Matías Rapallini aseguró que es “importante actualizar la normativa laboral” para aumentar la competitividad de la industria y, en el marco del Día Internacional del Trabajador, manifestó que “estamos esperando algún tipo de reformas“.
El flamante presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) para el período 2025-2027, Matías Rapallini, brindó una entrevista en la que celebró las últimas medidas del Gobierno de Javier Milei, aunque reclamó que se avance con cambios en la normativa laboral.
“Estamos esperando algún tipo de reformas“, explicó, “en la ley PyME que está pendiente hay una serie de reformas para todo el sector con respecto al tema laboral, que es una agenda pendiente que tenemos que trabajar”.
En el marco del Día Internacional del Trabajador, el sucesor de Daniel Funes de Rioja insistió en que “es importante actualizar la normativa laboral, tenemos convenios colectivos de hace 50 años” y “poner en agenda todo lo que afecta la competitividad“.
“No debe haber países en el mundo que no hayan actualizado su política laboral en las últimas décadas, como sí pasa en Argentina”, completó, y sobre las razones de la caída de la competitividad, enumeró:
“Durante demasiado tiempo se cargó sobre la industria nacional un conjunto de distorsiones que fueron asfixiando su capacidad de competir. Alta presión fiscal, inflación crónica, falta de financiamiento productivo, rigideces laborales, costos logísticos elevados, inseguridad jurídica, industria del juicio, regulaciones ineficientes y una estructura macroeconómica inestable son algunos de los pasivos que nos han quitado competitividad”.
La realidad del trabajador argentino
Lo cierto es que según un estudio realizado por la plataforma de empleo Bumeran, la realidad del trabajador argentino es delicada. La encuesta en la que participaron 5.899 personas reveló que el 56% trabaja durante más horas de lo que dura la jornada laboral.
Además, el 91% de los trabajadores reconoce sufrir el síndrome de burnout para fines de 2024, lo que pone al país en el peor lugar de toda Latinoamérica, por delante de Chile (89%), Panamá (88%) y Perú (82%).
Esto se produce en un contexto en el que el Salario Mínimo, Vital y Móvil se ubica en uno de sus peores momentos, ascendiendo apenas a 296.832 pesos. A esto se suma un análisis de la consultora Synopsis, que revela que salvo por los bancarios y los mecánicos de SMATA, las paritarias se vienen cerrando por debajo de la inflación en la primera mitad de 2025.
Mientras el último dato de inflación disponible se encuentra en torno al 3,7%, las negociaciones paritarias reaccionaron llevando el promedio de aumentos de abril a 2,7%, según Synopsis.

Las polémicas que salpican a Rapallini
Más allá de sus dichos, cabe recordar que Rapallini es el dueño de la empresa Cerámica Alberdi, que en los últimos días se vio envuelta en un escándalo por la muerte de un operario de nacionalidad brasileña el martes pasado.
El hecho ocurrió en el sector de molienda de la fábrica ubicada en la provincia de Salta y representa el tercer accidente en las plantas fabriles de la empresa en los últimos meses. Por lo pronto, este fue el único caso con una fatalidad.
La situación derivó en una huelga por la muerte del trabajador. Desde el Sindicato Obreros Industrias Ceramista de la provincia emitieron un comunicado anunciando “una huelga en la planta que Cerámica Alberdi tiene en Salta”.
“La medida de fuerza fue decidida tras el accidente que terminó esta tarde con la muerte de un trabajador de una empresa tercerizada, que estaba realizando tareas de mantenimiento en el sector de Molienda”, apuntaron.
“La muerte del trabajador, que se produjo en condiciones laborales que deben ser investigadas por la Justicia, fue ignorada por el personal jerárquico que decidió mantener la planta en funcionamiento hasta que iniciamos una huelga”, agregaron “exigimos que se aclare cómo se produjo el accidente y se den las garantías de seguridad necesarias para trabajar”.
Además, recordaron los anteriores incidentes y reclamaron: “no sólo rebajan los salarios reales negándose a actualizarlos en la paritaria, sino que en sus empresas buscan maximizar sus ganancias sin garantizar las condiciones mínimas de seguridad”.