Encendiendo una nueva polémica, Milei propone terminar con la educación obligatoria y gratuita

El precandidato “libertario” Javier Milei arremete contra uno de los derechos humanos elementales garantizados por la Constitución: la educación primaria y secundaria, obligatoria y gratuita. La propuesta se asemeja la misma que intentó imponer López Murphy en 2001, quien duró apenas dos semanas en el ministerio de Economía del gobierno de De la Rúa.

Al ser consultado si estaba a favor de la educación obligatoria y gratuita el diputado dijo que “gratis no hay nada” y le repreguntó a su interlocutora si estaba dispuesta a “ponerle una pistola en la cabeza a la gente para que haga algo“.

Gratis no hay nada, no existe tal cosa como un almuerzo gratis. Alguien lo tiene que pagar. Hay que cambiar el sistema, porque como está no funciona. Hay un Estado fallido y podemos proponer métodos para que la educación se parezca al mercado“, fundamentó el economista ultraliberal en una entrevista en Radio Mitre.

Acto seguido propuso que se implemente “un voucher para estudiar y no ser rehén del sistema de adoctrinamiento del Estado“.

“¿Vos querés obligar a un ser humano a que haga algo? No nos está yendo muy bien con la obligatoriedad porque la gente va dejando en el camino, así que el sistema de la obligación no funciona“, agregó.

Los dichos del legislador ultra derechista fueron repudiados por especialistas en educación y personalidades ligadas a la actividad pedagógica, quienes recordaron el derecho constitucional “a enseñar y aprender“.

Entre ellos, el ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk, señaló que la negativa de Milei a pronunciarse en favor de la educación obligatoria es una postura “anti-derechos” que presupone entender “la educación como un mercado“.

“Creemos que la educación es un derecho y como tal requiere financiamiento del Estado. Desde 1884, la Constitución plantea que la educación primaria es gratuita y obligatoria. Milei cree en la educación como un mercado”, replicó el ministro en diálogo con Télam.

Luego, advirtió que:

“La propuesta de los ‘vouchers’ es una propuesta que en Chile la trajo la dictadura de Augusto Pinochet: son concepciones antiderechos que destruyen las políticas públicas y generan desigualdad“.

Por su parte, la pedagoga Adriana Puiggrós, el ministro de Educación bonaerense, Alberto Sileoni y el exrector del Colegio Nacional de La Plata, Gustavo Oliva, esbozaron diversos argumentos que desarman la propuesta de Milei.

Al respecto de la gratuidad, Sileoni apunta que está íntimamente ligada a la obligatoriedad. Además, apunta que, por la Constitución y diversas leyes nacionales, la propuesta de Milei ni siquiera es posible llevarla al a práctica.

Sobre el sistema de vouchers, los especialistas señalan que llevaría a un retiro del Estado de la planificación educativa, perjudicaría a las escuelas de bajos recursos e incluso a las privadas en la medida en que las decisiones no serían tomadas por conducciones pedagógicas sino por la ley de oferta y de demanda del mercado.

Si eliminás la obligatoriedad no hay más chicos en las escuelas”, concluye Oliva.

El recuerdo de López Murphy

Sobre esta propuesta del libertario, cabe recordar que en el año 2001, año de la mayor crisis económica, social y política de la historia nacional, el entonces ministro de Economía del gobierno de La Alianza, presidido por el radical Fernando De la Rúa, intentó impulsar una idea similar, que causó tal rechazo generalizado que lo forzó a abandonar el cargo a solo dos semanas de haberlo asumido.

Ricardo López Murphy

Se trató nada menos que Ricardo López Murphy, hoy referente de Republicanos Unidos, uno de los partidos miembro de Juntos por el Cambio.

López Murpy duró en el Ministerio de Economía dos semanas y su ciclo llegó a su fin apenas concluyó la cadena en la que anunciaba un plan de ajuste, que incluía la virtual desaparición de la educación y la salud pública y el despido masivo de empleados estatales.

En particular, la mayor reacción contra el “bulldog” se dio por su plan de recorte educativo, que incluía la cancelación de becas y programas, un achicamiento del 5% del gasto en el presupuesto y una reducción de las partidas asignadas a la Universidad de Buenos Aires.

Mencionadas en esta nota:

Las últimas noticias

Seguinos en redes

Offtopic: