La abogada y dirigente de Juntos por el Cambio Florencia Arietto le hizo un insólito pedido al Papa Francisco, realizando una absurda comparación histórica y reviviendo el discurso anticomunista propio de la guerra fría.
En uno de sus habituales comentarios religiosos, el Sumo Pontífice posteó en Twitter un mensaje con el pedido de “apagar la televisión y abrir la Biblia“. El Papa argentino ya ha reiterado en diversas ocasiones a la desinformación de los medios de comunicación y a las fake news, como así también a la cultura consumista que pregonan.
“Pidamos al Señor la fuerza de apagar la televisión y abrir la Biblia; de desconectar el móvil y abrir el Evangelio. Nos hará sentir la cercanía del Señor y nos infundirá valor en el camino de la vida. #PalabradeDios”, twitteó el Obispo de Roma.
La dirigente macrista reposteó el tweet, pero realizando un insólito y absurdo pedido:
“Querido Papa me parece que tendremos que armar una nueva Liga Santa para defender a los pueblos libres de la amenaza autocrática comunista. Para ganar como en la Batalla de Lepanto. Que opina usted?”.
Querido Papa me parece que tendremos que armar una nueva Liga Santa para defender a los pueblos libres de la amenaza autocrática comunista. Para ganar como en la Batalla de Lepanto. Que opina usted? https://t.co/s1DjjcLTMe
— María Florencia Arietto 🇦🇷 (@florenciarietto) January 23, 2022
El discurso anticomunista, propio de la guerra fría y que rememoran los tiempos más oscuros de nuestro país, cuando con el discurso anticomunista se perseguía, secuestraba y masacraba a militantes populares y dirigentes políticos y gremiales, se mezcla en el tweet de Arietto -empleada de Patricia Bullrich– con la historia del catolicismo, como si fueran hechos similares.
¿Qué fue la Batalla de Lepanto?
La batalla de Lepanto fue un combate naval que tuvo lugar el 7 de octubre de 1571 cerca de la ciudad griega de Náfpaktos (Lepanto en italiano).
Se enfrentaron en ella la armada del Imperio otomano -cuya religión era el Islam- contra la de una coalición católica, llamada “Liga Santa”, formada por el Imperio Español, los Estados Pontificios, la República de Venecia, la Orden de Malta, la República de Génova y el Ducado de Saboya.
Los católicos, liderados por Juan de Austria, resultaron victoriosos. Se frenó así el expansionismo musulmán en el Mediterráneo oriental durante algunas décadas y se provocó que los corsarios aliados de los otomanos abandonaran sus ataques y expansiones hacia el Mediterráneo occidental.
De esta forma, Arietto compara un combate de medio mileno atrás, contra el Islam, con la prédica anticomunista de los sectores conservadores, propia del siglo XX.
