El oficialismo aprobó la reforma laboral en Diputados y ahora el proyecto volverá al Senado

La Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral con 135 votos a favor y 115, y aunque La Libertad Avanza dio marcha atrás con las modificaciones en las licencias por enfermedad, logró blindar el resto de los artículos en la votación particular. ¿Cómo se posicionó cada bloque?

El gobierno de Javier Milei logró la media sanción de la reforma laboral en la Cámara de Diputados tras ceder en uno de los puntos más resistidos del proyecto: el recorte de licencias por enfermedad. Así, en la votación en general el oficialismo obtuvo 135 votos a favor y 115 en contra, sin abstenciones.

La eliminación del polémico artículo 44 fue la única modificación respecto del texto aprobado la semana anterior en el Senado, pero bastó para que el proyecto deba retornar a la Cámara alta.  A pesar de la concesión en licencias, el gobierno logró blindar todos los artículos en la votación en particular, incluyendo los más resistidos por la oposición.

El Fondo de Asistencia Laboral (FAL), otro de los mecanismos cuestionados del proyecto, fue aprobado con 130 votos afirmativos, 117 negativos y 3 abstenciones. El piso del oficialismo se mantuvo constante a lo largo de toda la sesión, sin sobresaltos en ninguna de las votaciones particulares.

Mientras el debate transcurría en el recinto, la Confederación General del Trabajo (CGT) llevaba adelante un paro general con un acatamiento que la central obrera cifró en el 90%.

Gremios combativos se movilizaron hacia el Congreso y las fuerzas de seguridad desplegaron un insólito operativo represivo en los alrededores del edificio para desalojar a los manifestantes concentrados en la Plaza del Congreso.

El proyecto debe regresar ahora al Senado, donde había recibido media sanción el 12 de febrero, para que la Cámara alta ratifique la versión modificada o insista con el texto original.

El Senado ya convocó a un plenario de las comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda para este viernes a las 10 de la mañana, antes incluso de que Diputados terminara de votar el proyecto. El gobierno apunta a que la norma quede sancionada definitivamente antes del 1 de marzo, cuando Milei encabezará la apertura de sesiones ordinarias.

¿Quienes votaron a favor y quienes en contra?

La sesión comenzó el jueves a las 14.14 horas con la presencia de los bloques de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, el MID y los bloques que representan a los gobernadores dialoguistas de distintas provincias.

Los mandatarios Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca) y Claudio Vidal (Santa Cruz) enviaron a sus diputados a sentarse en sus bancas para habilitar el quórum. Así, el oficialismo alcanzó el número necesario con 129 legisladores presentes para dar inicio formal al debate.

Varios de esos legisladores habían llegado al Congreso en listas de Unión por la Patria en 2023 o de Fuerza Patria en 2025, algo que cuestionaron duramente desde el bloque opositor durante la sesión, cuyos legisladores hablaron de “traición”.

En la votación en general, que se concretó a las 00:30 del viernes, el oficialismo sumó los votos de La Libertad Avanza (95 legisladores) y el interbloque Fuerza del Cambio (PRO, UCR, MID, Adelante Buenos Aires y Por Santa Cruz) con 22 votos.

A ellos se sumaron los 9 integrantes de Innovación Federal (Salta y Misiones), los 2 diputados de Producción y Trabajo (San Juan), uno de La Neuquinidad y 2 de Independencia (Tucumán), y algunos legisladores de Provincias Unidas, como el diputado rionegrino Sergio Capozzi, el jujeño Jorge Rizzotti y los santafesinos Gisela Scaglia y José Núñez.

El PRO desistió de su reclamo para incluir las billeteras electrónicas como modalidad de pago de salarios; el diputado Fernando De Andreis anunció que lo impulsarán como proyecto de ley independiente. Votaron en contra los bloques de Unión por la Patria, la Izquierda, el resto de Provincias Unidas, Encuentro Federal y la Coalición Cívica.

