7 de cada 10 trabajadores argentinos gastan su sueldo en menos de dos semanas

El 90% de los argentinos aseguró que sus ingresos no le permiten ahorrar y la mitad indicó que si recibiera una mejora salarial la utilizaría para saldar deudas, en un contexto en el que la situación económica no mejora y la imagen Javier Milei ya lleva 20 puntos de caída en pocos meses.

Un estudio del portal de empleo Bumeran titulado ¿Qué pasa con el salario? expuso una situación financiera crítica para la mayoría de los trabajadores argentinos. El 87% de los encuestados afirmó que su sueldo no alcanza para cubrir las necesidades básicas, mientras que el 90% reconoció no poder ahorrar.

El relevamiento también registró que el 74% percibe que su poder adquisitivo empeoró en los últimos meses, un dato que trepa 16 puntos porcentuales respecto del mismo estudio realizado en 2025, cuando ese porcentaje se ubicaba en el 58%.

Esto contrasta con las declaraciones de Javier Milei y distintos funcionarios de su gobierno, que habían asegurado que “lo peor ya pasó” a mediados del año pasado. Sin embargo, la velocidad con la que se consumen los ingresos es uno de los aspectos más llamativos del informe.

El 73% de los trabajadores agota su sueldo antes de los 14 días: el 28% destina el 100% de lo que cobra de manera inmediata al pago de cuentas y deudas; el 21% llega apenas a la segunda semana; el 15% no supera los primeros siete días; y otro 9% no llega ni a la semana. Solo el 9% de los encuestados logra que sus ingresos cubran todo el mes.

En términos comparativos regionales, la proporción de argentinos que considera insuficiente su salario posiciona al país entre los niveles más críticos de América Latina, superado únicamente por Panamá (92%) y Ecuador (90%).

¿En qué se va el dinero de los argentinos?

Al analizar la estructura del gasto mensual, el alquiler emerge como el principal destino de los ingresos, mencionado por el 44% de los encuestados. Le siguen los alimentos, que absorben la mayor parte del presupuesto para el 27%, y el pago de deudas para el 16%. Educación, salud y transporte representan porcentajes menores: 5%, 3% y 3% respectivamente.

Sin embargo, los tres servicios vienen aumentando mes a mes. Más allá de esto, lo cierto es que el endeudamiento sigue en alza. El 77% de los encuestados reconoció tener algún tipo de deuda, cinco puntos porcentuales más que en el relevamiento anterior.

Entre quienes no logran ahorrar, el 54% atribuye la imposibilidad directamente a que el salario no es suficiente, el 19% lo explica por sus deudas, el 12% señala que debe destinar todo a cubrir necesidades básicas y el 11% menciona la cantidad de gastos en general.

El 50% de los trabajadores también sostiene económicamente a familiares o personas del entorno: el 25% lo hace de manera regular y otro 25% de forma ocasional. Este dato agrega presión adicional a ingresos que, según el propio estudio, ya resultan insuficientes para quien los percibe.

El ahorro, una posibilidad para pocos

Entre quienes sí logran ahorrar (apenas el 10% del total), los montos son acotados. El 28% guarda menos del 5% de su sueldo y el 33% ahorra entre el 5% y el 10%. Solo el 14% logra reservar más del 25% de sus ingresos, y el 15% ahorra entre el 15% y el 25%.

Ante la pregunta hipotética de qué harían con un aumento salarial, las respuestas reflejan la magnitud del endeudamiento: el 46% lo destinaría a pagar deudas, el 22% al ahorro, el 15% al consumo y la recreación, y el 14% a inversiones. La totalidad de los encuestados respondió afirmativamente cuando se les consultó si les gustaría recibir un aumento.

Federico Barni, CEO de Bumeran.com.ar en Jobint, señaló que “la desaceleración de la inflación no implica automáticamente una recuperación del salario real. Después de varios años de pérdida acumulada del poder adquisitivo, las personas trabajadoras siguen destinando gran parte de sus ingresos a necesidades básicas como el alquiler y los alimentos”. Barni agregó que:

“Hoy el desafío ya no pasa solamente por ganarle a la inflación, sino por reconstruir capacidad de consumo y previsibilidad. La percepción social del salario suele recuperarse más lentamente que los indicadores macroeconómicos porque las personas evalúan su situación cotidiana: cuánto duran sus ingresos, si pueden ahorrar o endeudarse menos y si sienten capacidad de proyectar”.

