Javier Milei gastó 300 mil dólares para viajar a Tierra del Fuego y hacer campaña de cara a las Elecciones Legislativas 2025, pero finalmente suspendió su caminata en Ushuaia en medio de protestas y movilizaciones en su contra.
Javier Milei utilizó tres aeronaves de la Fuerza Aérea para trasladarse a Tierra del Fuego con el objetivo de realizar actos de campaña de La Libertad Avanza de cara a las elecciones legislativas del 26 de octubre, pero debió suspender la caminata prevista en el centro de Ushuaia ante las protestas y movilizaciones en su contra.
El operativo aéreo incluyó un Lear 60, con un costo estimado de 30 mil dólares ida y vuelta; un Boeing 737 con capacidad para 180 pasajeros, cuyo combustible representa al menos 100 mil dólares; y un avión Twin Otter para 20 pasajeros que fue registrado como vuelo de LADE. En total, el gasto operativo superó los 300 mil dólares, según consignó el portal LPO.
A pesar del despliegue de recursos públicos, la convocatoria libertaria apenas alcanzó las 70 personas, lo que obligó al Presidente a modificar su agenda. La caminata programada para las 18 horas en las intersecciones de San Martín y Don Bosco no se concretó. Además, distintos sectores confluyeron en el centro de la ciudad para manifestarse contra la visita presidencial.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) organizó una columna de protesta, mientras que docentes, estatales y vecinos con banderas argentinas también se movilizaron. Se entonaron cánticos en alusión al escándalo de coimas en ANDIS (Agencia Nacional de Discapacidad) y hubo forcejeos entre militantes libertarios y opositores.
Finalmente, Milei habló brevemente con un megáfono desde la puerta del Hotel Albatros: “Gracias por acompañarnos y ser parte de esta gesta histórica. Somos conscientes del enorme esfuerzo que realizan día a día. No aflojemos ahora, que el esfuerzo de cambiar la Argentina para siempre esta vez va a valer la pena”, expresó ante sus seguidores.
El mandatario estuvo acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto a Agustín Coto, primer candidato a senador por LLA en la provincia, y Miguel Rodríguez, presidente de La Libertad Avanza en Tierra del Fuego y postulante a diputado.
Desde la campaña de La Libertad Avanza en Tierra del Fuego denunciaron que Fuerza Patria y el gobierno provincial encabezado por Gustavo Melella convocaron marchas “fogoneando una situación violenta”.
Además, aseguraron que los asistentes estaban “equipados con piedras, basura y huevos” (pese a que no hay registros de que se lanzaran elementos contundentes) y justificaron el cambio de ubicación del acto “para proteger a la gente de una situación de potencial violencia”.

El entramado industrial fueguino
Sea como fuere, la situación económica de Tierra del Fuego presenta un panorama especialmente delicado. Según datos del INDEC, la provincia registra una desocupación del 8,3%, superando en medio punto la media nacional del 7,6%.
Este deterioro del mercado laboral está directamente vinculado con la política de apertura indiscriminada de importaciones implementada por el gobierno nacional, que golpeó duramente al polo industrial fueguino.
Un caso emblemático es el cierre de Australtex, la última gran empresa textil de la provincia, que dejó entre 500 y 600 trabajadores sin empleo tras una decisión oficial que afectó el régimen de área aduanera especial.
En este contexto resulta paradójico que una de las actividades de la visita presidencial haya sido el recorrido por la planta de Newsan, empresa de electrodomésticos que opera bajo un régimen de beneficios estatales que representa unos 3.000 millones de dólares anuales para los contribuyentes.
La elección de esta fábrica como escenario de campaña contrasta con el discurso libertario contra las empresas protegidas por el Estado. Allí también lo esperó una columna de la UOM para expresar su repudio, lo que marcó el tono de una jornada complicada para el oficialismo en el extremo sur del país.
Cabe aclarar que no es la primera visita del libertario a la provincia. Al comienzo de su gestión, viajó a la Antártida -que se encuentra bajo jurisdicción fueguina-. Posteriormente, protagonizó una improvisada excursión relámpago a la Base Naval de Ushuaia, donde compartió un acto con Laura Richardson, entonces generala del Comando Sur de los Estados Unidos.
En ambos casos, el Presidente evitó el contacto oficial con la administración de Melella. Por su parte, el gobernador fueguino cuestionó en varias oportunidades las políticas industriales y las decisiones geopolíticas del libertario.
