Massa negocia con la oposición para aprobar el acuerdo con el FMI sin ajuste

Sergio Massa, recibirá este martes a los jefes de Juntos Por el Cambio en la Cámara de Diputados para negociar la aprobación del programa económico del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Esa la parte del acuerdo que resiste la alianza opositora. Desde el gobierno apuestan a contar con el apoyo de los gobernadores radicales.

Hasta ahora, la alianza opositora sólo acepta votar el stand by, que es el crédito otorgado para pagar los descomunales vencimientos pautados por Mauricio Macri en 2018, cuando éste era presidente, aunque para el actual ministro de Economía, Martín Guzmán, las dos cuestiones son correlativas y una no funciona sin la otra.

La sesión está pautada para el jueves o viernes y en el Gobierno hay confianza de alcanzar una mayoría.

Se esperanzan en la ayuda del bloque UCR por gestión de los gobernadores Gerardo Morales (Jujuy) y Gustavo Valdés (Corrientes), que resultarían afectados si el país cae en default.

La negociación no está cerrada, porque los diputados radicales, que tienen voluntad de acompañar, piden algún retoque en el articulado que por ahora no es considerado en la Rosada.

Desde el bloque de legisladores oficialistas aseguran que la ley sale, porque ni los gobernadores ni otros sectores de la oposición se animarán a dejarla caer, por el costo político que les traería cuando quieran presentarse como opción de gobierno.

Los principales empresarios del país también irán este martes al Congreso a pedir su aprobación. Llegarán después de algunos sectores del gremialismo y organizaciones sociales, todos a favor del acuerdo. Los sectores que están en contra, como la CTA Autónoma, marcharán el miércoles en protesta.

Por su parte, el PRO mantiene una postura intransigente y amenaza con un dictamen propio si mantienen los puntos del memorándum referidos a la economía, que es el plan comprometido por Guzmán ante el FMI para garantizar la capacidad de pago del país.

La importancia de la UCR se debe además a que sus 18 senadores son importantes para asegurar la aprobación en esa Cámara, donde no está permitido abstenerse, que consiste en habilitar el quórum, no votar y ayudar a aprobar una ley con menos adherentes que los necesarios para una mayoría propia. La única opción posible que sirve es apoyar (y votar a favor) el acuerdo.

El centro de la polémica es el artículo 2 del proyecto, que pide aprobar el memorándum técnico y el económico.

Los jefes de la bancada de Juntos se comprometieron a votar a favor del artículo 1 y en contra del 2 (que es el de los memorándums), pero pronto advirtieron que esa decisión es imposible, porque define al programa como parte necesaria del standy by.

El dictamen que propone el PRO sería solo con el artículo 1 y podría alcanzar la mayoría en el recinto, si acompañan los diputados cercanos al gobernador Juan Schiaretti.

Pero Guzmán sostuvo que sin memorándum el stand by se cae: “El FMI no sólo presta, sino que pide un programa. Lo que se ha negociado es el programa, que incluye un compromiso de política y condiciones“, explicó el ministro.

Detalló que la negociación con el FMI tiene un capítulo con el staff, que pide “compromisos de políticas“; y luego llegan los accionistas, que son los Estados. “Argentina ha intervenido en negociaciones para cambiar los reglamentos“.

Y dijo que como Estado-Nación, Argentina necesita un programa económico por ley, para que el FMI no deba volver a sentarse con cada gobierno que asuma. O sea, la oposición debería respaldar su acuerdo aunque no haya participado de la elaboración, y esa es la verdadera situación que los irrita, no sí el acuerdo es provechoso o perjudicial para el país.

Mencionadas en esta nota:

Las últimas noticias

Seguinos en redes

Offtopic: