El Juez de Garantías de Avellaneda, Luis Carzoglio, conversó con Juan Ignacio Guarino al aire de El Ágora en Radio Nacional sobre la violenta persecusión política y mediática que sufrió al resolver en contra de la detención de Pablo Moyano, Secretario Adjunto de Camioneros.
También relató las amenazas recibidas a su familia luego de haber entregado el expediente y contó por primera vez una anécdota vivida durante sus primeros años como magistrado y que da la pauta de la necesidad de depurar el poder judicial.
El comienzo de la persecusión
Carzoglio relató cómo comenzó la persecución en su contra:
“Todo esto empieza con un acercamiento de gente de inteligencia del gobierno, que estaba en Ministerio de Seguridad de la Nacion a través de un agente el “Chino” Cornes, que se acerca en enero del 2018 a nosotros, al doctor Vitale, un juez de garantías de Loma de Zamora, para interiorizarse (segun lo que dijo el) sobre nuestro pensamiento acerca de las barras de las instituciones”
Ante esto, el magistrado respondió:
“En cuanto la lucha contra las barras bravas, yo le dije que el único que habia detenido dos veces al jefe de la barra de Independiente habia sido yo, en 2014 y 2017”
Además, explicó que dejó en claro su decisión de ” terminar con toda esta serie de personanjes que pululan por los clubes de futbol”.
Macri y el pedido de detención contra Pablo Moyano
El Doctor Carzoglio narró como lo contactaron desde la presidencia a través de agentes de la AFI para solicitar la detención a Pablo Moyano.
“Se comunica conmigo Sebastián De Stefano, el jefe de legales de la AFI, para concertar una entrevista conmigo, entrevista a la cual concurre con el asesor financiero de la AFI, Fernando Di Pasquale, y se concreta la entrevista ingresando ellos a mi despacho, se sientan y me dicen: Doctor, nosotros estamos profundamente preocupados y tenemos órdenes expresas del presidente Macri para detener a Pablo Moyano.”
La maniobra fue tan explícita que incluso le sugirieron:
¿Quiere que le mandemos un borrador de resolución para solicitar la detención de Pablo Moyano?
Aún presionado por el poder político decidió obrar de acuerdo a su conciencia y resolvió negar la detención. Luego de dicha resolución, comenzaron una serie de hechos desafortunados para el y su familia.
Amenazas a su familia y presiones mediáticas
El Dr. Carzoglio contó las presiones mediáticas que recibió por parte de medios La Nación, Clarín, o periodistas como Eduardo Feinman, Majul, o Ventura que en TN -recuerda el magistrado- expresó: “yo no se quien va preso primero, si Carzoglio o Moyano”. También Jorge Lanata lo trató de “impresentable”.
También relató las amenazas anónimas a su mujer mediante un llamado telefónico en el que manifiestan que conocen acerca de sus problemas de salud, y le dicen: “mirá que nostros te empujamos y te matamos directamente”. A los diez minutos, vuelven a llamar, redoblando la amenaza: “va para vos y para tus hijos”.
El compromiso popular
El Juez Carzoglio, suspendido desde hace ya más de 3 años, se mantiene activo en charlas y encuentros con vecinos de Avellaneda, en los explica los motivos y el estado de su Jury.
“Yo vengo dando charlas en lo barrios de Avellaneda para comunicarle a la gente lo que está pasando con mi Jury, porque es una forma mínima de agradecerle a todos lo que están haciendo por mi. Porque realmente si estoy muy fuerte o si vos me escuchas muy fuerte, es por la gente.”
Una anécdota que pinta al Poder Judicial
Con la finalidad de explicar las presiones que recibió del poder judicial, Carzoglio contó por primera vez al aire una anécdota ocurrida en los inicios de su función como Juez de Garantías de Avellaneda. Se trata de una reunión que mantuvo con un integrante de la Corte Suprema de la Provincia de Buenos Aires.
“Carzoglio, nosotros sabemos que usted es un tipo muy decente, pero no baje un decivel lo que está haciendo, baje tres deciveles lo que está haciendo, no luche contra molinos de viento”
Este encuentro le sirvió para “saber en que ámbito yo me movía, pero seguí haciendo, como dice el Papa Francisco, seguí haciendo lío”, contó Carzoglio sobre el final de la entrevista.