La Cámara de Diputados dio media sanción y giró al Senado el proyecto de ley que busca proteger los ecosistemas de los incendios accidentales o intencionales, prohibiendo la venta de terrenos incendiados en plazos de 30 a 60 años. De esta manera se busca evitar la especulación inmobiliaria.
La iniciativa impulsada por Máximo Kirchner busca frenar la quema de bosques nativos y de otros espacios naturales, protegiéndolos de la dinámica inmobiliaria.
El proyecto cosechó 132 votos positivos que fueron aportados por el Frente de Todos junto a al interbloque Federal y a Unidad Federal para el Desarrollo, al tiempo que Juntos por el Cambio sumó 96 voluntades por la negativa.
El proyecto establece que “no se podrá cambiar el uso de esas zonas para emprendimientos inmobiliarios o cualquier actividad agrícola que sea distinta al empleo y destino que la superficie tuviera como habitual al momento del incendio”.
Además, la letra de la normativa remarca que ese uso no podrá ser modificado por el término de 60 años para que “los bosques nativos o implantados, áreas naturales protegidas y humedales” tengan garantizadas las “condiciones para la restauración de las superficies incendiadas”. De tratarse zona agrícola, la limitación es de 30 años.
En esos plazos, “no se podrán realizar en los bosques naturales o implantados la división, subdivisión, loteo, fraccionamiento o parcelamiento, total o parcial, o cualquier otro emprendimiento inmobiliario, distinto al arrendamiento y venta, de tierras particulares”.
Tampoco se podrá “hacer cualquier actividad agrícola que sea distinta al uso y destino que la superficie tuviera al momento del incendio”.
