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jueves, enero 26, 2023

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«Juan José tenía 20 y ahora tendría 65 años, la justicia es tan lerda…»: otro desgarrador testimonio en la última audiencia del año de la Megacausa Zona 5

El pasado jueves 22 de diciembre se realizó la última audiencia del 2022 en el juicio por delitos de Lesa Humanidad que se realiza en la ciudad de Bahía blanca, conocido como Megacausa Zona 5.

De esta manera se completaron 42 audiencias desde su inicio ocurrido el 17 de febrero pasado y declararon 124 testigos-victimas, además de escucharse la reproducción en video de otras 12 víctimas que declararon en juicios anteriores. El Juicio, realizado en la sede del Tribunal Oral Federal de Bahía Blanca, y llevado adelante por los jueces Ernesto Sebastián, Marcos Aguerrido y Sebastián Foglia, es el de mayores dimensiones, tanto de victimas como de imputados, realizados hasta la actualidad a lo largo de los ocho debates sustanciados en Bahía Blanca.

En esta cuadragésimo segunda audiencia, pudo escucharse el testimonio de 3 testigos-víctimas del Terrorismo de Estado donde se trato el caso de el matrimonio Germani-Maisonave, sobrevivientes del Centro Clandestino La Escuelita y del joven bahiense Juan José Córdoba, secuestrado, desaparecido y cuyo cuerpo recuperó el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) en junio del 2017.

Una beba en el Centro Clandestino

La primera en declarar fue Ana María Germani, sobreviviente del Centro Clandestino de tortura y exterminio (CCDT) La Escuelita, quien fue secuestrada desde su domicilio en Yrigoyen al 1400, junto a su pareja Rodolfo Maisonave y su hija Hija Silvia de apenas 1 año y 4 meses de edad.

El 6 de julio de 1977, la familia completa fue secuestrada por un grupo de personas armadas y vestidas de civil que irrumpieron violentamente en la vivienda, y llevada en distintos vehículos al CCDT “La Escuelita”. La pequeña niña fue mantenida en cautiverio en ese centro clandestino, para ser luego abandonada en el domicilio de sus abuelos maternos.

Ana María en los años 70 se desempeñaba como ayudante docente en la UNS, de la catedra del Dr. Mario Aggio y fue expulsada durante la gestión del interventor rumano Remus Tetu.

En el relato de su secuestro la victima expresó “Me pusieron un tallón en la cabeza y me subieron a un auto, junto a silvita y Rodolfo. El lugar luego supe que era la Escuelita.”

Y prosiguió:

“A mí y a Silvita nos colocaron en un vagón de tren o algo parecido a un carromato de circo. En determinado momento se llevan a silvita y yo creía que le iban a hacer algo malo y me puse muy mal. Después de eso, paso toda la noche conmigo y a la mañana me la arrebatan y yo no sé dónde la llevan” relatando así, la crueldad de los genocidas del terrorismo de Estado que mantuvieron en el Centro de exterminio La Escuelita, a una beba de apenas 1 año y 4 meses.

La niña fue abandonada de madrugada en el pasillo de la casa de los padres de Germani, donde con mucha sorpresa y angustia, fue encontrada y recogida por sus abuelos.

“Habían dejado a Silvita en el porche de mi casa, que tenía un pasillo largo. ¡Mi papa la escuchó llorar y dijo, “Nos dejaron una criatura!” Y cuando mi mama se acerca, le dice, “¡Alberto es Silvita!”

De esa especie de casilla rodante, o carromato como lo describe, la víctima fue trasladada a la sala de torturas donde sufrió vejaciones y abusos sexuales.

Ante la pregunta de si quería relatar las torturas a las que fue sometida, expresó: “Si, las puedo contar, pero yo me sentí espantosa” y comenzó a relatar tanto los padecimientos propios, incluida la violencia sexual, como los sufridos por su esposo Maisonave y por otras compañeras, como por ejemplo Patricia Chabat con quien compartió cautiverio posteriormente en la Cárcel de Villa Floresta.

La parodia de los “Consejos de Guerra”

Luego de aproximadamente una semana en el campo de concentración La Escuelita, el matrimonio es trasladado al Batallón de Comunicaciones 181, donde fueron sometidos a un “Consejo de Guerra” del V Cuerpo de Ejército donde fueron condenados a la pena de 25 años de reclusión perpetua por delitos inexistentes, como tenencia de armas y explosivos, acusación falsa y armada por los represores.