Los salarios en los datos oficiales

Los números del estudio privado encuentran correlato en las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Según el organismo, el índice de salarios registrados creció un 3,4% mensual en marzo, equiparando la inflación de ese mes.

Sin embargo, los salarios del sector privado registrado subieron apenas un 2,1% en el mismo período, acumulando una caída del poder adquisitivo por séptimo mes consecutivo, con una pérdida estimada del 4,67%.

Los trabajadores del sector público registraron una suba mensual del 5% en marzo, con un alza interanual del 29,6%. El sector privado no registrado mostró la variación más alta, con un aumento del 4,7% mensual y del 74,4% interanual, en parte como reflejo de la mayor exposición de ese segmento a los vaivenes inflacionarios del año anterior.

La confianza en el Gobierno llega a su punto más bajo

Un relevamiento diferente, elaborado por la consultora Proyección Consultores sobre una muestra de 1.871 casos nacionales realizada entre el 2 y el 10 de mayo (con un margen de error del 2,3% y un nivel de confianza del 95%), registró el nivel de apoyo más bajo al Gobierno de Javier Milei desde el inicio de su gestión.

El Índice de Confianza Pública (ICP) cayó de 2,08 puntos en febrero a 1,88 en mayo, perdiendo 0,20 puntos en tres meses y pasando de la zona de “confianza moderada” a la de “desconfianza”.

En paralelo, la evaluación positiva del Gobierno descendió del 58,5% en febrero al 34% en mayo. La percepción positiva sobre el impacto de las políticas oficiales cayó del 67,3% al 24,7%, y la confianza en la capacidad del Gobierno para resolver problemas retrocedió del 55,5% al 38,1%. La percepción de que “el rumbo es correcto” bajó del 55,8% al 31,9%.

Manuel Zunino, director de Proyección Consultores, explicó que el Gobierno atraviesa “el mes más bajo de evaluación” desde que Milei asumió la presidencia. Según el analista, la caída afecta principalmente a mujeres, sectores socioeconómicos bajos, el AMBA y los jóvenes.

Desgaste dentro de la propia base electoral

El deterioro no se limita a los sectores opositores. Zunino advirtió que el oficialismo empieza a perder respaldo entre sus propios votantes: “Hoy Milei tiene casi un 30% de valoración negativa entre quienes lo votaron en 2023 y un 37% entre los votantes de Patricia Bullrich”.

Entre los primeros, el desgaste está vinculado principalmente a la situación económica; entre los votantes de Bullrich, pesan más las sospechas de corrupción. El Índice de Perspectiva Económica (IPE) de los votantes de La Libertad Avanza se ubica en 2,70, todavía dentro de la “zona de optimismo”, pero el índice general cayó a 2,01, quedando al borde del terreno pesimista.

A pesar del diagnóstico, Zunino aclaró que no observa al Gobierno en una situación terminal, señalando que conserva capacidad de control sobre áreas clave. “Al comienzo, la principal demanda era la estabilidad económica. Ahora el foco pasó a la situación laboral, los ingresos y el salario“, precisó.

La economía sigue siendo la principal preocupación

La encuesta también refleja un cambio en la percepción de responsabilidades. El 49,1% de los encuestados señala al Gobierno como principal responsable de la situación económica actual, frente al 34,2% que culpa a la oposición y al gobierno anterior.

Ese desplazamiento erosiona uno de los argumentos centrales del oficialismo, que había sostenido que el deterioro era producto de la herencia recibida.

En cuanto al estado de ánimo general, el 75,5% afirma que su situación económica empeoró o sigue igual de mal y el 61,4% considera que Argentina atraviesa una crisis económica. Los bajos ingresos aparecen como la principal preocupación social con el 49,9% de las menciones, por encima de la inseguridad y la inflación.

En el plano electoral, la encuesta muestra un escenario ajustado. Fuerza Patria obtiene el 36% de intención de voto, La Libertad Avanza el 32,3% y el PRO el 6,7%. En un eventual balotaje entre Milei y Axel Kicillof, el presidente aparece por debajo del gobernador bonaerense: 39,4% contra 41,7%.

Zunino planteó que el gran desafío hacia adelante, para el Gobierno actual o para cualquier administración futura, será administrar la tensión entre el orden fiscal y la recuperación salarial, en un contexto social donde ambas demandas conviven con creciente urgencia.

Mencionadas en esta nota:

Las últimas noticias

Seguinos en redes

Offtopic: