En esta edición de La Perinola Política, Francisco Battistella analizó los despidos masivos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la decisión del gobierno de Javier Milei de enviar a Gendarmería a desalojar una protesta pacífica que reclamaba contra el ajuste del organismo.
El presupuesto de la CNEA cayó un 45,4% desde 2023 y la inversión en bienes de capital se desplomó un 53,4%. Todo mientras Milei impulsa su plan nuclear que, en los hechos, significa privatizar activos estratégicos y desguazar el sistema. Y la pregunta es: ¿por qué destruir lo que funciona? Porque Milei necesita probar que “el Estado no funciona” y para eso destruye lo que sí funciona.
En la segunda parte, el análisis giró en torno a los faltantes de gas en el NOA, el litoral y La Plata en plena ola polar. El secretario de Energía dice que el sistema “funciona perfectamente bien”, pero la realidad es que las obras en el Gasoducto Norte están paralizadas por deudas de ENARSA y no hay expectativas de que se retomen a corto plazo.
Lo paradójico es que todo esto ocurre mientras Vaca Muerta bate récords de exportación. Pero se exporta en masa para que ingresen divisas, pero esos ingresos no se invierten en garantizar las obras necesarias para garantizar el suministro interno.
Battistella planteó la pregunta de fondo: ¿para qué producimos más si la gente sigue igual o peor? Porque si la disociación entre el programa de gobierno y la sociedad es tal que ninguno de los logros que el oficialismo festeja mejoran la calidad de vida de las personas, entonces la discusión no es qué Estado queremos, sino qué Estado necesitamos.