Se llevó adelante una nueva audiencia en el marco de la Megacausa Zona 5, en la que el Ministerio Público Fiscal detalló las responsabilidades de los imputados que integraron el grupo de tareas “Agrupación Tropa“.
El pasado jueves 22 de agosto se cumplió la centésima quinta audiencia en la causa por delitos de Lesa Humanidad “Ayala y Otros…”, donde se juzga actualmente a 36 imputados por los crímenes contra 320 víctimas en la ciudad de Bahía Blanca.
Cabe señalar que la próxima jornada de alegatos se llevará adelante el 5 de septiembre, ya que la semana en curso no habrá debate, según informó el Tribunal.
El Ministerio Público Fiscal continuó su alegato analizando las responsabilidades de aquellos imputados que actuaron en la denominada “Agrupación Tropa”, que era el grupo de tareas del Comando V Cuerpo de Ejército y de la subzona 51.
Este grupo funciono bajo la órbita de Inteligencia y operaciones, ya que algunos de los integrantes de este equipo cumplían funciones ambas áreas. Los acusados que revistaron en dicha agrupación fueron:
- Guillermo Julio González Chipont
- Enrique José Del Pino
- Carlos Villanueva
- Jorge Aníbal Masson
- Carlos Alberto Ferreyra
- Jorge Horacio Rojas
La fiscalía destacó que muchos integrantes de este equipo de combate ya fueron juzgados y condenados, incluyendo a todos los que llegan a este juicio con esas condenas previas, que son los ya nombrados, excepto el imputado Carlos Villanueva que llega a esta instancia por primera vez en Bahía Blanca, aunque ya tiene condena en la provincia de Córdoba.
“En esas sentencias este Tribunal, con distinta conformación, estableció que el equipo de combate fue conformado por el Comando del V Cuerpo para la ejecución del exterminio en esta jurisdicción”, subrayó la fiscal Doctora Paula Molini.
Fueron prueba para esas condenas -y para el presente juicio- las propias declaraciones de los acusados como la del General Vilas, Emilio Ibarra, Mario Méndez, Mario Casela y Julián “laucha” Corres. Todos reconocieron a la Agrupación Tropa como la que realizaba los operativos que terminaban con los asesinatos de las víctimas.
El jefe de esa agrupación de ataque “antisubversivo” era el Mayor Emilio Ibarra, el cual era muy recordado sobre todo por los conscriptos, quienes relataron que se manejaba siempre a los gritos, con insultos y malos tratos. “Era imposible no saber que estaba presente”, indicaban.

Ibarra murió impune en diciembre del 2006, ya que en la década de 1980 fue beneficiado con las leyes alfonsinistas de impunidad -la de Obediencia Debida- y solo concurrió a declarar en 1999 en el Juicio por la Verdad, sin posibilidad de pena gracias a esas leyes.
Sabiéndose impune, en dicho juicio -además de mostrarse jocoso y casi burlón- admitió que comandaba el grupo de tareas, como también el secuestro de personas de manera clandestina.
Los abundantes testimonios de los soldados conscriptos que obligaban a participar de los operativos también fueron una gran fuente de datos y material de prueba de la actuación de exterminio que tenía la agrupación Tropas.
De esta manera, “la Agrupación Tropa era el brazo ejecutor de todas las operaciones que realizaba el Comando a través de procedimientos con movilización de tropa, o mediante acciones a cargo de oficiales, y que se realizaban de manera clandestina”, sintetizó la fiscal.
El silencio del genocida
El fiscal Pablo Fermento detalló en primer lugar la situación del genocida Guillermo Julio González Chipont, quien posee dos condenas previas a prisión perpetua y está imputado en este juicio por los hechos contra 103 víctimas, se desempeñó como segundo jefe de la Agrupación Tropa.
La fiscalía desplegó documentación que lo ubica en el lugar de segundo jefe y que le adjudica la responsabilidad que se le acusa, incluso reconocido por el mismo González Chipont, a pesar de que su defensa lo intentó negar.
En los documentos deja sentado que tenía participación personal y directa en los operativos de aniquilamiento y hasta especifica en cuales de ellos, siendo muy significativa la adjudicación del hecho de Graciela Izurieta, que de acuerdo a las fechas establecidas, se refiere al de su desaparición en conjunto con su hijo nacido en cautiverio.
Sin embargo, González Chipont y el resto de los genocidas, aún conservan el pacto de silencio que no permite recuperar ni los cuerpos de las personas desaparecidas, ni al hijo de Graciela Izurieta, cuyo destino obviamente conoce.
Sin dudas González Chipont, además de ocupar como jefe un rol clave en el plan delictivo, se ha probado la participación directa en los hechos como secuestros, asesinatos y destino de las víctimas, deberá responder como coautor mediato.
Una perpetua para cada destino
El siguiente genocida cuyas pruebas analizó la fiscalía fue Enrique José Del Pino, quien posee una condena a prisión perpetua en nuestra zona y otras dos condenas en Buenos Aires y Provincia de Tucumán.
