Hoy se cumplen 6 meses del atentado al Ateneo Néstor Kirchner, principal local del Frente de Todos en Bahía Blanca. Un hecho de violencia política que despertó el repudio de todo el arco político nacional. A medio año del hecho, y sin avances significativos, el fiscal federal Santiago Ulpiano Martínez tuvo que salir a aclarar que “la causa sigue abierta” y relativizó la importancia del lugar atacado.
El 25 de mayo del 2021, el Ateneo Néstor Kirchner de nuestra ciudad sufrió un atentado terrorista de parte de un grupo no identificado que dejó panfletos repletos de odio e intolerancia política.
A pesar de haber transcurrido medio año del ataque no se avanzó en la investigación. Ante lo cual, el fiscal federal Santiago Ulpiano Martínez debió salir a aclarar en medios bahienses que “la causa sigue abierta” y que “se están buscando alternativas para conseguir nuevas informaciones“, otra forma de decir que es poco y nada lo que hay en el expediente.

Como si la falta de respuestas no fuera suficiente, el fiscal relativizó el lugar del hecho al afirmar que se trató de un “atentado a la sede de La Cámpora“. El Ateneo Néstor Kirchner es el principal espacio del Frente de Todos de Bahía Blanca, la segunda fuerza política más importante de la ciudad, y Frente gobernante a nivel provincial y nacional. El local, además, es más abarcativo que solamente la organización La Cámpora.
El señalar el local como “sede de La Cámpora” es una forma de restarle importancia a lo que verdaderamente es, un lugar perteneciente a más organizaciones. Esta fue una descripción habitual de medios bahienses que buscaron relativizar el ataque, no cómo uno contra la segunda principal fuerza política de la ciudad, sino como si fuera sólo a una organización en particular, que por otra parte, ha sido habitualmente el blanco de estigmatizaciones que muchas veces replican acríticamente.
Por otro lado, según el fiscal se está gestionando la colaboración del FBI estadounidense para procesar, con mejor tecnología que la que se cuenta en el país, las imágenes obtenidas esa noche a partir de distintas cámaras de seguridad, para tratar de identificar a uno de los supuestos autores del hecho.
Sin embargo, aclaró que la falta de funcionamiento de muchas cámaras de la zona y la ausencia de imágenes de calidad, complica la posibilidad de obtener resultados positivos.
Además, confirmó que se está gestionando ante el ministerio de Justicia de la Nación, la implementación de una recompensa para personas que puedan sumar nuevos datos a la investigación, para tratar de arrojar luz sobre lo que ocurrió.


