Los exportadores agropecuarios llegaron al techo de liquidaciones previsto por el gobierno de Javier Milei en apenas tres días, motivados tanto por la quita de impuestos como por la presión del Secretario del Tesoro de EEUU contra la eliminación de las retenciones en Argentina.
Los exportadores agropecuarios aprovecharon al máximo la ventana de oportunidad que les abrió el gobierno de Javier Milei y liquidaron USD 7.000 millones en apenas 78 horas, agotando completamente el cupo establecido para operar sin retenciones.
La Agencia de Control Recaudador y Aduanero (ARCA) confirmó que se alcanzó el límite previsto por el decreto 682/2025, por lo que se dio de baja la opción de registración de las Declaraciones Juradas de Venta al Exterior bajo el régimen de excepción.
El ritmo vertiginoso de las liquidaciones superó las expectativas de Casa Rosada. Los exportadores de granos nucleados en CIARA declararon operaciones por el 100% del total permitido en solo tres días. Según datos oficiales, se registraron 11,5 millones de toneladas declaradas durante el período de vigencia de la medida.
Lo cierto es que los exportadores también corrieron al Banco Central apurados por las declaraciones del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, quien pidió al gobierno argentino poner fin a las exenciones fiscales para los productores de materias primas.
“Estamos trabajando con el gobierno argentino para poner fin a las exenciones fiscales para los productores de materias primas que conviertan divisas”, señaló el funcionario norteamericano a través de la red social X, donde confirmó que negocia un swap por 20 mil millones de dólares con el equipo del ministro Luis Caputo.
Esta intervención externa encendió alarmas en el sector agropecuario, que interpreta que el gobierno estadounidense tendrá cada vez mayor peso en las políticas argentinas, lo que llevó a los exportadores a pensar que se trata de una presión para acelerar las liquidaciones antes de que volvieran a aplicarse las retenciones del 26% para la soja.
Esta situación dejó expuesto el carácter electoralista de la medida, que se anunció días atrás tras un año de idas y vueltas en torno a la aplicación, aumento y reducción de las retenciones. Es que el gobierno necesitaba dólares para llegar a las elecciones del 27 de octubre con el tipo de cambio controlado.
Sin embargo, la decisión implicó una renuncia fiscal de aproximadamente USD 1.600 millones. Cabe recordar que Milei viene de vetar las leyes de Financiamiento Universitario y Emergencia en Pediatría argumentando justamente falta de fondos para impulsarlas.
Los especialistas advierten que los cambios constantes en las alícuotas afectan la previsibilidad del sector. “No benefician al sector, sino que responden a la necesidad del Gobierno de contar con divisas”, analizó el consultor agropecuario Carlos Etchepare. Esta fue la tercera modificación en lo que va del año.
Un salvavidas para Milei: Estados Unidos confirmó que negocia un swap por 20 mil millones dólares con Argentina
La incógnita sobre el destino de los dólares
La gran pregunta que ahora se plantea es qué hará el gobierno con los USD 7.000 millones recaudados. Los mercados y organismos internacionales exigen que se aproveche para comprar reservas, pero la estrategia del gobierno hasta ahora ha sido otra.
Gita Gopinath, ex número dos del FMI, celebró el apoyo del Tesoro estadounidense pero advirtió sobre las limitaciones de esta estrategia. “El apoyo de Estados Unidos es ciertamente útil para prevenir movimientos especulativos de la moneda.
Sin embargo, un progreso duradero requerirá que Argentina adopte un régimen de tipo de cambio más flexible, acumule reservas y construya apoyo para sus reformas en el país”, posteó en X.
Esta declaración pone al descubierto el malestar del FMI con las intervenciones que realiza Caputo en el mercado para mantener controlado el precio del dólar, a costa de quemar reservas que no tiene.
El Financial Times trazó un diagnóstico particularmente duro en un artículo titulado “US support is only a temporary fix for Argentina”. El diario sostiene que aunque el respaldo del Tesoro puede calmar los mercados a corto plazo, “este tipo de intervención solo consigue comprar tiempo, pero no resuelve las contradicciones de fondo del modelo económico argentino”.
La publicación advierte que sin cambios estructurales, esa calma puede evaporarse rápidamente. Además, adelantó que el país podría verse obligado a devaluar para restaurar su competitividad externa y aliviar la presión sobre sus reservas.
Finalmente, alertó que la situación plantea una serie de riesgos políticos para Casa Rosada, ya que una nueva devaluación impactaría sobre los bolsillos de los argentinos y desgastaría aún más la imagen del gobierno en medio de una situación social cada vez más tensa.
El Wall Street Journal realizó un diagnóstico similar, alertando sobre la pérdida de respaldo popular de lo que llamó “La Revolución Milei”. Por su parte, la agencia Bloomberg publicó un artículo crítico sobre la adicción argentina a tomar deuda, defaultearla, pisar el tipo de cambio y luego devaluar.
El peronismo pretende que Caputo explique los detalles del salvataje financiero de EEUU ante el Congreso
Los elogios del FMI al plan de ajuste
Sea como fuere, las declaraciones de Bessent se enmarcan en lo que se interpreta como parte de las condiciones del salvataje financiero que impulsa Donald Trump para impulsar a La Libertad Avanza en las elecciones de medio término.
El funcionario confirmó que Estados Unidos está negociando con Argentina un swap por USD 20.000 millones para reforzar las reservas del Banco Central, además de estar preparado para comprar deuda gubernamental secundaria o primaria.
El ministro de Economía, Luis Caputo, intentó bajar el tono asegurando que las negociaciones “no suponen ningún condicionamiento“. Sin embargo, la publicación del funcionario norteamericano disparó incertidumbre en el mercado y aceleró las decisiones de liquidación de los exportadores, ante la posibilidad de que Estados Unidos intervenga el gobierno argentino.
Paralelamente, la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, mantuvo un encuentro con Milei y su equipo económico en Nueva York. La funcionaria calificó la reunión como “excelente” y pidió que la gestión libertaria “continúe con las reformas”.
“Lo que Argentina está haciendo es muy significativo, está yendo en la dirección correcta”, expresó Georgieva, quien destacó la disciplina fiscal y las reformas estructurales de Milei y su tropa. No es la primera vez que la directora del FMI festeja el ajuste que viene llevando adelante Casa Rosada.
“Tuvimos una reunión muy constructiva con el presidente Milei hoy en Nueva York. Apoyamos a Argentina en la implementación de políticas para salvaguardar la estabilidad, reducir la inflación, reconstruir las reservas e impulsar las perspectivas de crecimiento”, señaló desde su cuenta de X.
Sus dichos tienen lugar mientras comienza a discutirse el proyecto de Presupuesto 2026, que adelantó la profundización del ajuste pese a las promesas de Milei de que “lo peor ya pasó”. Además, la ley de leyes no solo plantea una serie de metas difíciles de cumplir para el año que viene.
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La quita temporal de retenciones, en contexto
La quita temporal de retenciones tuvo un impacto inesperado en la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Beijing incrementó su demanda de poroto de soja argentino, adquiriendo un millón de toneladas en apenas dos días según Bloomberg Línea.
China sumó entre 10 y 15 buques adicionales para aprovechar el beneficio de las retenciones cero. La potencia norteamericana es uno de los principales vendedores de soja para el gobierno de Xi Jinping, y se vio perjudicada por la medida de Casa Rosada, lo que explica la presión de Bessent para eliminar este tipo de políticas.
“China es nuestro principal cliente en granos y carne. Estados Unidos compite con nosotros, no nos compra. Esta situación puede tensar la relación con Europa y condicionar el vínculo con China”, advirtió Etchepare.
“Los pollos se alimentan con soja. Si sube el precio, aumentarán los alimentos. Es un plan ingenuo: se entregan intereses nacionales que en campaña podrían resumirse en ‘Patria o colonia'”, señaló el economista Pablo Tigani.
Hernán Letcher también apuntó contra la presión externa: “Esto implica una condición del Tesoro de EE.UU. para volver a subir retenciones. Es una intromisión en la política tributaria. Milei contento defendiendo a los farmers norteamericanos. Si esta es la condicionalidad que aparece, no quiero imaginar las que no se dicen”.
Desde el sector agropecuario celebran la quita temporal de impuestos, pero muestran preocupación por el futuro. “Llegar a retenciones cero es una muy buena noticia. El dólar estaba incontrolable, la cadena venía frenada y la medida dio resultado”, dijo Rodolfo Rossi.
Sin embargo, el presidente de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (Acsoja) expresó: “Espero que no volvamos al 26%”. Por lo pronto, el proyecto de Presupuesto 2026 ratifica la vigencia del tributo.
El gobierno estima que las retenciones aportarán $9,97 billones (unos USD 6.800 millones) y serán el cuarto impuesto en importancia detrás de IVA, Ganancias y débitos y créditos bancarios. El cálculo oficial prevé un incremento del 22,8% en la recaudación.
Con 18 ruedas hasta las elecciones del 27 de octubre, todo indica que el gobierno logró su objetivo de llegar a esa fecha con el dólar controlado. Sin embargo, quedan por resolver las contradicciones de fondo que señalan los organismos internacionales y la elite financiera global, que considera inevitable una devaluación post electoral y reclama aún más reformas.