En la Megacausa Zona 5, el abogado Gerardo Ibáñez comenzó con su defensa del imputado Alejandro Lawless, quien ya posee dos condenas por delitos de Lesa Humanidad y ahora debe responder por la acción criminal cometida sobre 53 víctimas.
Se llevó adelante una nueva audiencia en el marco de la Megacausa Zona 5, continuando la etapa de alegatos de los defensores de los genocidas, con la exposición del abogado Gerardo Ibáñez por el imputado Alejandro Lawless.
El pasado jueves 8 de mayo se llevó adelante una nueva audiencia en el juicio por delitos de Lesa Humanidad en Bahía Blanca, cuya jornada se extendió por escasas dos horas y media, siendo la centésima trigésima audiencia y se realizó nuevamente de manera completamente virtual.
Se va la tercera
El imputado genocida Alejandro Lawless ya posee dos condenas: una a 8 años en la “Causa Fracassi” y otra a prisión perpetua en la causa “González Chipont”, cuyas pruebas fueron las mismas que las que se presentan en esta Megacausa, y cuyas sentencias se hallan firmes.
En esta tercera causa, se juzga a Lawless por delitos de Lesa Humanidad, respondiendo por la acción criminal cometida contra 53 víctimas.
El reo revistió desde 1973 en el Batallón de Comunicaciones 181. En 1975, también fue destinado al Operativo Independencia en la provincia de Tucumán, y en marzo de 1976, de nuevo en Bahía Blanca, asumió como jefe de la Compañía Comunicaciones y Comando.
Quedó probado en el transcurso del juicio que, en lo referente al rol desempeñado como jefe de la Compañía Comunicaciones y Comando, “durante el año 1976, Lawless aseguró todos los requerimientos operacionales y para la custodia de los secuestrados, necesarios para el cumplimiento del Plan sistemático criminal en complementación de la Compañía de Combate My Keller”, expresó la fiscalía.
La compañía que comandaba “no solo intervenía en los operativos de secuestro y la custodia de los secuestrados, sino que el propio acusado participaba de los operativos y concurría personalmente a los lugares de cautiverio”.
“Por todo ello, a Lawless le cabe responsabilidad criminal en función del rol delictivo descripto, en carácter de coautor mediato”, alegó la fiscalía a su turno, dando por inverosímil el intento de esgrimir que solo se dedicó a las comunicaciones.
En el año 2009, cuando fue ordenada su detención, Lawless estuvo prófugo de la justicia durante un año y medio. A pesar de semejante antecedente, el entonces juez subrogante Ulpiano Martínez (conocido por sus constantes beneficios a genocidas) le dio prisión preventiva en su domicilio.
En 2013, al lograr que el Poder Judicial revocara la domiciliaria y enfrentara uno de sus juicios con detención efectiva, al momento de ser detenido por la Policía Aeroportuaria para ser llevado a tribunales, el genocida “se les escapó corriendo” por calle Lavalle, pleno centro porteño.
Así, volvió a fugarse durante 8 meses más, con la ayuda de su familia y allegados, hasta que, por medio de Interpol, fue encontrado nuevamente. Hoy enfrenta una tercera condena por delitos aberrantes de Lesa Humanidad.
Enderezando el rumbo perdido
El defensor de Lawless, Gerardo Ibáñez, ya había tenido una participación en esta etapa de alegatos, en la defensa de otro de sus clientes, el imputado Mario Torres.
Sin embargo, en esa oportunidad, recurrió a recursos defensivos muy poco éticos, lindando con lo burdo, cual programa de chimentos, algo que sorprendió, ya que siempre se caracterizó por alegatos formales y serios.
En esta oportunidad, en la defensa del genocida Lawless, retomó su formato profesional, más formal y serio, realizando un alegato basado en documentación, o la falta de la misma, según su criterio defensivo.
Quizá se dio cuenta de que entrar en la moda del argumento chimentero, ridículo, el insulto fácil y el lenguaje soez, solo lo iba a conducir al descrédito para una carrera donde se ganó algo de prestigio, aunque sea entre sus defendidos: los genocidas.
Como ya detallamos en oportunidad de alegar por Torres, Ibáñez proviene de una familia castrense y es hijo de un militar que llegó a ser nombrado coronel, también llamado Gerardo Ibáñez, quien falleció en 2005 a los 78 años.
Su hermano, Sebastián Ignacio Ibáñez, también coronel, fue nombrado recientemente por el gobierno de Javier Milei como jefe de la Casa Militar, luego de haber sido echado del cargo el titular anterior, Alejandro Guglielmi. Es decir que su hermano cumple la importante misión de estar a cargo de la seguridad del presidente, de la Casa Rosada y de la Residencia de Olivos.
Estas características son comunes a casi todos los abogados defensores particulares que, o son parientes de genocidas, o gozan de vínculos militares y con el gobierno actual, que les permiten tener un buen pasar económico. La mayoría se caracteriza por militar las políticas negacionistas del gobierno actual, convirtiéndose en fervientes abogados militantes.
Lo que se dice y lo que se hace
La audiencia del jueves 8, al igual que la mayoría de las audiencias de los alegatos de la defensa, fue extremadamente corta, ya que tuvo una duración de menos de dos horas y media, utilizadas por el abogado Ibáñez.
Llama poderosamente la atención que el Tribunal Oral, en algunos escritos oficiales subidos a las plataformas judiciales referidos a esta Megacausa, informa que las audiencias tienen una duración de 6 horas, algo que realmente no ha sucedido ni sucede, como tampoco el hecho de haber agregado fechas de debate, algo que fue un reclamo de las querellas desde el día cero de este juicio y nunca ocurrió.
Las duraciones son fácilmente corroborables con solo ver los videos subidos a la plataforma del Poder Judicial, que son de acceso público.
Si bien esta Megacausa es un juicio muy voluminoso, con muchos imputados y víctimas, el sostener una audiencia semanal, y que las mismas oscilen entre 2 horas y media y 3 horas y media, da la pauta de la escasa intencionalidad de “celeridad”, como explican los jueces.
Desde su inicio, transcurrieron tres años y medio de juicio, algo inédito en el historial de juicios de lesa en la ciudad de Bahía Blanca, donde se ha tenido sentencias en los años 2012, 2013, 2015, 2017, 2019 y 2021.
Cabe destacar que esta conformación del Tribunal Oral Federal, con los jueces Ernesto Sebastián, Sebastián Foglia y Marcos Aguerrido, es la primera vez que actúa en la ciudad de Bahía Blanca con juicios de Lesa Humanidad y que, también por primera vez, estamos ante un Tribunal original de la ciudad, y no conformado por jueces foráneos.
Centésima trigésima audiencia de la Megacausa Zona 5 (8 de mayo de 2025)
¿Cuándo continúan las audiencias?
La próxima audiencia se realizará el día 15 de mayo, desde las 9:30 o 10 horas aproximadamente, de manera exclusivamente virtual, modalidad que se sostendrá hasta nuevo aviso, donde proseguirá el alegato de la defensa de los genocidas.
Las audiencias se pueden observar en el canal de YouTube del Poder Judicial, de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, y también en el micrositio de la Megacausa Zona 5 en el Ágora Digital.