El docente e investigador del CONICET, Alejandro Curino, conversó con Juan Ignacio Guarino al aire de El Ágora en Radio Nacional sobre sobre las jornadas en defensa de la educación pública y la investigación científica que se llevarán adelante en Bahía Blanca.
“El capital lo que busca es la ganancia y está bien, perfecto”, pero “si algo no le da ganancia y la gente igual lo necesita, ¿quién cubre esa necesidad?“, comentó en defensa de los servicios públicos.
El martes 26 de septiembre, entre las 14 y las 18 horas, se llevará adelante en el playón de la Universidad Nacional del Sur (Alem 1253) una jornada en defensa de la educación pública y la investigación científica.
El evento, organizado por el movimiento estudiantil de la institución, contará con la presencia de docentes que brindarán clases con distintas temáticas. Entre los participantes estará el Doctor Alejandro Curino.
¿Por qué es tan importante la educación pública?
Ante los sectores de la política que plantean el desfinanciamiento de la educación pública o su privatización, Curino remarcó que “los alumnos pagarían, si la universidad fuera privada, algo así como 3-4 millones de pesos anuales“. “¿Cuánta gente no podría estudiar?“, reflexionó.
Además, explicó que “no tendríamos médicos, no tendríamos abogados, no tendríamos nada, no tendríamos investigadores, no tendríamos profesores”. “Es un poco el modelo que nos están proponiendo ahora para las elecciones“, señaló, al tiempo que agregó:
“Si tampoco vas a ver salud pública, tampoco hacen falta médicos. Si tampoco va a haber una universidad gratuita, la cantidad de alumnos va a ser muy baja y con muy pocos docentes va a alcanzar“.
“Lo mismo para la educación primaria y secundaria”, expresó. Curino también habló de “la relación entre la universidad pública y la investigación” y comentó que “hay que aclarar que la investigación no se hace solo en el CONICET“.
En este contexto, destacó “el gran complejo que nosotros tenemos en Bahía” y recordó que “viene justamente la Semana de la Ciencia, que una semana puertas abiertas para que cualquiera pueda ir a ver lo que hacemos”.
Dos modelos de país
A continuación, el Doctor manifestó que hay dos modelos de país en juego en estas elecciones. “Uno es un modelo exportador de materia prima, que es un modelo que viene ganando en el país”, dijo, al tiempo que agregó: “La industria está poco desarrollada en comparación y lamentablemente tenemos una industria muy concentrada”.
“En este modelo agroexportador la ciencia realmente no hace falta. Para qué vamos a investigar cómo agregar valor agregado a algo si con exportar materia prima nos alcanza“, indicó, pero “el problema es que tres cuartas partes de la de la población quedan afuera de ese modelo“.
Además, explicó que “el capital lo que busca es la ganancia y está bien, perfecto”, aunque “si algo no le da ganancia y el pueblo, la gente, igual lo necesita, ¿quién cubre esa necesidad?”.
Situación en Estados Unidos
Durante la entrevista, el docente se refirió a un libro titulado “Medicina personalizada y su amenaza a la salud pública“, para ilustrar la situación de la salud privada en Estados Unidos:
“Un estudio encontró que más del 40% de los pacientes con cáncer agotan todos los activos de su vida, todo lo que han ganado durante su vida, dentro de los dos años posteriores al diagnóstico“.
“Justo cuando una persona necesita concentrar su energía en mantenerse saludable y luchar contra el cáncer”, continuó diciendo sobre el libro, “se ve afectada por la ansiedad adicional asociada con tratar de mantenerse a flote financieramente“.
“Esto en Argentina no pasa“, afirmó. “Siempre puede haber problemas y el Estado siempre es perfeccionable”, manifestó, pero “acá a un paciente que tenga cáncer, eso no le pasa, porque el Estado le provee la medicación“.
“El modelo que nos están proponiendo, que nos está proponiendo que está proponiendo Javier Milei, es muy claro: Tenés plata tenés tratamiento oncológico no tenés plata te cagás muriendo“, dijo.
El potencial de la investigación nacional
Más adelante, expresó sobre el modelo agroexportador que “hay gente que quiere ese modelo porque le conviene“. Sin embargo, remarcó el potencial de la investigación nacional a la hora de agregar valor agregado a las materias primas argentinas.
“Hemos descubierto que tenemos una gran cantidad de litio. El litio es necesario para las baterías”, comentó, “tenemos dos modelos posibles: le decimos a la empresa exterior ‘bueno venga saque el litio y lléveselo, algo de plata nos va a quedar’“.
“Eso es pan para hoy hambre mañana“, aclaró, “el otro modelo posible es Y-TEC. Es una empresa extraordinaria, ejemplo mundial te diría, formada entre el CONICET e YPF”.
“YPF a su vez es 51% estatal, pero 49% privada, o sea que no estoy en contra de la empresa privada, pero tiene que tener una pata estatal ahí, decidiendo, controlando y colaborando”, subrayó.
De esta forma, destacó que estaríamos “exportando un producto mucho más caro, que nos da muchos más dólares, y además nos quedamos con la tecnología“.
Investigadores argentinos
Cerca del final de la entrevista, Guarino consultó a Curino por los cuestionamientos que se hace a la inversión por parte del Estado a CONICET. Sobre este tema, él expresó:
“La gente tiene que preguntarse, si la investigación no es importante, si el CONICET no es importante, ¿Por qué los investigadores nos podemos ir a trabajar afuera rápidamente sin problemas?“
Además, remarcó que “durante la epidemia de COVID nos ahorramos miles de millones de dólares” porque “nosotros, los investigadores del CONICET, desarrollamos kits diagnósticos” que “salían un 10% de lo que nos salían comprar afuera“.
“Podemos competir si mantenemos y formamos más gente y no se nos escapan”, comentó, al tiempo que recordó que:
“César Milstein, premio Nobel, produjo los anticuerpos monoclonales. Hoy son la herramienta terapéutica para el cáncer más importante del mundo. ¿Dónde los produjo? En Inglaterra. ¿Por qué? Porque el gobierno de Onganía lo echó“.
Además, comentó que “yo estuve en el exterior, volví con el proyecto Raíces implantado por el gobierno de Néstor Kirchner” y “hoy tengo un laboratorio de biología del cáncer formado por 20 personas que están hiper especializadas en el estudio del cáncer”.
“Con un César Milstein, con uno solo, se supera en millones de dólares toda la inversión que el estado pueda haber hecho en investigación en toda la historia“, comentó.
Finalmente, indicó que CONICET desarrolló “55 empresas biotecnológicas en toda su historia”, pero dijo que más allá de lo económico, “pero hablemos de cultura, hablemos de conocimiento, hablemos de gente que cuando viene la pandemia está capacitada“.