¿Quiénes votaron a favor?

La Libertad Avanza: la totalidad del bloque encabezado por Gabriel Bornoroni, incluidos Pablo Ansaloni, Bertie Benegas Lynch, Alejandro Carrancio, Gisela Castelnuovo, Sergio Figliuolo, Álvaro García, María Luisa González Estevarena, Gladys Humenuk, Lilia Lemoine, Johanna Longo, Lorena Macyszyn, Guillermo Maximiliano Montenegro, Miriam Niveyro, Joaquín Ojeda, Sebastián Pareja, Lorena Petrovich, Karen Reichardt, Juliana Santillán, Santiago Santurio, Rubén Darío Torres, Hernán Urien, Patricia Vásquez y Andrea Fernanda Vera.

UCR: Guillermo Cesar Aguero, Gerardo Cipolini, Diogenes Ignacio Gonzalez, Lisandro Nieri, Dario Schneider, Pamela Fernanda Verasay. PRO: Martin Ardohaín, Emmanuel Bianchetti, Fernando De Andreis, Maria Florencia De Sensi, Daiana Fernandez Molero, Alejandro Finocchiaro, Alicia Fregonese, Antonela Giampieri, Alvaro Gonzalez, Cristian A. Ritondo, Javier Sanchez Wrba, Martin Yeza.

Innovación Federal: Alberto Arrua, Bernardo Biella, Oscar Herrera, Pablo Outes, Yamila Ruiz, Daniel Vancsik, Yolanda Vega. Provincias Unidas: Carolina Basualdo, Sergio Eduardo Capozzi, Carlos Gutierrez, Jose Nuñez, Jorge Rizzotti, Gisela Scaglia.

Adelante Buenos Aires: Karina Banfi. Independencia: Elia Marina Fernandez, Gladys Medina. Por Santa Cruz: Jose Luis Garrido. Pais Federal: Gerardo Gustavo Gonzalez. Producción y Trabajo: Carlos Gustavo Jaime Quiroga, Nancy Viviana Picon Martinez. La Neuquinidad: Karina Maureira. MID: Eduardo Falcone, Oscar Zago.

¿Quiénes votaron en contra?

Unión por la Patria: votaron en contra 91 diputados (hubo 2 ausentes) del bloque liderado por Germán Martinez, incluíos Carlos Castagneto, Fernanda Díaz, Sebastián Galmarini, Teresa García, Juan Grabois, Ramiro Gutiérrez, Máximo Kirchner, Mario Manrique, Juan Marino, Fernanda Miño, Matías Molle, Roxana Monzón, Cecilia Moreau, Sergio Palazzo, Horacio Pietragalla Corti, Luciana Potenza, Agustina Propato, Sabrina Selva, Vanesa Raquel Siley, Julia Strada, Jorge Taiana, Rodolfo Tailhade, Victoria Tolosa Paz, Luana Volnovich, Hugo Yasky y Natalia Zaracho.

Provincias Unidas: Lourdes Arrieta, Jorge Antonio Avila, Juan Fernando Brugge, Mariela Coletta, Pablo Farias, Pablo Juliano, Martin Lousteau, Esteban Paulon, Maria Ines Zigaran. Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad: Myriam Bregman, Nicolas Del Caño, Romina Del Pla, Nestor Pitrola.

Coalición Cívica: Maximiliano Ferraro, Monica Frade. Elijo Catamarca: Fernanda Avila, Fernando Monguillot, Sebastian Noblega. Encuentro Federal: Nicolas Massot, Miguel Angel Pichetto. País Federal: Claudio Alvarez. Primero San Luis: Jorge Fernandez. Defendamos Córdoba: Natalia De la Sota. Coherencia: Marcela Marina Pagano.

