Boris Johnson presentó su renuncia como primer ministro del Reino Unido

El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, anunció el jueves su renuncia como líder del Partido Conservador, tras una serie de escándalos y la presión de su propio partido, r y aseguró que se mantendrá al frente del gobierno hasta que se elija un nuevo sucesor, en septiembre u octubre.

Tres años después de llegar al poder, Johnson, de 58 años, se vio obligado a renunciar después de que más de 50 ministros renunciaran -38 de ellos en 30 horas- y los legisladores conservadores dijeron que debía irse. Poco después del mediodía (hora inglesa), y después de una mañana de versiones, un Johnson aislado e impotente habló frente a su Downing Street para confirmar que renunciaría.

El proceso de elección de ese nuevo líder debe comenzar ahora”, dijo Johnson en un breve discurso. “Y hoy he designado un gabinete para servir, como lo haré, hasta que se asigne un nuevo líder”, agregó.

El líder conservador había resistido las peticiones de su gobierno de que se marchara tras una serie de escándalos éticos; el último, un episodio protagonizado por uno de sus funcionarios más cercanos, el parlamentario Chris Pincher, quien fue denunciado de acoso sexual.

Incluso ayer rechazó las peticiones de dimisión y afirmó que tenía un mandato de los votantes para mantenerse en el cargo. Pero Johnson finalmente cedió después de que más de 50 miembros del gobierno abandonaran sus puestos y le dijeran que renunciara.

Más allá de sus declaraciones, de momento no está claro si Johnson efectivamente se quedará en el cargo mientras el Partido Conservador elige a un nuevo líder, que lo sustituirá como primer ministro. De acuerdo con lo publicado también por el diario The Guardian, la intención del premier es permanecer en el cargo hasta que las autoridades elijan a su sucesor, lo que podría ocurrir en los meses de septiembre y octubre. Sin embargo son muchas las voces, opositoras y oficialistas, que aseguran que un escenario como ese sería insostenible.

Johnson sobrevivió a principios de junio a un voto de censura de sus propios diputados, lanzado en un intento de bajarlo del poder. Apoyado por 211 de sus 359 legisladores, salvó su puesto pero los 148 votos en su contra eran un signo que el descontento no dejaba de crecer. Si bien las normas del partido establecen que este procedimiento no se puede repetir durante el próximo año, eran muchos lo que pedían un cambio para volver a intentar inmediatamente otra maniobra contra Johnson.

Desde el denominado “partygate” -el escándalo por las fiestas organizadas en Downing Street durante los confinamientos por la pandemia de Covid– hasta la irregular financiación de la lujosa reforma de su residencia oficial, pasando por acusaciones de amiguismo, los escándalos en torno a Johnson se multiplican.

Líder fuerte tras las elecciones legislativas de 2019, cuando logró la más importante mayoría conservadora en décadas gracias a la promesa de realizar el Brexit, ahora el primer ministro se desploma en las encuestas, donde una mayoría de británicos lo considera un “mentiroso”.

De hecho, Johnson será investigado por una comisión parlamentaria para determinar si engañó a sabiendas a los diputados cuando en diciembre negó la celebración de fiestas que violaban la legislación sanitaria.

Y por otra parte está el hecho de que afirmara desconocer las acusaciones contra Pincher. Cuando muchos aseguraban lo contrario, Johnson había declarado no saber para luego admitir un “olvido”. Sin embargo, recienetemente fue revelado que el mandatario estaba al tanto de estas denuncias antes de ascenderlo a un puesto de responsabilidad interna del partido.

Pincher renunció la semana pasada a su posición como directivo del espacio tras acusaciones de que manoseó a dos hombres en un club privado. Eso desencadenó una serie de reportes sobre denuncias pasadas en su contra, y una sucesión de explicaciones cambiantes del gobierno sobre lo que sabía Johnson al momento de su nombramiento.

Todo este panorama, sumado a los recientes reveses electorales, los últimos el 23 de junio, en dos legislativas parciales, convencieron a un creciente número de rebeldes en el Partido Conservador de que Johnson ya no puede liderarlos.

En aras de aumentar la presión sobre Johnson, esta semana tuvo lugar una catarata de renuncias de la que formaron parte más de 50 funcionarios del gobierno del Reino Unido, 38 de ellos en 30 horas.

En la noche del martes, los ministros de Salud, Sajid Javid, y de Finanzas, Rishi Sunak, anunciaron casi al mismo tiempo sus respectivas dimisiones en rechazo a los incesantes escándalos que rodean al primer ministro. El miércoles, una treintena de funcionarios de menor rango se sumaron a las renuncias y un grupo de miembros del Gabinete se trasladó a Downing Street para manifestarle al premier la necesidad de que renuncie al cargo.

Ante la negativa de Johnson, ayer a primera hora también dejaron el Gobierno los secretarios de Estado del Tesoro, Helen Whately; de Seguridad, Damian Hinds; de Ciencia, George Freeman; de Pensiones, Guy Opperman; de Tecnología, Chris Philp; y de Tribunales, James Cartlidge, lo que precipitó la decisión del primer ministro.

El puesto al que renuncia es como líder del Partido Conservador y ahora habrá un concurso de liderazgo en el que alrededor de 100 mil miembros del partido eligirán a un nuevo líder.

Posteriormente Johnson presentará su renuncia a la Reina Isabel II y ella le pedirá al nuevo líder del partido que forme un nuevo gobierno.

Desde la oposición del Partido Laborista, su lider, Keir Starmer, dijo que la perspectiva de una renuncia de Johnson era una “buena noticia“. “Necesitamos un verdadero cambio de gobierno“, agregó.

Mencionadas en esta nota:

Las últimas noticias

Seguinos en redes

Offtopic: