El subprocurador general de la Suprema Corte de Justicia bonaerense, Juan Ángel de Oliveira, presentó su renuncia. Ahora el gobierno de Axel Kicillof deberá enviar un pliego al Senado bonaerense para definir al nuevo número dos de Julio Conte Grand, quien tiene un pedido de juicio político frenado en la Legislatura.
De Oliveira tiene 80 años de edad. Hace 40 años camina los pasillos judiciales y lleva 25 ocupando el cargo de subprocurador, ahora renunció para acogerse a la jubilación. Su salida producirá una nueva vacante en materia judicial para el Ejecutivo bonaerense que ya tiene tres asientos vacíos en la Suprema Corte provincial, llegando así al número mínimo al quórum para poder funcionar.
El nombre de De Oliveira recientemente circuló por los medios de comunicación hace dos años cuando su hijo, el juez Juan José de Oliveira, fue acusado de abuso sexual por la médica forense y reconocida perito platense, Emma Virginia Creimer.
La cobertura del cargo debe pasar por el Senado de la provincia, donde Kicillof deberá enviar el pliego con el candidato o candidata para ocupar ese puesto. El trámite debe ser aprobado por mayoría absoluta por lo que requiere del consenso con la oposición ya que, actualmente, tanto el Frente de Todos como Juntos cuentan con 23 senadores cada uno.
En lo que va de la gestión de Kicillof los nombramientos en la Justicia nunca prosperaron producto de las pulseadas entre las bancadas legislativas, en un contexto donde se calcula que las vacantes en los juzgados de la provincia de Buenos Aires superan las 700.
En estos tres años, el Senado bonaerense apenas validó 82 pliegos judiciales, de los cuales 41 fueron aprobados en soledad por Juntos en septiembre de 2020, 31 fueron validados en una sesión express en junio de 2021 y otros 10 avanzaron a finales de septiembre de 2022.
El pedido de juicio político a Conte Grand
La renuncia de De Oliveira abre una oportunidad para el gobierno de postular a un candidato con un perfil distinto al de Conte Grand.
El actual procurador está en la mira del Frente de Todos desde que asumió el gobierno, a quien acusan de mal desempeño en sus funciones y de “procurador militante de Cambiemos”, debido a su paso como Secretario Legal y Técnica de la provincia de Buenos Aires bajo el mandato de María Eugenia Vidal.
Los diputados del bloque oficialista presentaron a principio de año en la Legislatura un pedido de juicio político en su contra, apenas se inició la investigación judicial por la mesa judicial macrista montada para armar causas contra opositores durante el gobierno de Cambiemos.
El proyecto, por ahora, obtuvo dictamen a favor en la comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia y sigue sin llegar al recinto.
Las vacantes en la Suprema Corte bonaerense
Kicillof inició hace algunos meses la negociación con Juntos para cubrir las tres vacantes que existen en la Suprema Corte, pero todavía no logró avances.
El objetivo del gobernador es que, al menos dos de los cargos, sean ocupados por mujeres para avanzar en la paridad de género, una asignatura pendiente en el máximo tribunal. En la actualidad sólo una mujer integra la Corte: Hilda Kogan, quien en este momento ocupa la presidencia que es rotativa por ley.
En julio, desde el gobierno aseguraban que la idea del Gobernador era completar las tres vacancias antes de fin de año, sin embargo necesita garantizar dos a corto plazo para no correr riesgo con el quorum del Máximo Tribunal bonaerense.
Sucede que siendo actualmente solo cuatro jueces, bastaría una renuncia más para que el Máximo Tribunal bonaerense se paralice por completo.
La complejidad también alcanza a la oposición. La estrategia de Juntos era que uno de los pliegos lo definía Kicillof y el otro lo definía la principal alianza opositora.
En Juntos parecía haber un acuerdo para que la vacante surja del radicalismo. Eso se basaba en que el último juez de la Suprema aprobado por el Senado fue elegido por María Eugenia Vidal.
La Corte está integrada por siete ministros, pero en la actualidad sólo tiene cuatro integrantes, Kogan, Sergio Torres, Daniel Soria y Luis Genoud, con lo que alcanza el quórum mínimo para funcionar.
Incluso, en caso de empate en los votos, se debe convocar a “conjueces” para desempatar en un eventual fallo.