El ex intendente de Trenque Lauquen y candidato a presidir el Comité Provincia de Buenos Aires de la UCR, Miguel Fernández, dialogó con Juan Ignacio Guarino en El Ágora 2024 de Taboo Multimedios sobre su campaña para las internas partidarias del próximo 6 de octubre. En la entrevista, Fernández defendió su visión de un “radicalismo bonaerense potente y con autonomía”, criticó la interna forzada y subrayó la importancia de la gestión y la territorialidad en su proyecto político.
De campaña por el interior bonaerense
Fernández se encontraba en plena gira por la provincia cuando fue entrevistado. “Como siempre, los radicales somos hombres de ruta”, afirmó, detallando su itinerario que incluía visitas a General Pinto, General Villegas, Trenque Lauquen este lunes, y Bahía Blanca, Dorrego y Tres Arroyos este martes.
El candidato reveló que en su campaña anterior para vicegobernador recorrió “26.000 kilómetros en 20 días”, destacando el esfuerzo físico que implica hacer campaña en una provincia tan extensa.
“Siempre con la cabeza de los que somos o hemos sido gestores, los intendentes, siempre viendo ‘ah, mira esto qué bueno que está’, ‘aquello, esto nosotros lo hicimos diferente’, preguntando ‘¿y esto quién te lo hizo?’. O sea, siempre pensando en las soluciones operativas de los problemas de la gente”, explicó Fernández, subrayando cómo su experiencia como intendente influye en su visión durante estas recorridas.
La interna inevitable
Uno de los principales desafíos que enfrenta Fernández en su campaña es -según él mismo- explicar a los afiliados la razón de la interna partidaria.
“Es una interna que tratamos muchos del partido de evitarla por la situación general, por el hastío de la gente, muchas veces con la política, de no entender qué estamos discutiendo”, señaló.
El candidato relató los intentos de llegar a un acuerdo para evitar la interna, pero lamentó que “hay un sector minúsculo que en todo caso tiene poder de veto, para llamarlo de alguna manera, dijo que no, que había que ir a interna”. Ante esta situación, Fernández optó por enfocarse en explicar su proyecto y contrastarlo con el de sus adversarios, con la intención de “construir la unidad que no se logró antes, construirla el día después de las elecciones con un resultado en la mano”.
Un radicalismo de gestión vs. la superestructura
Fernández marcó claras diferencias con su oponente en la interna, Pablo Domenichini. En primer lugar, destacó su “dedicación exclusiva” al proyecto, contrastando con su rival que es “diputado” y “rector de una universidad”.
“Si uno dice, bueno, soy diputado, sos rector y además vas a ser presidente de un partido en una provincia que es tan extensa, suena como, algo no vas a hacer bien, ¿no?”, cuestionó.
En cuanto a su visión del partido, Fernández propone “un radicalismo que tiene gestión, el radicalismo que gestiona, que son los que tuvieron que competir en una elección, ir cabeza de lista, que te voten, que te vuelvan a votar, poner en juego el prestigio personal, rendir cuentas, estar sometido a controles”. Este enfoque lo contrapone a “otro radicalismo que tiene que ver más con la superestructura, con una discusión que parece lejana para el vecino”.
“Nosotros queremos un radicalismo bonaerense potente y con autonomía“, afirmó Fernández, rechazando la idea de un “radicalismo manejado con joystick de la capital federal”.
La geografía del voto radical
Ante las especulaciones sobre el posible resultado de la interna en las diferentes secciones electorales, Fernández se mostró cauto. Destacó el peso significativo de la primera y tercera sección electoral, que concentran dos tercios de los afiliados de la provincia. Sin embargo, cuestionó la efectividad de esta afiliación masiva en el conurbano: “Si tenemos tantos afiliados en la primera y en la tercera sección electoral, ¿cómo es que tenemos algunos concejales y no tenemos ningún intendente?”.
El candidato contrastó esta situación con el interior de la provincia, donde asegura contar con “el acompañamiento de más de 20 intendentes en funciones, más de 55 ex intendentes”, lo que según él “habla de ese apoyo de los radicales que tuvieron que poner la cara con la gente”.
Alianzas y futuro del radicalismo
Sobre el futuro del partido y posibles alianzas, Fernández fue enfático: “No vengo a ser presidente del comité de la provincia para hacer un papel secundario”. Criticó la postura de quienes ven al radicalismo solo por su estructura territorial, argumentando que “la moneda de acuerdo del radicalismo no puede ser su estructura”.
“Nosotros no tenemos que sentarnos en cualquier mesa de acuerdo con un proyecto y con una construcción territorial potente. Si no, es una discusión que siempre te dice ‘bueno, vayan a la cola'”, afirmó. Fernández abogó por construir un proyecto sólido antes de negociar alianzas, rechazando la idea de simplemente “porotear a ver qué me das”.
El candidato concluyó llamando a “patear la calle” y construir desde el territorio, en lugar de enfocarse en apariciones mediáticas. “No venimos a ser actores de reparto”, reafirmó, dejando clara su intención de revitalizar el rol del radicalismo en la política bonaerense y nacional.
