La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner mantuvo en la tarde del martes una reunión con senadores y diputados oficialistas en el Congreso donde convocó a discutir el alcance de la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires, al afirmar que “una policía política se ha apoderado de la seguridad de las calles“.
En la cumbre, la presidenta del Senado insistió a Juntos por el Cambio que no resuelva su interna en base a la represión policial: “No tenemos gente racional frente a nosotros“, comentó a los cientos de legisladores que la acompañaron en el Salón Azul del Congreso y les recordó que los que empujaron la represión del sábado pasado fueron también los responsables del desastre de 2001.
Los diputados y senadores oficialistas cerraron filas en defensa de la ex presidenta y le llevaron su respaldo y solidaridad en el marco de la persecución judicial que sufre y los intentos de proscribirla de la vida política nacional.
Hoy en el Congreso de la Nación nos reunimos con compañeros y compañeras de los bloques parlamentarios del @frentedetodos ¡Gracias por el acompañamiento y por el cariño! pic.twitter.com/QOwnsH65gy
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) August 30, 2022
Durante su alocución, la vicepresidenta propuso a los legisladores del Frente de Todos el impulsar el debate por la autonomía de la Capital Federal:
“Tenemos que repensar un poco el tema de esta bendita Ciudad de Buenos Aires que es la capital de todos los argentinos y que, de repente, una policía política se ha apoderado de la seguridad de las calles“, propuso.
“La Constitución no habla de autonomía: habla de que se dicte un estatuto. Además, creo que esta es la Ciudad de todos los argentinos. Por esta Capital hubo guerras civiles durante todo el siglo 19 así que creo que deberíamos replantearnos también el funcionamiento jurisdiccional de cómo se debe ejercer la jurisdicción y cuál es el rol del gobierno federal también en una ciudad como esta“.
El debate sobre la autonomía porteña sobrevoló por el Congreso en 2020, cuando se sancionó la ley para quitarle a la Ciudad la coparticipación que le había sido aumentada de manera inconstitucional por el gobierno de Mauricio Macri por el traspaso de la policía.
CFK invitó al poder legislativo a retomarla y pensar en un recorte de las facultades que ostentan los jefes de Gobierno de la Ciudad, que en la práctica son intendentes municipales glorificados, con casi los mismos atributos que un gobernador provincial.
Esto ha sido objetivo de críticas y reclamos de parte de la mayoría de los gobernadores del país. Muchos de ellos organizados en la Liga de Gobernadores, que en el último tiempo se han ido conjugando como un factor de poder importante en la toma de decisiones del gobierno nacional.
Los principios esenciales de la Liga son “más federalismo y unidad nacional“, en el contexto de la puja con la ciudad de Buenos Aires por la distribución de recursos.
“Los mismos del 2001”
Durante su discurso, Cristina recordó los lamentables sucesos del sábado pasado, cuando la Policía de la Ciudad reprimió a los manifestantes que se encontraban en la puerta de su casa, manteniendo una vigilia en solidaridad con la vicepresidenta:
“No había una sola persona diciendo una mala palabra; creo que la palabra más grande es quilombo. Pero no se insultó a nadie, no se mencionaba a ningún dirigente de la oposición. Y la verdad que intentaron una provocación, como la de los volquetes“, rememoró.
En otro tramo de su discurso, la dos veces presidenta recordó que los responsables políticos de la represión fueron los mismos de los desastres ocurridos durante la crisis del 2001:
“Cuando uno ve a los protagonistas de lo que pasó el pasado sábado, ve que se encuentra con los mismos o casi los mismos protagonistas de lo que pasó en el 2001. (…)
Ese ejercicio, esa disputa de creer que la autoridad es apretar, de aprietes, de locura, de la falsa autoridad como le digo yo. Fue la misma que lo llevó a un presidente en el 2001 a firmar un decreto de estado de sitio.
Yo era, reitero, senadora, Alfonsín, el presidente, era senador. Casualmente un grupo que tenía nombre de una comida, el sushi. ¿Se acuerdan? Yo por lo menos me acuerdo porque lo integraban los hijos del Presidente, una ministra que ahora es la Presidenta del PRO (Patricia Bullrich). Se acuerdan. Bueno, fue el que lo impulsó a firmar ese decreto de necesidad y urgencia a De La Rua para que diera muestra de autoridad y no quedara como un pusilánime. Ese decreto de estado de sitio y todo lo que se desencadenó después: 39 muertos a lo largo y ancho del país entre el 19 y el 20 de diciembre”.
CFK hizo mención también a la persecución judicial en su contra, luego de que el fiscal Diego Luciani pidiera su proscripción y una condena de 12 años por el delito de asociación ilícita.
La vicepresidenta recordó los casos similares en Brasil y Ecuador, aunque comentó que en Argentina el Lafware fue un “poquito más allá“.
“No solamente es la persecución, la estigmatización y la anulación de los proyectos nacionales y populares sino, además, el encubrimiento de lo que han hecho ellos. Sus causas totalmente detenidas en la Justicia”, apuntó CFK.
Cristina aseguró que su pedido de prisión es una forma de encubrir las causas de corrupción que pesan contra Macri, como:
“El soterramiento, el endeudamiento, las autopistas y el espionaje claramente. El espionaje a todos, porque había espías a todos y todas. A nadie le faltó. Un espía no se le niega a nadie en un gobierno macrista, no perdonaron a nadie. Ni a los propios siquiera“.
El mensaje del PJ
El encuentro de Cristina con los legisladores del FdT se superpuso brevemente con un encuentro del Partido Justicialista nacional que encabezó el presidente Alberto Fernández para organizar apoyos para ella.
Allí ratificaron el estado de alerta y movilización y convocaron a un encuentro del Consejo y de los partidos políticos que integran el Frente de Todos para el 9 de septiembre en Santiago del Estero, así como una serie de actos y plenarios por distintas provincias.
“Voy a estar al lado de CFK defendiendo sus derechos“, dijo el Presidente y denunció que “es evidente que ciertas fuerzas políticas han copado el Poder Judicial“.
El Presidente, cuando tomó la palabra, opinó: “Me da asco lo que hacen ciertos jueces en la Argentina” y advirtió que “está en riesgo el estado de derecho“.
“Por eso estamos más convencidos que nunca de que tenemos que estar unidos. Eso es lo que más fuertes nos hace“, dijo. El mandatario destacó que “cuando alzamos nuestra voz es porque nos une la necesidad de justicia y, si se hace justicia, CFK tiene que ser declarada inocente“.
“Los opositores que me pidan todos los juicios políticos que quieran, estoy orgulloso de defender el estado de derecho. Ninguno de los que estamos acá fue cómplice de un golpe de Estado. Siempre fuimos víctimas y ellos no nos van a enseñar qué es la democracia“.
