La autoproclamada “República Libre de Liberland” no tiene reconocimiento internacional, pero sus representantes tienden puentes con Javier Milei y Diana Mondino, y se ilusionan con entablar relaciones con la República Argentina. ¿Cómo es su vínculo con el mandatario libertario?
La visita del Presidente Javier Milei a la República Checa coincidió el anunció de los representantes de la autoproclamada Free Republic of Liberland (República Libre de Liberland) de la apertura de una oficina en Praga.
Aunque la agenda del libertario en el país no incluía una participación en el evento, la invitación tenía la imagen de Milei, en una maniobra para lograr visibilidad que invitaba a pensar que el mandatario estaría presente.
Aunque esto no ocurrió, Pol Victoria (embajador español de Liberland) se fotografió con el Presidente en el marco de la “Cena de la libertad” que se realizó en Madrid. Entre tanto, el representante de esta república de fantasía en Argentina, Nicolás Mateos, asegura que mantienen conversaciones con la canciller, Diana Mondino.
¿Qué es Liberland?
La República Libre de Liberland se autodenomina como una utopia libertaria, y fue fundada el 13 de abril de 2015 en un territorio de 7 kilómetros cuadrados en la frontera entre Croacia y Serbia, a la orilla occidental del río Danubio. Su fundador, el político checo Vít Jedlička, declaró en ese lugar la independencia junto a su pareja y un amigo, y fue elegido presidente.
Sin embargo, hasta el momento casi ningún Estado reconoce a Liberland como un país, salvo por Sudán del Norte, otro estado sin reconocimiento internacional surgido en medio de una guerra civil. A esto se suma un vínculo con Somalilandia, territorio autoproclamado independiente en 1991 y con un reconocimiento internacional limitado.
El checo aprovechó los conflictos territoriales que derivaron del desmembramiento de Yugoslavia (en particular, la disputa en la frontera serbo-croata) para plantar bandera en ese vacío territorial. Para los serbios, es un tema menor sin impacto en los intereses del país, mientras que los croatas (administradores del territorio) solicitaron un arbitraje internacional para definir a qué país pertenece.
El país, como su nombre lo indica, una república libertaria y en sintonía con los ideales económicos de Milei. No posee ningún habitante, pero según su sitio web oficial es voluntario el pago de impuestos, mientras que sus defensores son defensores del libre mercado y la propiedad privada, limitando las labores del Estado a la defensa, seguridad y justicia.
Por su parte, Jedlička es el líder del Partido de Ciudadanos Libres en la Región de Hradec Králové de República Checa, y vio en el ascenso de Milei una oportunidad para visibilizar su causa. Hasta el momento, visitó Argentina dos veces.
En referencia al Presidente, explicó que “su discurso, especialmente en Davos, dio en el clavo. Mucha gente en todo el mundo está despertando por las ideas que representan Javier Milei y Liberland”.
“La gente debería vivir libre de una burocracia estatal y de impuestos excesivos”, sostuvo en declaraciones que otorgó a Perfil, al tiempo que indicó que “es posible organizar el Estado basándose en la colaboración voluntaria en lugar de la coerción estatal”.
Jedlička también ha manifestado sus intenciones de convertir el país en un paraíso fiscal y promover el uso de la criptomoneda “Mérito”, que está fijada al valor del dólar estadounidense. También aceptan el uso de otras criptomonedas como Bitcoin y Ethereum.
Por lo pronto, el territorio es administrado por Croacia, que se encargó de expulsar a quienes intentaron instalarse en la zona. Su fragilidad institucional no frenó la entrega de ciudadanías por parte de Liberland, que ya otorgó 1.000 y tiene 900.000 peticiones.
Conexiones con Javier Milei
La relación entre Liberland y Javier Milei viene de antes de que el libertario ocupara el sillón de Rivadavia. En 2019, previo al crecimiento de su imagen pública, se había mostrado con un disfraz de “General Ancap”, que según él proviene de Liberland. Al respecto, decía:
“Soy el General Ancap. Vengo de Liberland, una tierra creada por el principio de apropiación originaria del hombre. Una tierra de siete kilómetros cuadrados entre Croacia y Serbia. Un país donde no se pagan impuestos, donde se defienden las libertades individuales, donde se cree en el individuo y no hay lugar para colectivistas hijos de puta que nos quieren cagar la vida”.
Entre tanto, el economista Nicolás Mateos aprendió de la existencia de Liberland en 2017 y posteriormente se convirtió en embajador de la micronación en este país. Él se encargó de gestionar un encuentro entre Jedlicka y Diana Mondino antes del balotaje de 2023.
“Lo habían invitado a Vit así que la conocimos a Diana en persona y después tuvimos una charla privada“, comenta Mateos al respecto, “un presidente puede reconocer un país por decreto o se pueden comenzar a establecer relaciones diplomáticas con Cancillería”.
“Eso estamos intentando“, se ilusiona, “pero entendemos que las prioridades del gobierno son otras porque la Argentina se tiene que recuperar”.
Mateos asegura que hay contacto entre Milei y Pol Victoria, a partir de su libro “El manifesto austrolibertario”. Victoria se presenta como cristiano, grecoromanomedieval, reaccionario, romántico, hispánico, libertario, austriaco, polimicromonárquico, revisionista y tradicional.
En marzo, el excéntrico personaje tuvo un encuentro con Milei durante una entrevista en Business Connection, en el que sugirió que se relacionara con el país libertario. “Tenemos la oportunidad de arrancar un país desde cero, libertario desde el principio, desde sus raíces”, aseguró.