Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich expusieron sus no tan disímiles propuestas políticas y económicas ante el llamado “Círculo Rojo“. Mientras que los industriales parecen inclinarse por apoyar a alcalde porteño, los terratenientes muestran mayor simpatía por la titular del PRO.
El miércoles pasado, Mauricio Macri, Larreta y Bullrich estuvieron en el predio de la Sociedad Rural (SRA) en Palermo: el primero almorzó con el Consejo Interamericano del Comercio y la Producción (Cicyp), los restantes dos desfilaron para presentar sus propuestas en caso de ser electos presidentes de la Nación.
Pese a sus diferencias discursivas y retóricas, el Jefe de Gobierno de CABA y la ex minista de Seguridad macrista coincidieron en diversos puntos de sus programas económicos y políticos.
Ambos proponen la unificación de los tipos de cambio:
“Va a haber un tipo de cambio unificado en mi gobierno lo más rápido posible. Ahora, voy a ser honesto, no es realista decir que podemos hacerlo en el primer día, como hicimos en el 2015. La situación económica es dramática, al punto de que no tenemos ni idea si vamos a siquiera encontrar reservas el 10 de diciembre en el Banco Central”, expresó Larreta.
“Necesitamos el fin del cepo cambiario. No hay país que pueda vivir con esa cantidad de monedas, que hace que toda la producción se atasque. Estamos convencidos que el cepo hay que retirarlo de inmediato“, dijo por su parte Bullrich.
También, ambos coincidieron en la necesidad de “ordenar” tanto al Estado como a las cuentas públicas, mediante devaluación.
En este punto, Larreta afirmó:
“Primero, tenemos que generar estabilidad, tanto desde lo macro como desde lo micro. Sin estabilidad macro, ningún productor puede tener certidumbre para planificar una campaña o invertir. La inestabilidad es el talón de Aquiles de nuestro país, es el ancla que hace que nuestro barco no avance”.
“Para esto vamos a bajar el gasto público, ir hacia el equilibrio fiscal y potenciar la creación de riqueza que ustedes generan”, les dijo Larreta a los empresarios.
En el mismo sentido se expresó Bullrich:
“La palabra fundamental de la Argentina que viene es el orden, el orden económico, político, en la seguridad y en la educación“, apuntó.
Bullrich indicó que realizará “un plan” para reducir “el déficit desde el principio” y así generar “un cambio fuerte en las condiciones“.
“Vamos a hacer todo para entrar a un plan de estabilización y trabajar en los precios relativos que están distorsionados”, explicó.
En un guiño a los terratenientes del campo, ambos candidatos del PRO propusieron lo mismo: la eliminación de las retenciones.
“Las retenciones son un impuesto horrible que se adueña del trabajo del campo. Desde 2002 el estado recaudó en concepto de Derechos de Exportación más de u$s 173.000 millones. ¿A dónde fueron?”, se preguntó Larreta.
“Mi primer paso va a ser eliminar, el día uno, las retenciones para más de 200 productos de las economías regionales, como el azúcar, el tabaco, los jugos de fruta y de limón, el aceite de maní, entre otros ejemplos. Y con el resto de las retenciones, vamos a marcar el camino por el que van a descender hasta su eliminación“, prometió el Jefe de Gobierno porteño.
Por su parte, de forma más resumida, Bullrich propuso casi lo mismo:
“Tengo la decisión política, la firmeza y el carácter; son los distintivos del gobierno que viene. Sin retenciones, al año 2030 se crece al 38%; con retenciones, al 6%. Eso es más mundo privado y menos Estado”, prometió Bullrich.
Las mayores diferencias que los empresarios destacaron fueron en matices discursivos. A los sectores industriales del Círculo Rojo les agrada más la agenda de Rodríguez Larreta, a quien ven como el candidato PRO con “mayor capacidad de gestión”, con una “mirada positiva de la actividad productiva” y el “único” con la “vocación de dialogo” necesaria para acordar proyectos en el Congreso y sancionar leyes que consideran necesarias.
En cambio, a los latifundistas de los campos los seduce mucho más el estilo confrontativo de Bullrich, mientras aplaudían cada vez que la ex ministra se refería al Estado como un estorbo para el sector privado que “les pone una pata encima”.
Sin embargo, en este último punto, el Círculo Rojo también aplaudió las expresiones similares que expresó el diputado ultra derechista Javier Milei, quien también expuso en la Rural.
Sucede que Milei y el “ala dura” del PRO no sólo coinciden en oratoria, sino también en ideas de fondo. Al menos así lo expresó el propio Mauricio Macri, quien vaticinó un balotaje entre el “libertario” y el candidato de Juntos por el Cambio que gane las PASO:
“Nuestro candidato tendrá que demostrar que, más allá de las intenciones rupturistas y de cambio que tiene Javier Milei, nosotros tenemos las mismas pero con experiencia. Eso debería inclinar la balanza a favor nuestro”, expresó Macri.
Quizás una de las pocas diferencias políticas reales es que, mientras Rodríguez Larreta se muestra reacio a acercarse a Milei, para Bullrich una buena elección del minarquista no serían malas noticias:
“Contar con esos diputados va a ser positivo. Prefiero negociar con los diputados de Milei que negociar con los que te vienen a pedir el canje, los que ya conocemos”, señaló.
