Ajuste vs. pragmatismo: ¿Qué hay detrás del divorcio político entre Donald Trump y Elon Musk?

Donald Trump y Elon Musk protagonizaron un furibundo cruce en el que el magnate sudafricano acusó al Presidente de ser parte de los archivos del organizador de fiestas sexuales Jeffrey Epstein, consolidando el divorcio político entre el republicano y quien fuera su “ministro motosierra“.

Este jueves la escalada de tensiones entre el Presidente estadounidense Donald Trump y el empresario Elon Musk llevó a una de las disputas públicas más virulentas entre las dos figuras más poderosas de Estados Unidos, que incluyó amenazas económicas, acusaciones de pedofilia y hasta llamados a la deportación contra el magnate sudafricano.

El conflicto surgió después de que Musk abandonara formalmente su cargo como jefe del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) el 30 de mayo, en medio de cuestionamientos al último proyecto de ley enviado por los republicanos al Congreso.

Es que la iniciativa representa un giro en la política fiscal de Donald Trump, que decidió alejarse de la ideología del ajuste que venía impulsando Musk y apostar por el pragmatismo político, retomando la postura que caracterizó su primer mandato presidencial.

El nuevo cruce consolida un divorcio político entre las figuras que representan los dos enfoques en pugna dentro del gobierno republicano, y que tienen un equivalente en Casa Rosada de cara a las elecciones legislativas.

Es que el Presidente Javier Milei llegó al Gobierno Nacional con la promesa de realizar un fuerte ajuste en todos los sectores del Estado, poniendo al Ministro de Desregulación Federico Sturzenegger al mando de la motosierra.

Sin embargo, con la proximidad de los comicios, y la necesidad de mostrar resultados y avanzar con sus proyectos de ley, el libertario comenzó a hacer concesiones. Así, comenzó a utilizar la obra pública y la distribución de recursos como parte de las negociaciones legislativas, y frenó algunos aumentos tarifarios hasta después de las elecciones.

Cabe preguntarse cómo afectará el divorcio de Trump y Musk la postura del mandatario, quien venía marcando la sintonía entre las políticas de Sturzenegger y las del magnate sudafricano.

Javier Milei, detrás de Elon Musk

El fuego cruzado entre Musk y Trump

La escalada comenzó cuando Musk calificó de “abominación repugnante” al proyecto de ley aprobado por la Cámara Baja estadounidense, que incluye extensiones de los recortes fiscales de 2017, mayor gasto en seguridad fronteriza y la eliminación de créditos para energía limpia.

El fundador de SpaceX criticó duramente a los republicanos que respaldaron la iniciativa, acusándolos de cometer un “error” al apoyar una medida que incrementará la deuda pública y dará marcha atrás con algunas de las políticas impulsadas por el empresario.

La respuesta de Trump no se hizo esperar. Desde el Despacho Oval, con el canciller alemán Friedrich Merz como testigo involuntario, el presidente expresó su decepción: “Estoy muy decepcionado porque Elon conocía los entresijos de este proyecto de ley mejor que casi cualquiera de los que están sentados aquí. De repente le encuentra un problema“.

Pero fue en Truth Social donde Trump lanzó sus ataques más duros. “Elon se estaba desgastando, le pedí que se fuera, le quité su Mandato de Vehículos Eléctricos que obligaba a todos a comprar autos que nadie más quería, ¡y simplemente se volvió loco!“, escribió el presidente.

Además, amenazó directamente los intereses económicos del empresario: “La forma más fácil de ahorrar dinero en nuestro presupuesto, miles y miles de millones de dólares, es cancelar los subsidios y contratos gubernamentales de Elon”.

Musk no tardó en responder desde X, donde contraatacó con igual virulencia. Primero, asegurando que Trump “no podría haber ganado las elecciones” sin él, haciendo referencia a los más de 250 millones de dólares que invirtió en la campaña republicana. “¡Qué ingratitud!”, agregó el magnate.

Luego, Musk escaló la disputa con una amenaza operativa: anunció que SpaceX “empezará a desmantelar inmediatamente su nave espacial Dragon”, crucial para el transporte de astronautas a la Estación Espacial Internacional, aunque posteriormente se retractó de esta declaración.

El momento más explosivo llegó cuando Musk lanzó lo que él mismo denominó “la gran bomba”: “Es hora de lanzar la gran bomba: Trump está en los archivos de Epstein. Esa es la verdadera razón por la que no se han hecho públicos. ¡Que tenga un buen día, DJT (Donald John Trump)!“.

El empresario instó a sus seguidores a guardar su mensaje, asegurando que “la verdad saldrá a la luz“.

Epstein: el fantasma que persigue a la política estadounidense

Cabe recordar que Jeffrey Epstein fue un multimillonario financiero que construyó una extensa red de contactos entre políticos, empresarios, artistas y miembros de la realeza antes de su muerte en agosto de 2019.

Nacido el 20 de enero de 1953, Epstein fue acusado de reclutar y abusar sexualmente de decenas de menores entre 1994 y 2004, organizando fiestas privadas en su isla de las Islas Vírgenes donde presuntamente ocurrieron múltiples abusos.

El empresario fue encontrado muerto en su celda de una prisión de Nueva York mientras esperaba juicio por cargos de tráfico sexual. Las circunstancias de su fallecimiento, oficialmente catalogado como suicidio, han generado múltiples teorías conspirativas, especialmente porque las cámaras de seguridad no funcionaron correctamente esa noche.

La relación entre Trump y Epstein está documentada públicamente. Según reportes del New York Times citados por Musk, Trump voló en el avión privado de Epstein al menos siete veces, aunque no está claro si visitó la isla donde ocurrían los abusos. Existe un video de 1992 que muestra a ambos en una fiesta en Palm Beach, Florida, años antes de que Epstein fuera juzgado.

En febrero de 2025, la fiscal general Pamela Bondi desclasificó la “primera fase” de los archivos relacionados con Epstein, revelando detalles sobre “su explotación sexual de más de 250 niñas menores de edad“. Sin embargo, estos documentos no incluyen una lista completa de clientes o asociados del financiero.

Donald Trump y Jeffrey Epstein

Eran pocos, y apareció Steve Bannon

La disputa alcanzó una nueva dimensión cuando Steve Bannon, ex estratega de la Casa Blanca, intervino con declaraciones incendiarias. En su podcast “War Room” y en una entrevista con The New York Times, Bannon calificó a Musk de “extranjero ilegal” y pidió su deportación inmediata.

“Ellos [el gobierno de EE.UU.] deberían iniciar una investigación formal de su estatus migratorio porque tengo la firme creencia de que es un extranjero ilegal y debería ser deportado del país de inmediato“, declaró Bannon, quien además es actual consejero no oficial del mandatario republicano.

Sus acusaciones se basan en un informe de 2024 que alega que Musk violó las leyes de inmigración al fundar una empresa en 1995 mientras tenía una visa de estudiante, sin haber asistido realmente a la Universidad de Stanford como había indicado.

Bannon fue más lejos al instar al gobierno a incautar SpaceX bajo la Ley de Producción de Defensa, argumentando que la amenaza de Musk de cerrar la nave Dragon representa una “seria amenaza para el país”. También pidió investigaciones sobre el supuesto consumo de drogas del empresario y exigió la suspensión de su autorización de seguridad.

La disputa tuvo consecuencias inmediatas en los mercados: las acciones de Tesla cerraron con una caída del 14,26%, perdiendo decenas de miles de millones en capitalización bursátil. Mientras tanto, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, intentó minimizar el conflicto, calificándolo de “un desafortunado episodio de Elon”.

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