La usurpadora del cargo de Presidente de Bolivia, Jeanine Áñez, cruzó al presidente saliente de Argentina, Mauricio Macri y le pidó “que sea más claro”en relación a la postura del gobierno argentino para con el gobierno de facto que tomó el poder en Bolivia.
El mensaje llegó a través de la canciller del gobierno ilegítimo de Jeanine Áñez, que envío mensajes tanto a Mauricio Macri y a Alberto Fernández. Allí solicita que reconozcan el interinato de Áñez, luego de la renuncia forzada de Evo Morales.
La canciller Karen Longaric se reunió este viernes con diplomáticos argentinos y señaló que esperaba que el presidente Macri “fuera más claro” con respecto a la situación de Áñez. Cabe recordar que Macri aún no la reconoció formalmente como presidenta, a pesar de negarse a calificar lo sucedido como golpe de estado.
Además, Longaric envió otro mensaje al presidente electo Alberto Fernández, manifestando que su gobierno considerará una “interferencia” en sus asuntos internos que se afirme que la renuncia de Morales fue un golpe de Estado. Esa es la postura que prima en Argentina, no sólo hacia dentro del Frente de Todos, sino también en la UCR, que se rebeló contra la posición de Macri.
En una situación casi hilarante, el gobierno de Mauricio Macri quedó en una posición más cercana a países “populistas”, “progresistas” o “de izquierda” como México, Cuba, Uruguya o Venezuela, y aislado de otros como Brasil o Estados Unidos, que niegan en golpe.
Un detalle no menor es que la instrucción del canciller Jorge Faurie con la venia de Mauricio Macri fue que a la reunión con Longaric concurriera un funcionario argentino de segundo rango.
No se trata de un giro ideológico del presidente saliente, tanto como un demérito de la usurpadora Jeanine Áñez, que mandó a criminalizar a la prensa internacional, incluyendo periodistas de TN que fueron acusados de sediciosos a pesar de que la señal de noticias es marcadamente “antipopulista” en general, y “anti Evo” en particular.
