Keiko Fujimori aventaja a Roberto Sánchez por apenas 0,35 puntos porcentuales en la segunda vuelta presidencial de Perú y tanto el candidato de la izquierda como la hija del exdictador peruano deberán esperar al conteo definitivo para celebrar la victoria.
Este domingo se celebró en Perú la segunda vuelta presidencial entre Keiko Fujimori, hija del fallecido exdictador Alberto Fujimori, y Roberto Sánchez, representante de la izquierda en el país.
Con el 92,48% de las actas contabilizadas, los resultados oficiales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) muestran a Fujimori con el 50,17% de los votos válidos y a Sánchez con el 49,82%, lo que representa una diferencia de apenas 0,35 puntos porcentuales y unos 61.000 votos en términos nominales.
La definición es tan estrecha que el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) anticipó que el resultado final no se conocerá hasta que el conteo definitivo se complete.
Elección ajustada y electorado dividido
Más de 27,3 millones de peruanos estuvieron habilitados para votar en esta segunda vuelta, continuación de la primera ronda celebrada el 12 de abril. Ambos candidatos llegaron a esta instancia tras una campaña marcada por la polarización, con niveles de apoyo relativamente bajos y un electorado profundamente dividido.
La elección volvió a revelar una fractura territorial clara: mientras Lima y los centros urbanos tendieron a inclinarse por Fujimori, las regiones rurales, cuyos votos suelen ser los últimos en procesarse, mostraron una mayor preferencia por Sánchez. Los sufragios del exterior, en tanto, favorecen principalmente a la candidata de Fuerza Popular.
Esa distribución geográfica explica en parte la evolución del conteo a lo largo de la noche. Con el 86,22% de las actas, Fujimori marcaba una ventaja más pronunciada (51% contra 48,99% de Sánchez), que fue reduciéndose a medida que ingresaron los votos de zonas rurales.
Los conteos rápidos de Ipsos y Datum ya anticipaban un escenario muy ajustado: Ipsos otorgó un 50,3% a Sánchez contra un 49,7% a Fujimori, mientras Datum señaló cifras prácticamente invertidas, con un margen de error del 1%.
Aún restan por incorporarse 6.972 actas entre las pendientes y las derivadas a los Jurados Electorales Especiales, lo que mantiene abierto cualquier escenario.
El antecedente más reciente agrega incertidumbre: en 2021, la propia Fujimori encabezó los conteos iniciales y terminó perdiendo frente a Pedro Castillo por alrededor de 40.000 votos. Para Fujimori, esta es su cuarta candidatura presidencial, luego de las derrotas frente a Ollanta Humala (2011), Pedro Pablo Kuczynski (2016) y Castillo (2021).
Así reaccionaron los candidatos
Sánchez fue el primero en salir a hablar públicamente. Desde un balcón sobre la Plaza San Martín, en el centro de Lima, se dirigió a sus seguidores y se atribuyó la victoria ante el resultado del conteo rápido.
“Hoy venció el Perú de todas las sangres, que han venido a recuperar el gobierno para el pueblo”, afirmó. “Pueblo peruano, pueblo profundo… hoy nace el hito histórico para acabar con el pacto mafioso que se apropió de nuestro gobierno”, agregó, enmarcando la jornada como una “recuperación de la democracia”.
Sin embargo, horas más tarde moderó su postura. En una entrevista televisiva, el candidato de Juntos por el Perú señaló que “el boca de urna históricamente puso por debajo a quienes terminaron ganando” y llamó a esperar el conteo oficial. “Nadie puede decir ya gané o ya perdí”, sentenció, reconociendo la existencia de un “empate estadístico“.
Keiko Fujimori, en cambio, optó inicialmente por el silencio: canceló la conferencia de prensa prevista para el cierre de los comicios. Cuando habló, lo hizo con cautela. “No hay un ganador, sería irresponsable definir el resultado ahora“, declaró.
Llamó a sus “personeros” (los veedores electorales del partido) a redoblar el seguimiento del escrutinio y se comprometió a reconocer el resultado final, sea cual fuere: “Sea cual sea el resultado, lo reconoceremos y llamo a la otra fuerza a hacer lo mismo”.
Más tarde, en un pronunciamiento ante militantes de Fuerza Popular, Fujimori reconoció la situación de empate y pidió paciencia. “Nos encontramos en un empate técnico, hasta el momento no hay ningún ganador en esta contienda, por tal razón, serán días largos hasta conocerlo”, dijo.
“Quiero decir al pueblo peruano no pierda la esperanza, necesitamos calma y serenidad y vamos a esperar con mucha fe el resultado final”, cerró.
La elección se enmarca en una década de profunda inestabilidad política en Perú, que acumuló ocho presidentes en diez años producto de sucesivas destituciones impulsadas desde el Parlamento. El ganador de esta segunda vuelta gobernará el país entre 2026 y 2031, a menos que sea destituído.