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lunes, marzo 4, 2024

Carapintadas y reivindicación de la dictadura para una nueva jornada de la Megacausa Zona 5

En una nueva audiencia de la Megacausa Zona 5, en la que se juzgan delitos de Lesa Humanidad en Bahía Blanca, se escuchó el testimonio de un ex conscripto y dos exmilitares reivindicadores del Terrorismo de Estado, todos convocados por la defensa de los genocidas.

Durante la jornada del jueves 14 de septiembre se pudieron ver y escuchar saludos, elogios, y camaradería entre los defensores de los genocidas y los ex militares testigos ante el sostenimiento pasivo del Tribunal Oral Federal bahiense.

Se trata de la audiencia número 67 del octavo juicio que se realiza en la ciudad, que tiene 38 imputados y 333 víctimas, siendo el más grande de la provincia de Buenos Aires.

La estrategia de la desmemoria

El primero en declarar, el ex colimba Juan José Gerk, lo hizo de manera presencial en la sede del Tribunal de Chiclana y Lavalle. Gerk no realizó ningún aporte sustancioso a la causa que se ventila, ya que no acreditó haber visto detenidos ni supo de la existencia de operativos o de grupos antiguerrilla.

Juan José Gerk

La estrategia de la defensa oficial pareciera consistir en convocar a ex soldados que no ofrezcan datos relevantes y no recuerdan demasiado lo sucedido en los años de dictadura, para contrarrestar a los soldados que sí han hecho grandes aportes sobre el accionar del Ejército durante el Terrorismo de Estado, y cómo sus instalaciones fueron utilizadas para tener personas secuestradas, entre otras acciones represivas.

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Carapintadas, negacionismo y camaraderia

El segundo testigo, el coronel retirado Juan José Gatti, declaró en defensa del imputado Roberto Brunello, a quien conocía de la fuerza, siendo convocado por la defensa oficial.

Brunello, quien estuvo 8 años prófugo escapado de la justicia, era el jefe de la compañía a cargo de los secuestros llamada Compañía Combate Mayor Keller del Batallón de Comunicaciones 181, y está acusado de variados delitos de Lesa Humanidad, entre ellos, abusos sexuales hacia mujeres secuestradas.

Juan José Gatti

El testigo Gatti fue militar durante todo el periodo de la dictadura genocida y también fue parte de los militares de rango que fueron a Malvinas bajo las órdenes del ex-carapintada Aldo Rico.

Sin embargo, sobre los delitos de los que se acusa a Brunello en esta causa, Gatti no dijo ni esclareció ningún dato.

Posteriormente, el tercer y último testimonio en este juicio fue el del ex carapintada Hugo Reinaldo Abete, compañero de egreso del Colegio Militar de Brunello, por quien se lo convocó a declarar.

Hugo Reinaldo Abete

El testigo Abete, además de haber estado en la Provincia de Tucumán cuando se desató el aniquilamiento a militantes en esa región, y ser parte de las fuerzas durante toda la dictadura, llegada la democracia fue parte de los alzamientos carapintadas perpetrados a ordenes de Mohamed Seineldin.

Por esto fue condenado a 18 años de reclusión por los delitos de Motín agravado por el derramamiento de sangre (muertos y heridos) y por su condición de militar, en contra de la democracia de nuestro país.

Cabe recordar que los alzamientos carapintadas fueron cuatro, sucedieron entre los años 1987 y 1990, y su finalidad fue conseguir la impunidad para los responsables de los delitos aberrantes de la dictadura, que llegada la democracia comenzaban a juzgarse y que Abete los sindica como una “venganza” hacia las fuerzas armadas que torturaron, asesinaron y desaparecieron personas.

Estos alzamientos e intentos de nuevos golpes militares dieron resultado cuando el gobierno de Alfonsín claudica ante los militares, sancionando las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, conocidas como las “Leyes de Impunidad”, evitando así futuros juzgamientos a los genocidas.

Posteriormente, en los años 90, el gobierno de Carlos Menem selló la impunidad de los crímenes cometidos a través de los Indultos a militares.

El levantamiento en el cual participó el testigo convocado por la defensa, Hugo Abete, dejó un saldo de 14 personas muertas -5 eran civiles-, y unas 200 personas heridas, y fue catalogado como el más sangriento de los alzamientos carapintadas. Tras 20 horas de enfrentamientos, los sediciosos se rindieron, entre ellos Abete y Seineldin.

Camaradas y lamebotas

Abete dedicó innumerables elogios para otros genocidas ya condenados, como Gandolfo y también para Bernardo Cabezón, quien es juzgado nuevamente en la Megacausa, a quien catalogó como un “hombre puro, destacadísimo y una institución dentro del Ejercito”. “Es tremendamente sano e inocente, un caballero de la montaña”, indicó, y agregó que no cree en nada de lo que se lo acusa.

Bernardo Artemio Cabezón actuaba como guardia del Centro Clandestino de Torturas y Exterminio “La Escuelita”, es decir era parte de los que más cerca de secuestrados y secuestradas estaban. Dicha actuación, absolutamente comprobada, juzgada y condenada, le valió una pena a prisión perpetua en un juicio anterior, el cual se halla firme ante la justicia.

Para el final de su arenga pro-militar genocida disfrazada de testimonio, Abete, quien se alzó en contra de la democracia durante y después de la dictadura, se refirió a los genocidas que cometieron delitos de Lesa Humanidad como prisioneros de guerra, de alguien que decidió no terminar esta guerra y continuarla por otros medios”.

Ya cerrando su declaración, los defensores particulares no se privaron de repartir elogios de ida y vuelta con el testigo carapintada, en algunos casos pidiendo la palabra solamente para saludarse con largas glorificaciones mutuas.

Todo esto ocurrió ante el silencio- y por lo tanto la aprobación- del Tribunal presidido por el Juez Ernesto Sebastián, quien a pesar de ser quien “modera” el debate, tal como lo expresa siempre, permite permanentemente todas estas acciones de tinte bizarro, fuera de toda lógica dentro de un juicio, sobre todo de las características de un Juicio de Lesa Humanidad.

Para finalizar, se dispuso la reproducción del audio de Edith Carmen Delgado, escribana, quien declaró el 15 de noviembre de 2011 en la denominada causa “Bayón”.

Sexagésima séptima audiencia de la Megacausa Zona 5 (14 de septiembre de 2023)

¿Como continúan las audiencias?

La semana venidera no habrá audiencias, por lo que continuarán el día Jueves 28 de septiembre, en la sede del Tribunal Oral de Chiclana y Lavalle, desde las 9 horas. Los juicios son Orales y Públicos, y puede concurrir cualquier persona que así lo desee con su DNI.

Las audiencias también se emiten de manera virtual por los canales de YouTube de la Subsecretaria de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires y del Poder Judicial, así como en el micrositio de la Megacausa Zona 5 en El Ágora Digital.

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