Los principales puntos de la reforma laboral

El artículo 44 establecía que los trabajadores que sufrieran una enfermedad o accidente no laboral cobrarían entre el 50% y el 75% del salario durante períodos de tres o seis meses, según tuvieran personas a cargo y pretendía cambiar el régimen vigente que garantiza el 100% del salario durante el tiempo que dure la enfermedad.

Frente al rechazo acumulado durante el fin de semana previo (que incluyó la presión de los propios bloques aliados) el gobierno resolvió quitarlo del proyecto el miércoles a última hora. Fue la única modificación respecto del texto del Senado, pero suficiente para forzar el retorno a la Cámara alta.

Con esa concesión resuelta, el oficialismo aprobó todos los títulos restantes en la votación en particular con márgenes de al menos diez votos de diferencia sobre la oposición. El artículo más disputado fue el que crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), aprobado con 130 votos a favor.

El FAL establece un sistema de capitalización obligatoria para las empresas, destinado a financiar indemnizaciones y obligaciones derivadas de desvinculaciones, donde la diferencia con respecto a la situación actual la abonará el Estado a través de ANSES.

La reforma también modifica la base de cálculo de la indemnización por despido, que dejará de incluir aguinaldo, premios y otros adicionales, y se tomará solo la mejor remuneración mensual, normal y habitual. Se establece además un criterio de actualización de IPC más 3% anual.

Se incorpora el mecanismo de banco de horas, que permite al empleador y al empleado pactar variaciones en el horario sin que las horas adicionales sean consideradas horas extra, compensándolas en cambio con días libres.

Las vacaciones podrán tomarse entre el 1° de octubre y el 30 de abril, con posibilidad de acordar otro período y de fraccionarlas en bloques no inferiores a siete días. Se limita el derecho a huelga y a asambleas en horario laboral, y se declaran esenciales decenas de servicios que hasta ahora no lo eran (lo que obstaculiza cualquier protesta).

Se crea un régimen específico para trabajadores de plataformas digitales que los define como “prestadores independientes”, por fuera del alcance de la Ley de Contrato de Trabajo. Se deroga la Ley de Teletrabajo vigente desde 2021, que garantizaba a los empleados remotos los mismos derechos que a los presenciales.

Se derogan estatutos profesionales como el del Periodista, el del Peluquero y el del Viajante de Comercio, con un plazo de un año para la entrada en vigencia (1° de enero de 2027). Se elimina también el fondo que financia al INCAA, con vigencia a partir del 1° de enero de 2028.

Se traslada la justicia laboral del fuero nacional al ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, incorporado como anexo al proyecto. Finalmente, la reforma modifica la prelación entre convenios colectivos, al permitir que convenios por empresa establezcan condiciones inferiores al piso fijado por los convenios de actividad negociados a nivel nacional.

Se introduce el salario “dinámico”: Se permitirá en la negociación colectiva de actividad, rama, región, acuerdo de empresa y/o mediante acuerdo individual o decisión unilateral del empleador, incorporarse por encima de los salarios, otros componentes retributivos dinámicos adicionales, transitorios, fijos o variables.

También se incorporaron al texto artículos que no estaban relacionados con la reforma laboral. Por ejemplo, se incluyó la derogación de impuestos internos a las embarcaciones, aviones, automóviles, celulares y productos santuarios.

El intento de la oposición para hacer caer la sesión

La sesión estuvo marcada por momentos de alta tensión, tanto en el inicio como entrada la noche. Desde el comienzo, los diputados de Unión por la Patria presentaron reclamos reiterados ante Martín Menem, presidente de la Cámara, por cuestiones reglamentarias.

El momento de mayor tensión se produjo pasadas las 21:18 horas, cuando el diputado rionegrino Marcelo Mango pidió una moción de orden para que el proyecto volviera a comisión.

La jugada estaba planificada para aprovechar que el recinto se encontraba semivacío en ese momento: el reglamento exige quórum para votar una moción de orden, y si no había quórum, la sesión podría haberse dado por caída.

