sin embargo, pronto comenzó a ver la magnitud del desastre: “Lo primero que vi fue el video del Penna de Neonatología. Eso me golpeó bastante”.
Compañeros de distintos puntos del país la contactaron preocupados: “Me preguntaban, ¿cómo están las compañeras? ¿Cómo están los compañeros? Se ven imágenes catastróficas, parece como de una película distópica”.
Ante la emergencia, la militancia del PTS se organizó rápidamente:
“Al otro día ya arrancamos primero en nuestra casa cultural Marx. Desde ahí pusimos en pie la posta de salud y cuidado con compañeras y compañeros que vinieron de La Plata, de Buenos Aires, a colaborar con nosotros y de ahí nos pusimos en contacto con White y con Cerri y fuimos varias veces a hacer el relevamiento que no hizo el gobierno”.
Para la dirigente, lo ocurrido no puede atribuirse solo a un fenómeno meteorológico y recordó que varios expertos habían alertado por la posibilidad de una situación como ésta.
La polémica de las compuertas en White
Uno de los puntos más controvertidos de la inundación fue lo sucedido en White: “Estuvieron tres días bajo agua por unas compuertas que no se abrieron”, afirmó Rodríguez, refiriéndose a la controversia que surgió cuando el Intendente negó que la compuerta de Profertial haya permanecido cerrada.
“Los bomberos tuvieron que hacer una búsqueda del tesoro porque no están limpias, no les hacen nada, entonces intentaron buscarlas, las abrieron y se pudo drenar”, explicó en referencia a un video que circuló en redes.
“Las empresas del pueblo no se inundaron. White quedó inundado y las empresas no” manifestó, dando cuenta que no fueron las compuertas de los privados las que permanecieron cerradas.
La catástrofe dejó profundas secuelas psicológicas:
“Hay familias que todavía no han vuelto a sus casas o están tratando de recomponer lo que hay, no solamente en lo físico, en lo material, sino también en lo emocional, psicológico. Eso vimos mucho con la posta de salud, cuestiones muy de salud mental que algunas que ya existían y que se profundizaron y otras que afloraron con esto”.
La lucha docente y la unificación de demandas
Como docente y militante sindical, Rodríguez destacó: “Acá en Bahía tenemos la lucha de docentes, es digamos lo más activo. Yo soy parte de Suteba, venimos movilizándonos”.
Crítica con las dirigencias sindicales, señaló:
“Hay burocracias, tanto en los centros de estudiantes como en las centrales sindicales, que lo que más están haciendo además de dejar pasar el ajuste, los ataques y todo, de no convocar al Plan de Lucha, cuando convocan, convocan separado. Entonces no dejan que los trabajadores y las trabajadoras discutamos realmente qué es lo mejor”.
Rodríguez compartió datos sobre la precarización laboral:
“Tengo una compañera preceptora que su salario por 20 horas de trabajo es casi 600 mil pesos, laburan dos cargos y no llegan a cubrir la canasta básica. Y otra laburan además como monotributista pues son psicólogas, y otra además es acompañante terapeútica”.
Elecciones desdobladas y desafíos para la izquierda
Consultada sobre las próximas elecciones provinciales desdobladas, analizó: “El desdoblamiento de las elecciones responde más a internas del peronismo, en cuestiones así más ajenas a lo que nosotros podemos interferir”.
Para la izquierda, este escenario presenta dificultades adicionales:
“En estas próximas elecciones, tanto provinciales como nacionales, vamos a contar con menos espacios publicitarios públicos. Ya de por sí no es bastante desigual porque se permitía que se pusiera plata aparte de lo público, que se ponga plata de empresas y demás, cosa que nosotros no aceptamos porque justamente estamos en contra de ello. Toda nuestra fuerza es militante, la plata de militante, de colaboradores, de demás”.
Sobre las candidaturas para este año, Rodríguez explicó el proceso interno:
“Las listas las armamos generalmente en plenarios, asambleas, votamos los candidatos. Nosotros del PTS decimos estos son nuestros candidatos y después se charla con el otro partido. Seguramente encabezamos nosotros porque al haber ganado la última interna, encabezaríamos nosotros”.
Ni una menos y la crítica a las políticas de género
La dirigente se refirió a la próxima movilización bajo la consigna Ni Una Menos:
“El 3 de junio, es el Ni una Menos, pero tanto a nivel nacional como en Bahía Blanca consensuamos pasarlo al miércoles 4 de junio para confluir con jubiladas y jubilados”.
Explicó que esta decisión
“no solo es un gesto porque hoy hablar de violencia machista también es hablar del ajuste a los sectores más feminizados como salud, educación, limpieza, jubiladas y jubilados, que además nueve de cada diez mujeres no se van a poder jubilar con el tema de la moratoria”.
También señaló cómo se materializa la violencia machista:
“Los sectores más recortados, más ajustados y más atacados son educación, salud, limpieza, acompañantes terapéuticos. Y ¿por qué hablamos de violencia machista? Bueno, 70% y 80% somos mujeres de las que estamos ahí, que laburar dos o tres cargos para llegar a fin de mes”.
Respecto al anterior anterior, criticó:
“Después del Ni una Menos, las asambleas eran muy masivas. Después con el gobierno de Alberto, hubo todo un sector del feminismo que entró, se institucionalizó, ocupando ministerios, secretarías, como dejando la confianza en un gobierno”.
Para Rodríguez,
“esos ministerios sin presupuesto, sin herramientas reales como la emergencia contra la violencia de género, si no tiene planes de vivienda, si no tiene planes para hacer refugios, si no tiene planes para dar subsidios, si no le garantiza a la persona que está en situación de violencia de salir de esa situación de violencia, no sirve. O sea, son papel mojado. Es muy progre decirlo, pero después no le salvas la vida de nadie”.
Para cerrar, la dirigente hizo un llamado a la organización:
“Confiar en la fuerza de la organización de las calles, no es para conquistar, hoy también es para defender los derechos conquistados porque estamos en un contexto en el que todo puede cambiar. Tener como faro a las jubiladas y los jubilados que vienen, la cara de la resistencia contra el gobierno de Milei, pero también pensar en las madres y abuelas de Plaza de Mayo que resistieron y pelearon contra la dictadura”.