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Argentina

La guerra fría entre Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta por el liderazgo opositor

La relación entre Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta se asemeja a una guerra fría, en la que el botín  es el liderazgo opositor. Ninguno de ellos lo dirá públicamente, pero es una guerra de posiciones silenciosa que se evidenció a lo largo de este primer semestre y más aún con la pandemia. Sin embargo, la intervención de Vicentín fue la ocasión para un acercamiento entre ambos dirigentes del PRO, que dialogaron acerca de otro tema clave: las causas por espionaje ilegal durante el gobierno de Macri.

Después de casi tres meses de evidenciar un distanciamiento político en el tratamiento de la pandemia, el vínculo entre Macri y Larreta se relajó con la intervención de Vincentín, aunque la tensión de fondo sigue estando.

En ese contexto, ambos mantuvieron un encuentro la semana pasada para romper el hielo y conversaron sobre otro de los temas que agita la interna de Juntos por el Cambio.

Se trata de las causas de espionaje ilegal que apuntan a que durante el gobierno de Macri, la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) habría seguido y fotografiado a dirigentes de la oposición y del propio partido de gobierno, incluyendo al Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.  De todos modos, Larreta ya había manifestado públicamente que cree que Macri no tuvo nada que ver.

Nuevamente, la coartada de Macri será intentar instalar que se trata de una “causa armada por el kirchnerismo”, algo no muy distinto de lo dijo cuando en 2009 el fiscal federal Alberto Nisman lo investigó por el caso del espía Ciro James y la estructura paraestatal de inteligencia que montó durante su primer periodo como Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En la causa actual, aparecen dos funcionarios clave que exhiben la cercanía de Mauricio Macri con la banda “Super Mario Bros.”, un grupo de agentes que realizaba tareas de inteligencia ilegal amparándose en supuestas órdenes judiciales. Se trata de Susana Martinengo, de Documentación de Casa Rosada y de Fernando de Andreis, nada menos que el Secretario General de la Presidencia.

Además, el ex jefe de Gabinete Marcos Peña está señalado como el coordinador de la “mesa judicial” en la que el anterior gobierno realizaba espionaje político a opositores para armarles causas y perseguirlos judicialmente.

Según Macri, el kirchnerismo le “plantó” un familiar de manera similar a como en 2009, aparecieron entre la lista espiados Sandra Macri (su hermana) y su pareja. En este caso, una de las espiadas es otra hermana del expresidente, Florencia Macri.

De todos modos, resta ver como procesa la explicación de Macri Horacio Rodríguez Larreta en su seno íntimo, máxime luego de haberse presentado en el juzgado de Federico Villena y haber revisado la prueba del espionaje en su contra, como una foto en un bar reunido con la diputada nacional Graciela Ocaña.

A diferencia de Macri, Horacio Rodríguez Larreta parece más inclinado al obrar político que a recostarse en pinchar rivales para armarles alguna opereta.

Efectivamente, supo comprender que trabajando en conjunto con Alberto Fernández y Axel Kicillof para combatir la pandemia obtendría un mayor rédito político que si se unía a la legión de tirapiedras que convoca Patricia Bullrich, Miguel Ángel Pichetto y los trolls de Marcos Peña.

La desconfianza entre ambos sigue presente. Macri sabe que Larreta esta mucho mejor posicionado para competir por la Presidencia y esfumar su liderazgo político.

Larreta porque sabe que Macri está destinado al fracaso como lo demostró en su gobierno, que tras ganarle en elecciones a Cristina Fernández de Kirchner se sumió en una crisis política en pocos meses por soberbia y falta de cálculo político.

Bahiense, Licenciado en Filosofía por la Universidad Nacional del Sur (2006). Director del portal El Ágora Digital

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