La segunda licitación de agosto dejó malas noticias para el ministro de Economía Luis Caputo. El equipo económico de Javier Milei solo logró renovar el 61% de los vencimientos de deuda en pesos pese a ofrecer tasas que llegaron al 70% anual en los plazos más cortos.
Se trata de una cifra que duplica las expectativas de inflación, pero de los casi 15 billones de pesos que vencían, el Tesoro refinanció poco más de 9 billones, lo que obligará al Gobierno a inyectar casi 6 billones de pesos al mercado, que se podrían volcar sobre el dólar.
El secretario de Finanzas Pablo Quirno confirmó que en la subasta se adjudicaron 9,147 billones de pesos tras recibir ofertas por 9,977 billones, representando un nivel de rollover del 61,07% sobre los vencimientos del día.
Este resultado estuvo por debajo de las expectativas, considerando que el equipo económico había asumido el compromiso de pagar las tasas necesarias para evitar volatilidad cambiaria. El hecho es que las tasas siguen trepando y podrían sumar presiones en el frente cambiario.
La estrategia gubernamental de limitar el acceso a las dos LECAP más cortas, que vencen dentro de un mes, no logró forzar una baja de tasas como se esperaba. En su lugar, el Gobierno convalidó tasas anuales de hasta 69,20% para el instrumento con vencimiento al 12 de septiembre, muy por encima de la inflación interanual del 36%.
Los resultados específicos de la licitación mostraron que las LECAP y BONCAP se colocaron con tasas efectivas mensuales entre 3,60% y 4,48%, mientras que los bonos TAMAR ofrecieron tasas nominales anuales de 6% y 7,50%. Llamativamente, quedaron desiertas las licitaciones de instrumentos dólar linked y BONCER.
El contexto de este resultado se explica por el errático desmontaje de las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI), cuya finalidad era gestionar la liquidez bancaria. Su eliminación implicó una catarata de pesos sueltos que inundó el mercado, obligando al oficialismo a convalidar aumentos significativos en las tasas de interés para evitar presiones sobre el tipo de cambio.
Preocupación de los analistas por el bajo nivel de renovación
Los especialistas del mercado expresaron inquietud por los resultados de la licitación y sus potenciales consecuencias. Desde Puente señalaron que “el resultado de la licitación refleja el faltante de liquidez del mercado” y que “el rollover fue bajo (61%), aún aceptando el 91% de las posturas a tasas por encima del mercado“.
Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, consideró que “a mi parecer el nivel de rolleo fue claramente bajo y hay que ver como impacta mañana el flujo sobrante de pesos en el tipo de cambio y en las tasas de caución. Seguramente haya algo de volatilidad cambiaria pero nada que sea para preocuparse”.
Gabriel Caamaño, economista de Outlier, fue más crítico respecto del equipo de finanzas: “al primero que arranque con Punto Anker, hablando en serio, corchazo en la frente“, expresó al referirse a la medida en la cual el Gobierno plantea que una menor captación de fondos refleja mayor demanda de crédito privado. Caamaño también indicó que:
“Buena parte de lo que no se renovó fue porque directamente no lo ofrecieron, de ahí se infiere que al menos una parte importante sea por cambios en integración de encajes“.
Pablo Repetto, head of Research de Aurum Valores, explicó que el flojo nivel de rollover “era el resultado que esperaba” y responde a la necesidad del sistema de “recuperar entre cinco y seis billones de pesos que estaban en rojo, tras el cambio abrupto en la normativa de encajes“.
Esa modificación “llegó cuando los bancos ya tenían programada su liquidez para agosto, y los dejó con un nivel de iliquidez muy importante”. El analista financiero Christian Buteler advirtió que “los bancos priorizaron la liquidez y el Tesoro deberá pagar el lunes los 5,7 billones que no pudo renovar. Veremos como impactan esos pesos en las tasas de mercado y en tipo de cambio”.
Para Juan Manuel Telechea, el dato fue “muy malo” para el Gobierno: “Solo lograron renovar el 60% de la deuda, lo que implica una emisión de casi 6 billones” pese a haber convalidado tasas muy altas.
Matías Rajnerman, jefe de Macroeconomía de Estudios Económicos, consideró que “comparando vencimientos y colocaciones, la licitación de hoy tuvo el peor resultado del año: -5,9 billones“.
Un informe de Estudios Económicos del Banco Provincia calculó que hasta las elecciones nacionales de octubre vencen unos 24 billones, equivalentes al 2,8% del Producto Bruto Interno. Si el período se extiende hasta diciembre, la cifra escala a 48,5 billones (5,6% del PBI).
Un reporte de EcoGo destacó que el aumento de encajes le generó a las entidades financieras un rojo equivalente al 4,1% de los depósitos en pesos, obligando a los bancos a buscar 6 billones adicionales para cubrir las posiciones mínimas en el Banco Central.
Se triplicó la inflación en alimentos
En paralelo a los problemas de refinanciamiento de deuda, la inflación mostró signos de aceleración en julio, registrando un aumento del 1,9% que se ubicó por encima de las proyecciones del mercado, que esperaban un 1,8% según el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central.
El dato marca el segundo mes consecutivo de aceleración inflacionaria, luego del 1,5% de mayo y el 1,6% de junio. Con este resultado, el IPC acumula un 17,3% en lo que va del año y 36,6% en los últimos doce meses.
El sector que más preocupación genera es el de alimentos y bebidas no alcohólicas, que registró un aumento del 1,9%, triplicando el 0,6% de junio. Este rubro, que tiene el mayor impacto en el bolsillo de los consumidores, mostró aumentos en verduras, tubérculos y legumbres, carnes y derivados, y pan y cereales en las regiones GBA, Pampeana, Noreste, Noroeste y Cuyo.
La división con mayor aumento fue recreación y cultura, que se disparó 4,8% debido a las vacaciones de invierno, seguida por transporte con 2,8% por subas en el boleto de transporte público, y restaurantes y hoteles en el mismo nivel.
En contraste, textiles marcó una caída del 0,9%, reflejando el impacto de la apertura importadora en este sector, que por otro lado también impacta en la industria nacional. Las bebidas alcohólicas y tabaco registraron el menor aumento con 0,6%.
A nivel de categorías, los precios estacionales lideraron el incremento con 4,1%, seguidos por los regulados con 2,3% y el IPC núcleo con 1,5%, esta última siendo la medición más baja desde enero de 2018 (una de las pocas buenas noticias que pudo celebrar Casa Rosada).
Sin embargo, el panorama hacia adelante genera inquietudes, especialmente considerando que la suba reciente del dólar se siente más fuerte en las góndolas, lo que anticipa que la inflación podría volver a ser protagonista de la dinámica económica doméstica en los próximos meses.
