“Es impensable como un error porque Sersale es un viejo embajador de carrera” que conoce la relevancia del lenguaje diplomático, dijo y recordó que el propio canciller Jorge Faurie, había “cometido errores o cuestiones intencionales para favorecer a la parte británica”. Al respecto recordó cuando el titular del Palacio San Martín se refirió a los kelpers como “pueblo de las islas Malvinas”, siendo que ni la ONU los cataloga de esa manera debido a la vigencia de la disputa por soberanía.

También recordó el acuerdo entre Argentina y Gran Brenaña firmado en diciembre de 2016 y denominado “Foradori-Dunkan”, con el que “el gobierno está deliberadamente favoreciendo los intereses británicos porque la Argentina se comprometió a remover obstáculos para hidrocarburos, pesca y navegación”.

A esto le sumó los vuelos que se harán desde la Argentina hasta Malvinas y con los cuales, según Castro, “el país no gana nada” porque no lo hará la línea de bandera nacional, sino los de propiedad extranjera que opera en la Argentina. “Ceder es conocer muy mal a los británicos, que aumentaron la militarización en el archipiélago y determinaron que los vuelos se hagan por terceros países, no por una empresa argentina”.