Diego Alejandro Molea es “un todo terreno del diálogo”. Así describen quienes lo conocen al rector de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) y nuevo titular del Consejo de la Magistratura de la Nación, el organismo encargado de la selección de jueces federales y nacionales.
Durante años tejió lazos con el macrismo y en 2018 llegó a la Magistratura en representación del ámbito académico y con el apoyo unánime del Consejo Interuniversitario Nacional. “La sociedad no se siente representada” por el Poder Judicial, advirtió tras su nominación.
Pese a su sintonía fina con el anterior gobierno, nunca dinamitó los puentes con el Frente Renovador, al que se sumó en 2013 y del que nunca sacó los pies. Fue uno de los precandidatos a intendente de Lomas de Zamora por ese espacio.
Fue aliado del intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, para enfrentar a Gabriel Mariotto y a otros sectores del kirchnerismo.
También se posicionó como un actor de peso dentro del Colegio de Abogados lomense, donde su espacio político colegial detenta la conducción de la entidad que regula la matrícula de las y los profesionales del derecho.
La propuesta para ejercer la presidencia del Consejo de la Magistratura llegó desde el consejero Gerónimo Ustarroz, representante del Poder Ejecutivo en el órgano y uno de los principales buscadores de consenso con la oposición desde su ingreso al cuerpo, en diciembre de 2019. Es primo del actual ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro.
Durante su paso como consejero, votó a favor y en contra de los deseos de Juntos por el Cambio. Allí fue bautizado como “el abogado zigzagueante”.
Tras ser electo, posteó en su cuenta de Twitter: “Debemos garantizar la independencia del sistema y desterrar toda sospecha de politización”.