En este nuevo juicio se lo acusa por delitos de Lesa Humanidad contra 81 víctimas. En la condena que le dictó el Tribunal bahiense se lo encontró responsable del operativo y asesinato donde resultó victima Mónica Moran.
Anterior a su paso por Bahía Blanca, Del Pino integró una fuerza de tareas y formó parte del operativo Independencia en Tucumán y fue ayudante personal, siendo de suma confianza del General Vilas.
Sus funciones en Bahía Blanca fueron desplegar sus aptitudes militares, realizando inteligencia que permitió marcar blancos para retroalimentar el circuito de información. Según explicó la fiscal Molini, en el marco de las investigaciones y con el aporte de las declaraciones de testigos se pudo saber que:
“Quien ultimó a Julio Antonio Infante fue uno de los monos de Vilas, a quien identificó como Miguelito, o Miguel Colombres que era uno de los alias han sido reconocido judicialmente como atribuido a Enrique José Del Pino”.
Cabe señalar que Del Pino está siendo juzgado entre otros, por el asesinato de Julio Infante, y tiene condenas por su participación en cada uno de sus destinos:
- Una perpetua en Tucumán por su actuación en el Operativo Independencia
- Una perpetua en nuestra jurisdicción, en causa González Chipont
- Una tercera perpetua en el llamado Circuito ABO, Atlético, Banco Olimpo, lugar donde permaneció activo luego de irse de Bahía Blanca
Además, en la actualidad está siendo juzgado paralelamente, en otro juicio de la ciudad de Buenos Aires.
Medallas manchadas con sangre
Otro de los integrantes de la Agrupación Tropa del que se desarrollaron sus responsabilidades delictivas fue el acusado Carlos Enrique Villanueva (alias Villagra, Principito o Gato), quien debe responder por los delitos de lesa humanidad contra 133 víctimas, entre los cuales se encuentran los asesinatos de la pareja Daniel Hidalgo y Olga Souto Castillo, que se hallaba embarazada.
La fiscalía aseveró que Villanueva, quien posee dos condenas previas por delitos de Lesa Humanidad por su actuación en el Centro Clandestino La Perla de Córdoba, era parte del grupo de oficiales de inteligencia del Departamento II, y aseguró el funcionamiento del Plan Sistemático, integrando el grupo de Tareas conocido como “Agrupación Tropa” en Bahía Blanca.
Por el brutal operativo llevado adelante en el departamento de calle Fitz Roy al 100 el 14 de noviembre de 1976, donde fue asesinada la joven pareja Hidalgo-Souto (de 26 Y 20 años respectivamente), Villanueva fue condecorado con la medalla al “heroico valor en combate”, ya que participó de manera directa.
Este operativo y sus asesinatos fue admitido y detallado por el mismo General Vilas en su declaración. Además, ya fue probado y hubo genocidas condenados en los juicios anteriores contra el Ejercito en Bahía Blanca.
La declaración de testigos en este juicio y en anteriores dio cuenta de que Villanueva les relató que supo del destino que sufrieron víctimas bahienses que pasaron por Centros clandestinos de Córdoba, como Cesar Giordano y Zulma Izurieta.
También les narró sobre el fusilamiento de María Graciela Izurieta, quien había sido asesinada y aún permanece desaparecida.
El Grupo de Tareas
La Agrupación Tropa estaba constituida por alrededor de 200 efectivos divididos en secciones, en su mayoría compuestas por subtenientes que habían sido traídos en comisión desde distintas unidades militares, que eran comandados por oficiales.
Siguiendo con la estructura de la agrupación, los jefes de sección Jorge Aníbal Masson, Carlos Alberto Ferreyra y Jorge Horacio Rojas, todos previamente condenados, fueron descriptos en sus responsabilidades por la fiscal Paula Molini.
Jorge Masson, quien ya posee una condena a prisión perpetua en la causa denominada “Bayón”, debe responder en este juicio por los delitos cometidos contra otras 40 víctimas.
Carlos Ferreyra también posee una condena a prisión perpetua dictada en la causa “González Chipont” por encontrarlo responsable de los delitos de Lesa humanidad en numerosos casos, y llega a este nuevo juicio por los delitos cometidos contra una víctima.
El último imputado que la fiscalía desarrolló la prueba en su contra dentro de su participación en la agrupación Tropa fue en de Jorge Horacio Rojas, quien posee una condena previa en la causa “González Chipont”.
Centésima quinta audiencia de la Megacausa Zona 5 (22 de agosto de 2024)
¿Cuándo continúan las audiencias?
La semana en curso no habrá audiencia, por lo que las mismas proseguirán el día jueves 5 de septiembre, desde las 9 horas, en la sede del Tribunal Oral Federal en Chiclana y Lavalle, cuando se continuará con el alegato del Ministerio Público Fiscal.
Cabe recordar que los juicios son orales y públicos, y puede concurrir cualquier persona que así lo desee presentando su DNI.
Además, las audiencias se pueden observar en el canal de YouTube del Poder Judicial, de la subsecretaria de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, y también en el micrositio de la Megacausa Zona 5 en el Ágora Digital.