El resultado de las elecciones PASO y el batacazo de Javier Milei auguraban un lunes negro con fuerte especulación cambiaria. El gobierno movió primero y devaluó el tipo de cambio oficial un 22%. La decisión tuvo el inmediato visto bueno del FMI, que enviará un desembolso a mediados de mes.
El Banco Central devaluó un 22% el tipo de cambio oficial este lunes, llevándolo a $365 y con la intención de fijarlo hasta las elecciones de octubre, como así también una suba de la tasa de interés.
La intención de la autoridad monetaria fue adelantar la devaluación prevista para el futuro cercano y mantener la cotización estable durante los próximos meses.
En concreto, es una reacción al resultado de las PASO con el objetivo de apaciguar la incertidumbre de un escenario inesperado y responde al pedido del Fondo Monetario Internacional (FMI) de achicar la brecha cambiaria con los dólares paralelos: la brecha con el blue se achicó del 110% al 92%.
En tanto, el impacto del primer día post derrota se atenuó, con el BCRA comprando 220 millones de dólares, fortaleciendo la posición de la entidad bancaria.
Contener los precios
La decisión tiene un innegable impacto en los salarios y los precios de alimentos, combustibles y tarifas.
El equipo del ministro de Economía, Sergio Massa, afirma tener previsto cómo administrar ese traslado inflacionario (también conocido como “pass through”), aunque reconoció que en agosto no es “descabellado” pensar en que el índice llegue a dos dígitos.
Sin embargo, desde el Palacio de Hacienda analizan que el traslado a precios de la devaluación debe ser más bajo que el 22% que aumentó el dólar oficial.
Como medida de contención, el Ministerio de Economía creó una unidad para negociar acuerdos de precios con empresas de alimentos y energía que tendrá al frente al titular de Aduanas, Guillermo Michel, con el objetivo de evitar que se trasladen a los precios de productos de consumo masivo, incluidos los combustibles.
La máxima figura de la Aduana estará secundada por Matías Tombolini, actual secretario de Comercio; Gabriel Rubinstein, viceministro de Economía; y Carlos Castagneto, titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
Sucede que este martes vence el programa Precios Justos y por eso el Gobierno se sentará a renegociar con las empresas de bienes de consumo masivo y combustibles, entre otros rubros.
La estrategia para aminorar los aumentos será ofrecer alguna clase de beneficio en términos de anticipos impositivos a diferirse. Otra opción puede ser ofrecer una cuenta dollar linked para aquellas compañías importadoras que acceden al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y asumen costos por el desfasaje entre la compra de divisas y el pago de la importación.
En el caso de los salarios, en el entorno del Massa ratifican que darán rienda libre a que las paritarias permitan indexar los sueldos a la inflación.
Los desembolsos del FMI
Una de las primeras reacciones de la devaluación fue una rápida aprobación del Fondo. El organismo que conduce Kristalina Georgieva, se negó a traspasar los fondos pedidos antes de las PASO por la negativa previa a devaluar que sostenía Massa.
Ahora, horas después del anuncio de devaluación, el FMI se movió rápido y con un comunicado celebró la medida y avisó que el 23 de agosto, en la reunión de Directorio liberará más de 10 mil millones de dólares, 3 mil más de lo que había sido comprometido en el Staff Report.
La percepción en las filas de Massa es que ese hará que “el Gobierno recupere liquidez” que perdió usando yuanes para pagarle al FMI. Y que le da músculo para intervenir de hasta fin de año.
“Valoramos las acciones de políticas recientes de las autoridades y el compromiso de salvaguardar la estabilidad, reconstruir las reservas y fortalecer el orden fiscal”, señaló Julie Kozack, vocera del organismo, tras conocerse la medida del lunes.
Confrontar con Milei
Mientras el Massa ministro administra las políticas de precios y financiera para atenuar los resultado de las PASO, el Massa candidato ya delineó la estrategia de campaña hacia las elecciones generales de octubre.
En su entorno eligieron de rival directo a Milei, del que dijeron que fue culpable de derrumbe de las acciones de empresas argentinas.
El cálculo que hacen desde lo político, es que con el resultado del domingo, la disputa directa por el ballotage será contra Milei, y no contra los referentes de la alianza Juntos por el Cambio, que se vieron notablemente afectados por los resultados.
La alianza opositora cosechó -medida por frente- el 28% de los sufragios, pero su principal candidata y ganadora de la interna, Patricia Bullrich, quien no llegó siquiera al 17% del total. En cambio Massa llegó -de forma individual- al 21,4%, que sumado al 5,87% de Juan Grabois le da a Unión por la Patria el 27,7% del total de votos.
“Hoy tenemos una nueva oposición“, dicen cerca del ministro, donde relegan el debate que pueda darse con Bullrich, que quedó cinco puntos abajo de Massa entre los más votados.
En medio de esa estrategia, Massa buscará contrastar propuestas económicas con los libertarios. Consideran en sus filas que el debate de fondo sobre el daño de esas medidas no está dado.
Efectivamente, con encuestas en la mano, percibieron que la mayor parte de los votantes de Milei no conocen o no están de acuerdo con las propuestas económicas del libertario.
