El Frente de Todos empezó a debatir el proyecto que busca pagar la deuda con el FMI con los dólares no declarados y fugados al exterior. La iniciativa, que crea un “Fondo Nacional para la Cancelación de la Deuda con el FMI“, tuvo su primera jornada legislativa en un plenario de comisiones del Senado y que contó con la presencia de especialistas, como también con el respaldo del sindicalismo.
En el oficialismo, particularmente en el sector que votó en contra del acuerdo con el FMI, se entusiasman frente a lo que consideran que será una “salida” a la encerrona del ajuste.
Conscientes del complicado escenario que se avista en la Cámara de Diputados, especialmente desde que Juntos por el Cambio adelantó su rechazo, les senadores oficialistas insisten que abrirán la puerta a modificaciones, con la esperanza de así ir sumando adhesiones.
“Este es un proyecto que busca defender la democracia, porque haber vuelto al Fondo Monetario Internacional lo que hace es condicionar a futuro las decisiones políticas de los gobiernos. Por eso nuestro objetivo es la cancelación total de la deuda con el FMI. Todos saben que nuestro bloque votó de manera diferente con respecto al acuerdo con el FMI, pero en lo que todos estamos de acuerdo es que no se puede gobernar un país teniendo al FMI encima“, comenzó exponiendo el senador Oscar Parrilli, uno de los principales impulsores del proyecto junto a Cristina Fernández de Kirchner.
“El problema de este proyecto es que no se refiere a la fuga, sino a los bienes no declarados en el exterior. Y además es un proyecto que sostiene que si uno tiene bienes no declarados se les cobra menos de lo que la ley hoy dice, lo que sería un blanqueo”, cuestionó, casi a los gritos, el radical Martín Lousteau, quien se valió de objeciones técnicas para criticar el proyecto durante toda la reunión plenaria.
Además expusieron cinco especialistas convocados por el FdT. El primero en exponer fue uno de los directores del Banco Nación, Guillermo Wierzba, quien sostuvo que hacer responsables del pago de la deuda a quienes se habían fugado los dólares que ingresaron en el 2018 era “un acto de justicia” y afirmó que “la cifra fugada es idéntica a la deuda”.
“Además evita las políticas de ajuste interno que generalmente operan sobre la política fiscal, las cuales terminan llevando a medidas contractivas que limitan el crecimiento económico y, por lo tanto, afectan a las condiciones de empleo y las condiciones generales del pueblo“, sostuvo.
En el FdT predomina, de momento, el entusiasmo: “La ley se va a aprobar“, aseguran desde el bloque de Senadores oficialistas, desde donde sostienen que contarán con el acompañamiento de los aliados Alberto Weretilneck (Río Negro) y la misionera Magdalena Solari Quintana.
Más complicado es el panorama en Diputados, en donde son varios los bloques minoritarios que ya comenzaron a adelantar su rechazo, sin embargo el oficialismo confía en que, de conseguir un gran acompañamiento popular, la ley se sancionará.
Fuerte apoyo del movimiento obrero
Dirigentes de la CGT y de las dos CTA expresaron su “respaldo total” al proyecto para pagar la deuda que contrajo Mauricio Macri con los dólares fugados. Lo dijeron durante un encuentro que mantuvieron con los senadores del Frente de Todos. Allí, los gremialistas les anunciaron que trabajarán de manera conjunta para “militar” el apoyo popular a la norma que comenzó a debatirse en la Cámara alta.
El jefe del bloque de senadores del FdT, José Mayans, les agradeció la participación activa de los gremialistas: “Alguien decía que la verdadera democracia es la que hace lo que el pueblo quiere”, afirmó el legislador formoseño.
Al encuentro asistieron Pablo Moyano (Camioneros-CGT), Hugo Yasky (CTA-T), Héctor Amichetti (Gráficos-CFT), Hugo Godoy (ATE); Omar Plaini (Canillitas) y; Ricardo Peidró (CTA-A). Además de Edgardo Llano (APA), Walter Correa (Curtidores-CFT), Agustina Panizza (ATE Capital) Mario Manrique (Smata), Carlos Minucci (Apasee-CFT), Yamile Socolovsky (Conadu), Carla Gaudensi (Fatpren) y Vanesa Siley (Sitraju-CFT), entre otros.
Mayans afirmó que ahora “el que está pagando los platos rotos -de la política económica del gobierno de Cambiemos- es el trabajador, el jubilado, el pensionado y los beneficiarios de los programas sociales”.
Sobre el proyecto Mayans estimó que está dirigido a “aquellos que se dedicaron a la fiesta financiera, no son muchos ¡eh! Estamos hablando de 190 personas”, destacó.
Moyano, cosecretario general de la CGT, fue quien primero expresó “el apoyo total” al proyecto de las centrales sidnciales:
“No es casualidad que somos los mismos que peleamos los cuatro años del macrismo. Lo vamos a militar en la calle cuando sea necesario. Quiero manifestar el apoyo total de la CGT”, reafirmó el miembro del triunvirato.
El apoyo sindical fue el primer espaldarazo al proyecto que comenzó a discutirse ayer en un plenario de comisiones de la Cámara alta. Una propuesta que desde el FdT se quiere extender a toda la sociedad para vencer la resistencia de sectores económicos poderosos y la alianza opositora que se opone en el Congreso.

