El Procurador General Interino, Eduardo Casal, ascendió a José Ulloa, al puesto de Secretario de la Procuración General de la Nación. Como respuesta, el Secretario Gremial y la Secretaria de Protección Individual al Trabajador de la Unión de Empleados de la Justicia de la Nación (UEJN), Julio Piumato y Rocío Herrera, repudiaron y solicitaron, a través de una carta, que se deje sin efecto la decisión por la denuncia por violencia de género que lo tiene como protagonista.
Según expresan un documento publicado, el pasado 22 de abril pusieron en conocimiento la situación que debieron atravesar desde el equipo de la DATIP, en ese caso por “ausencia y nula comunicación” junto a “los desmanejos de los recursos humanos” por parte de su Director General, Ulloa.
Informan, además, que no asistía a las oficinas desde marzo y realizaba todas las tareas de forma remota. Pero, el principal inconveniente, tenía que ver con una denuncia por violencia de género.
Tras el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer Trabajadora, comentan en la carta que “Ulloa había discutido muy fuerte con la única Secretaria mujer de la dependencia” y manifiestan que “los relatos de dicha situación, violenta y asimétrica, lamentablemente no resultan extraños“.
Ante esto, resaltan que distintas personas soportaron “violencia verbal y psicológica, amenazas y arbitrariedades en los ascensos“. Si no las padecían, conocían a alguien que sufrió alguna ofensa de la persona en cuestión.
Duramente, manifiestan:
“No solo dicho ascenso nos resulta absolutamente irónico y arbitrario, sino que nos preocupa el desinterés con que esta Procuración atiende las situaciones de maltrato y desmanejos denunciadas“.
“Mientras a Ulloa se lo premia con un ascenso, a otros trabajadores y trabajadoras se les niega la estabilidad, los ascensos, se les inician sumarios sin sustento o denuncias que quedan a la espera de que algún día se tomen acciones disciplinarias contra quienes incumplen sus deberes”, concluyen.
