Un vecino de Viedma vivió un suceso que bien podría entenderse poéticamente como el vuelto del destino por su imprudencia. En medio de la cuarentena total y obligatoria, se fue a pescar al balneario Los Pocitos pero el mar se llevó su vehículo.
Como todo esto sucedió en plena cuarentena por Coronavirus, no había ningún otro rodado que lo pudiera asistir. No obstante, se lo tomó tranquilo, y grabó la situación en un par de videos breves.
En uno de ellos se lamenta por lo que le sucedió: “El sueño de la pesca se me terminó”.
Fuente: Net Noticias