Quien presidía en ese instante era el mendocino Luis Petri, que llamó a sus compañeros de bancada para ganar tiempo mientras Martín Menem se dirigía al estrado.

La diputada oficialista Silvana Giudici improvisó un discurso extendido hasta que se le informó que el quórum ya estaba reestablecido. En ese momento solicitó votar, Menem ordenó la votación de la moción de Mango y la propuesta fue rechazada a mano alzada.

A continuación,, Giudici pidió una moción para que se votara en media hora, que también fue aceptada a mano alzada. El episodio desencadenó un nuevo desbande del bloque de Unión por la Patria, que rodeó el estrado del presidente de la Cámara. Tras 20 minutos de interrupción, se acordó retirar la moción y agotar la lista de oradores antes de votar.

El bloque peronista también protagonizó un cruce al inicio de la sesión cuando discutió el plan de trabajo del recinto con el oficialismo, y el jefe de bancada del PRO, Cristian Ritondo, propuso durante el cierre suprimir discursos para acelerar la votación, iniciativa a la que adhirió el jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni.

Las voces de los diputados críticos en el recinto

Las críticas más duras durante el debate apuntaron tanto al contenido de la reforma como al modo en que fue aprobada. Germán Martínez, jefe del bloque de Unión por la Patria, cuestionó el apoyo de legisladores provinciales al oficialismo e ironizó sobre posibles acuerdos:

“Han ofrecido distintos packs: está el pack quórum y después te levantás y te vas; el pack quórum, votación en general y hacés la crítica en la votación individual; el pack quórum, te oponés en general y votás los artículos en particular. Han ofrecido packs y no sabemos a cambio de qué. Cinco meses después del escándalo de la Banelco supimos el contenido de las cosas. Hay que mirar esas cosas que pasaron en el 2000″.

En el cierre del debate, Martínez sentenció que la reforma “es una normativa absolutamente anti trabajador. No solamente no moderniza nada sino que es pre peronista y pre yrigoyenista“.

El diputado Sergio Palazzo, que expuso en nombre de Unión por la Patria, fue contundente sobre el contenido del proyecto: “No hay una sola línea que beneficie a los trabajadores, pero sí beneficios para los empresarios”.

Palazzo también cuestionó la caracterización del oficialismo sobre la legislación laboral vigente: aclaró que la ley que se debatía tiene 50 años, pero “tuvo más de 200 reformas”. Sobre el FAL, señaló que el mecanismo busca que el costo del despido no salga del bolsillo inmediato del empleador: “Con la plata del abuelo le van a pagar la indemnización al nieto”.

El diputado Horacio Pietragalla, también de Unión por la Patria, entregó simbólicamente unas cadenas a Menem durante su exposición: “Esta ley es una ley que nos retrotrae a la esclavitud (…) es claramente un retroceso para nuestros derechos laborales, para nuestros derechos históricos y para nuestra Constitución, que defiende por sobre todas las cosas a los trabajadores”.

El diputado de Encuentro Federal Miguel Ángel Pichetto advirtió que el FAL “se va a financiar con la plata de los jubilados” y que la reforma “siempre va a favor del empresario“.

Desde Provincias Unidas, Nicolás Massot coincidió con la oposición al sostener que la reforma “busca des-intermediar la relación entre patrones y empleados“, retrocediendo “tres siglos en términos de la simetría que se instauró, consagrando la seguridad, la negociación paritaria, entre otras cosas”.

La diputada de la Coalición Cívica Mónica Frade señaló al ministro de Desregulación del Estado, Federico Sturzenegger, y a la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, como “los cerebros de todo este desastre” y les pidió a sus pares: “Legislen bien, para otros cincuenta años, no hagan burradas”.

Frade también criticó la derogación de los incisos de la ley que regula el peculio de los detenidos, señalando que ese ingreso les permite sobrevivir en prisión y destinar un porcentaje a las víctimas de delitos.

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