Axel Kicillof participó del último adiós al expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica, remarcando la importancia de “fortalecer los vínculos regionales” y diferenciándose del Gobierno Nacional: “La mayoría de los argentinos no cree correcto que se celebre la muerte de un líder político de la región”.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, asistió este miércoles al funeral del expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica, en el Palacio Legislativo de Montevideo, Uruguay. Estuvo acompañado por los ministros de Gobierno, Carlos Bianco, y de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque; y el diputado nacional Hugo Yasky.
En ese marco, Kicillof afirmó: “Ni bien nos enteramos del fallecimiento de `Pepe´ Mujica sentimos la responsabilidad, tanto personal como institucional, de venir a traer nuestras condolencias y nuestro respeto a su familia y a todo el pueblo uruguayo”.
“Mujica fue un rioplatense que tenía también su mirada puesta en la Argentina, fue un hombre de consulta y una verdadera referencia para la región: junto a otros líderes muy importantes nos llevaron a pensar de nuevo en la Patria Grande”, agregó.
“En nombre mío y de toda la provincia de Buenos Aires pedimos disculpas por los agravios que lanzó uno de los voceros del Gobierno nacional”, continuó, “la mayoría de los argentinos no cree correcto que se celebre la muerte de un líder político de la región, es algo que nos avergüenza tremendamente”.
Es que el Gobierno Nacional no solo no expresó sus condolencias por la muerte del expresidente uruguayo, sino que sus voceros en redes sociales y medios de comunicación también cuestionaron la figura de Mujica.
Incluso el Presidente Javier Milei compartió una publicación del abogado, Alejandro Fargosi, “Sencillamente, no se puede rendir honores a quien ejerció la violencia política hasta su grado máximo: el homicidio individual y artero”.
Se trata de una referencia al pasado guerrillero de Mujica. Sin embargo, el propio expresidente siempre remarcó que nunca asesinó a nadie. Sea como fuere, lo cierto es que por participar de la organización de los Tupamaros estuvo más de 14 años preso en condiciones infrahumanas y fue torturado hasta ser liberado en 1985.
Por otro lado, Kicillof explicó que “lamentablemente hay algunos dirigentes que tienen la mirada puesta en las grandes potencias antes que en los países que transitan una historia similar y tienen un camino común”.
“Sin embargo, en la Argentina lo que predomina es un sentimiento de unidad latinoamericana y de mucho respeto con Uruguay: sabemos que cualquier proyecto nacional requiere, antes que nada, fortalecer los vínculos regionales”, expresó.
Por último, señaló que “los uruguayos deben estar muy orgullosos de Pepe Mujica, un hombre que trascendió las fronteras y dejó una huella en quienes lo admiramos y respetamos por su trayectoria militante y su palabra llena de sabiduría y, a la vez, de una humildad extraordinaria”.