Estos “Consejos de Guerra en el marco de la lucha contra la subversión” consistían en una parodia teatralizada, donde los prisioneros eran juzgados por la supuesta justicia militar, cuyo mecanismo consistía en dar una cobertura “institucional” a los secuestros, homicidio, y torturas a los que eran sometidas las victimas el Terrorismo de Estado, y de esta manera preservar la impunidad ante los delitos de Lesa Humanidad cometidos.

Cabe señalar que, en la jurisdicción de Bahía Blanca, ya han sido sentenciados por el Tribunal Oral Federal local, militares pertenecientes al V Cuerpo de Ejército que integraron estos “Consejos de Guerra”, como es el caso de Hugo Delme y Alejandro Marjanov, entre otros.

Luego de la parodia del juicio, el matrimonio es trasladado a la Cárcel de Villa Floresta, la Unidad Penitenciaria Nº 4 de Bahía Blanca, donde los alojan por separado y sin contacto.

Mas tarde Maisonave fue trasladado a la cárcel de Rawson y Germani a Devoto. En Devoto fue entrevistada por el Juez de Bahía Blanca Federico Madueño y el secretario Mira, según relató.

Antes de ser liberada, Ana María es traída nuevamente a Bahía Blanca y es alojada un mes más en la policía federal de calle Rondeau donde cuenta que recibía allí la visita de su hija.

Ahí pude ver a Silvita, es más festejo un cumpleaños, no se si 9 u 8 años, y la podía bañar, probarle vestidos…” contó, dando cuenta una vez más, de la presencia de niños en contextos de encierro o carcelarios.

El matrimonio recupera la libertad en el año 1984, ya entrada la democracia en nuestro país.

Las victimas que no se ven

Para finalizar su testimonio, Ana María solicitó poder leer un escrito de su autoría, realizado con anterioridad para un taller literario de PAMI, denominado “Abuelas Relatoras por la Identidad” en nuestra ciudad:

“Mi cabeza era un berenjenal, entonces algunas cosas las pude empezar a escribir. Me ayudo mucho el taller literario” señaló.

El escrito titulado “Desde la cárcel” relata algunas de sus vivencias en ese lugar y fue leído por su propia hija, Silvia, quien estuvo secuestrada junto a su madre y padre en un Centro de Exterminio, pero que increíblemente aun no es victima propia de estas causas de Lesa Humanidad.

Sin dudas el juzgamiento del paso de niños y niñas por los centros clandestinos, es una gran deuda de parte de la justicia, que no ha registrado hasta el momento la gravedad y la incorporación de estos delitos, no reconociendo a los niños como víctimas directas, las victimas que no se ven.

Secuestrados en Bahía Blanca, asesinados en La Plata

Posteriormente declararon dos familiares de Juan José Córdoba, otra de las víctimas en la Megacausa Zona 5, quien estuvo desaparecido desde junio de 1977, y su cuerpo fue encontrado en el cementerio de La Plata por el EAAF y devuelto a sus familiares en el año 2017.

El caso de Juan José Córdoba, está relacionado con los secuestros de Adrián Carlovich y Roberto López, quienes además de compartir amistad y militancia, fueron secuestrados por la misma fecha.

Luego del secuestro de las tres víctimas, el 15 de septiembre de septiembre de 1977 sus cadáveres fueron hechos aparecer en un camino que une la ciudad de La Plata con Ensenada, simulando un enfrentamiento armado que fue notificado al público en un comunicado del Comando de Zona 1 y difundido en los diarios “La Prensa” y “El Popular”.

«A Juan José se lo olvidaron»

Juan José Córdoba, tenía 20 años, era maestro Mayor de Obras y pensaba estudiar Ingeniería. Vivía con sus padres y un hermano menor en el Barrio Villa Nocito de Bahía Blanca.

El día 10 de Junio de 1977, regresando a su hogar luego de trabajar, a unos 30 metros de su casa, en Maldonado y Pampa Central, fue secuestrado por una patota que se movilizaba en dos autos, un falcon y una camioneta, con alrededor 7 u 8 hombres armados de civil que lo introducen por la fuerza en el vehículo secuestrándolo.

Su familia no vuelve a saber sobre su paradero, hasta el día 15 de septiembre, que aparece en los diarios de Buenos Aires y otros medios, que había sido “abatido” en un enfrentamiento junto a dos personas más.

