La inflación de marzo se disparó a 6,7%, según informó el INDEC este miércoles, tal como había alertado el Índice de Precios del Consumidor (IPC), contrariando los pronósticos del ministro de Economía Martín Guzmán. Con esta disparada, la inflación del primer trimestre del 2021 escala hasta el 16,1%, el registro más alto en tres décadas: la última vez que registraron porcentajes similares fue en 1991, cuando el país estaba saliendo de la hiperinflación.
La aceleración se dio tanto por factores internacionales, atados a la escalada en el valor de los commodities a raíz de la guerra en Ucrania, como por cuestiones locales vinculadas fundamentalmente al ajuste de precios regulados por el Gobierno y a la inestabilidad macroeconómica.
“Todos los cereales que aumentaron a nivel global se filtraron a nivel local, generando una absorción muy rápida del conflicto bélico. Así como acá hace 30 años no teníamos una inflación mensual similar, lo mismo pasa en EEUU y en Europa; hace 40 años que no tienen este ritmo inflacionario. A esto hay que sumarle los desequilibrios propios”, resaltó Gonzalo Semilla, Economista Jefe del Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca Argentina (CREEBBA).
Los precios de Alimentos y bebidas, la división que más peso tienen en el IPC del INDEC, tuvieron en promedio un fuerte ascenso de 7,2%, similar al que habían tenido en febrero (7,5%). Por ende, en los primeros tres meses de 2022 treparon 21%.
Agostina Myronec, analista de la consultora Ecolatina, destacó que Panes y cereales treparon 12,1% a nivel nacional y aportaron 0,6 puntos a la inflación general, lo cual refleja la significativa incidencia que tuvo el boom de los commodities.
Particularmente resaltaron los saltos en Vestimenta (desde el 3,4% hasta el 10,9%), Transporte (de 4,9% a 5,5%), en el rubro vinculado con los Servicios públicos (desde el 2,8% al 7,7%), y en Educación (desde el 2,6% al 23,6%).
Por su parte, la inflación núcleo, que no contempla ni factores estacionales ni aquellos segmentos regulados, se aceleró del 4,5% al 6,4%, uno de los datos que los analistas miran con mayor preocupación ya que refleja la importante “inercia” del proceso inflacionario en Argentina.
En términos interanuales, los precios aumentaron 55,1%, el número más elevado desde junio de 2019. Las entidades financieras y consultoras que participaron del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central (BCRA) de marzo proyectaron un incremento de precios de 59,2% para todo 2022. Sin embargo, los economistas advierten el número podría quedarse corto; si la inflación mensual se “estabiliza” en un promedio de 4%, la interanual daría como resultado cerca de 65%.
En este marco, luego de enfocar la política antiinflacionaria casi exclusivamente en instrumentos como Precios Máximos o Precios Cuidados, en el Gobierno comenzaron -finalmente- a apuntar al Ministerio de Economía. El secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, aseguró que “controlar la inflación es tarea de la macroeconomía“.
Por su parte, el ministro Martín Guzmán no le escapó a la responsabilidad al reafirmar que la inflación se va a reducir “con política macroeconómica” y “con un programa económico que ya existe”, aunque sostuvo que “hace falta un apoyo político claro” a dicho programa.
El BCRA sube la tasa de referencia al 47%
Luego de conocerse el dato de inflación mensual más alto en 20 años, el Banco Central (BCRA) subió la tasa de interés de referencia en 250 puntos básicos, hasta el 47% anual en términos nominales. De esta manera, ahora las Letras de Liquidez (Leliqs) que la autoridad monetaria les ofrece a los bancos otorgan un rendimiento efectivo de 58,7%.
Paralelamente, la autoridad monetaria elevó los límites mínimos de los retornos de los plazos fijos. En el caso de las colocaciones de hasta $10 millones, la nueva tasa nominal anual (TNA) es de 46%, equivalente a una tasa efectiva anual (TEA) de 57,1%. Mientras tanto, para los depósitos de mayor monto la TNA trepó al 44% y la TEA al 54,1%.
Si bien las tasas de Leliqs y de los plazos fijos minoristas superan a la actual inflación interanual, todavía parecen correr detrás de una inflación esperada superior al 60% para todo 2022. El BCRA estima que en abril y mayo la inflación comenzará a desacelerarse.
