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Bahía Blanca

De hacer beneficencia con su abultado sueldo a no poder pagar salarios en tiempo y forma. La triste historia de Héctor Gay

Héctor Gay se promocionaba haciendo gala de su beneficiencia y donando parte de su abultado sueldo como Intendente de Bahía Blanca, superior a los 400 mil pesos. Sin embargo, este mes no pudo pagar salarios en tiempo y forma y aún así se llevó 200 mil pesos en mano. Más preocupantemente, declaró que la segunda ciudad más importante del interior bonaerense por su actividad económica no podrá seguir pagando sueldos si no recibe ayuda económica del gobierno de la Provincia de Buenos Aires.

Hace poco más de un mes, el intendente de Bahía Blanca, Héctor Gay, sorprendió con un giro en su discurso público, al anunciar la rebaja de sus ingresos como funcionario público. Durante años había negado esta posibilidad, acogiéndose en lo que prescribe Ley Orgánica de Municipalidades y evitando pensar un mecanismo acorde a la normativa.

El volantazo de Gay llegó luego de los cacerolazos fogoneados por Patricia Bullrich, pidiendo a la clase política que recorten sus salarios para “poner el hombro” a la situación. La consigna del ajuste a la política llegó como respuesta al fuerte crecimiento de la imagen de Alberto Fernández en las encuestas y la intención del gobierno de gravar a las grandes fortunas del país para solventar la lucha contra la pandemia del coronavirus.

La iniciativa del intendente de Juntos por el Cambio se anunció como la rebaja del 30% de sus ingresos y de los de funcionarios, concejales y legisladores locales de su espacio político. 

Según su último recibo de haberes, Héctor Gay cobró $405.146,50 correspondientes al mes de febrero. No obstante, con la llegada de la pandemia y el “reclamo ciudadano”, el portal oficial del Municipio dejó de publicar el abultado sueldo del intendente PRO. En abril no se publicó el recibo correspondiente a marzo y tampoco se publicó el documento correspondiente a abril.

Durante abril, el Concejo Deliberante no sesionó, en principio por las restricciones del aislamiento social preventivo y obligatorio, pero fundamentalmente, por la negativa del presidente del cuerpo, Fernando Compagnoni. El edil de Cambiemos rechazó un pedido de sesión del Frente de Todos para instituir un fondo alimentario con las supuestas rebajas de los sueldos de funcionarios y concejales.

La negativa del oficialismo a sesionar llegó incluso luego de que se conociera que en Bahía Blanca, la pobreza había trepado al 28,8%, con 88.120 personas por debajo de la línea de la pobreza y 13.881 son indigentes.

De todos modos, según versiones periodísticas, Gay y un puñado de funcionarios donaron de su bolsillo parte de sus ingresos, depositándolos en una cuenta regular del Municipio. No se trató de una medida de gobierno, sino de donaciones a título personal que fueron informadas por medios locales sin que se las acompañe del documento que las certifique.

Sin embargo, la pose beneficentista no le duró mucho al jefe comunal bahiense, ya que unos días atrás anunció la imposibilidad de pagar los salarios de las y los trabajadores municipales en tiempo y forma. Por esto mismo, decretó el desdoblamiento salarial discriminando entre los diferentes trabajadores.

Los trabajadores de la salud no se vieron afectados por esta medida y cobraron como lo hacen regularmente. Si los salarios son buenos es tema aparte. El resto de los trabajadores municipales cobraron sólo el 70% y verán el 30% y su recibo de suedo “antes del 15 de mayo”. La única excepción son los funcionarios políticos, para quienes se ordenó el cobro del 50% y luego el otro 50% restante.

Con esta definición, Héctor Gay logró convertirse en el primer intendente bonaerense en pedir ayuda económica al gobernador Axel Kicillof para poder pagar los sueldos.

Se trata de un extraño récord, que de estar efectivamente fundamentado en las finanzas de la comuna, evidenciarían una deficiente gestión económica para Bahía Blanca, la segunda ciudad más importante del interior bonaerense (luego de Mar del Plata) y con un pujante puerto, sector comercial y de servicios y un polo petroquímico de importancia internacional.

Efectivamente, sólo 5 municipios del sudoeste bonaerense pidieron ayuda económica a la Provincia de Buenos Aires. Sorprende la presencia de Bahía Blanca junto a distritos con poblaciones más pequeñas y consecuentemente, menor actividad económica. Se trata de municipios que han sido gobernados por Cambiemos al menos desde 2015.

Pareciera que la negativa de Héctor Gay a seguir publicando su recibo de haberes guardaría alguna relación con que hoy por hoy le sale caro el chiste de llamar transparencia a publicar su recibo de sueldo, en un momento que en su gestión parece sostenerse, fundamentalmente, por los aportes de los gobiernos nacional y provincial y la colaboración de la dirigencia opositora local.

La triste historia de Héctor Gay es que por la pandemia se vio forzado a donar parte de sus haberes como intendente mejor pago de la provincia.  Posteriormente, en sólo un mes, pasó de promocionase políticamente con una única donación del 30% de los más de 405 mil pesos que ganaba cada mes a sólo cobrar “poco más” de 200 mil pesos.

Nada mal para un intendente con una gestión tan ausente y diludía. Héctor Gay cobró efectivamente más que Alejandro Dichiara, intendente del vecino partido de Monte Hermoso, y antes de mediados de mayo cobrará nuevamente otros 200 mil pesos.

La comparación viene a cuento a que el jefe comunal montehermoseño fue denostado en medios nacionales por cobrar 180 mil pesos y manifestar sin medias tintas que no iba a donar su sueldo. Lo que nadie dice es que Dichiara pagó salarios en tiempo y forma, sin necesidad de pedir un peso a la Provincia.

 

 

Bahiense, Licenciado en Filosofía por la Universidad Nacional del Sur (2006). Director del portal El Ágora Digital

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