La primera en declarar fue su prima hermana, Sonia Córdoba, quien da cuenta de su vida y también relata su secuestro y la búsqueda realizada por la familia:

Sus padres hicieron habeas corpus, fueron a la iglesia, buscaron por todos lados sin que nadie les diera una respuesta. Al aparecer su cuerpo, mis tíos se fueron a La Plata a buscar más información. Luego de recorrer varios lugares, alguien les dijo que Juan José estaba como NN en el cementerio de La Plata”.

En el año 2006 la familia retoma la búsqueda de la identificación del cuerpo de Juan Jose y su madre se realiza el ADN para que el EAAF pueda analizarlo. En el año 2017 los antropólogos le comunican a la familia que había sido hallado su cuerpo en el cementerio de La Plata.

Su prima relató:

“En 200 tumbas que estaban como NN, fue el único cuerpo que encontraron porque en el año 1982 fueron retirados y pasados a osario. Esa es la explicación del Equipo de Antropología que me dijeron que tal vez los cuerpos de López y Carlovich no puedan ser encontrados porque los hayan pasado al osario. El EAAF cree que se lo olvidaron (a Juan José Córdoba)”

Sonia Córdoba, tenia una relación cercana con su primo desaparecido y refiere que acompañaba la militancia de Juan José y sus compañeros a pesar de ser más chica que ellos.

“Si sé lo que hacíamos en los barrios. Era un trabajo barrial, con un compromiso social, donde se ayudaba a la gente mas necesitada, donde se daban clases de apoyo, ahí en Villa Nocito y en el barrio Noroeste. Ahí también estaban estos otros chicos, Yotti y otros compañeros”, refiriéndose a otras victimas de esta misma Megacausa.

Para finalizar, ante la consulta de que consecuencias tuvo este suceso en la familia, la testigo relató:

Juan José era muy querido por todos, era una persona muy especial, muy buena, muy generosa, y cuando pasa esto, entramos todos en un silencio, nadie hablaba, se creó en los padres una sensación de culpa, es lo que crearon… y realmente se destruyó una familia. Para mi Juan José era mi hermano. Fue muy triste, no se puede explicar ese dolor. Que esta declaración y todas, sirva para hacer justicia por los 30.000 desaparecidos”, Cerro la testigo.

Justicia Lerda

La última Testigo de la jornada y del año en curso, fue Asunción Ranilla, madre de Juan José Córdoba.

Asunción declaró de manera presencial, al igual que las dos testigos anteriores, y acompañó su presencia con una foto de su hijo desaparecido y asesinado. Asunción contó al tribunal que su hijo:

“Había hecho todo el secundario en la ENET 1, le faltaba la tesis para Maestro Mayor de Obras y mientras tanto trabajaba con un camión de repartidor de carne. Además de un buen hijo, buen hermano, y estaba siempre en casa con amigos y amigas” refirió.

La madre de Juan José narró cómo fue el momento del secuestro, que pudo reconstruir por medio de los vecinos que vieron todo el procedimiento y se lo contaron. Al igual que su sobrina Sonia, dio detalles de la noticia sobre el falso enfrentamiento donde había sido asesinado su hijo y dos compañeros más en manos de las fuerzas represivas.

“Tratamos de sobrellevar todo eso que nos había pasado, pero sin poder hablarlo, por temor miedo a que le pasara algo al mas chiquito… Pasado el tiempo, el señor Eduardo Hidalgo (de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos) me ayudó a hacerme el ADN, y estuvieron estudiando, hasta el 2017 que le avisan a mi sobrina que estaba la autorización para traerlo a Bahía y lo llevamos al cementerio de acá de Bahía Blanca. Esta con su abuela”, contó detallando el proceso de la recuperación del cuerpo de su hijo.

Al final de su declaración expresó:

Uno esta esperando justicia, justicia… pero no sé. La justicia es tan lerda, que tantos años ya parece mentira. Juan José tenía 20 y ahora tendría 65 años. Gracias y esperemos que haya algo de justicia”.

Cuadragésima segunda audiencia de la Megacausa Zona 5 (22 de diciembre de 2022)

¿Cuándo siguen las audiencias?

Las audiencias continuarán, luego de la feria judicial que se realiza durante todo el mes de enero, el día jueves 9 de febrero del 2023, desde las 9hs, en la sede del Tribunal Oral de Chiclana y Lavalle de nuestra ciudad.

Los juicios son Orales y Públicos, y puede concurrir cualquier persona que así lo desee, con su DNI.

Las audiencias se emiten de manera virtual por el canal de YouTube de la subsecretaria de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires y por el canal del Poder Judicial, en cuyos canales se pueden encontrar subidas todas las audiencias realizadas durante el año 2022.

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