Cambiemos tuvo una reunión política con pocas definiciones en el momento de mayor crisis política de la alianza oficialista

Casa Rosada se llevó puestas siete derrotas consecutivas en el plano electoral y las encuestan ratifican la caída de la imagen del presidente. En ese contexto tuvo lugar una cena entre el Jefe de Gabinete Marcos Peña, la gobernadora María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, quienes se reunieron para analizar -entre otras cosas- qué hacer con la fórmula presidencial.

También estuvieron presentes los ministros de la Nación Rogelio Frigerio y Fernando De Andreis, el ministro en las sombras Francisco Quintana y el subsecretario Sebastián García de Luca; por parte del “equipo” de Vidal participaron Federico Salvai, Cristian Ritondo, Joaquín de la Torre y Jorge Macri y Diego Santilli por la Ciudad Autónoma.

Esa misma noche Marcos Peña retuiteó la foto de Jorge Macri de la cena y agregó una frase para despejar dudas: “Todos juntos trabajando para la reelección” #MM2019. Pese a la foto que exhibió el Jefe de Gabinete, la reunión fue bastante tensa, con argumentos cruzados en relación a que Mauricio Macri se baje de la candidatura para dejarle el lugar a Vidal.

El equipo político de la Gobernadora manifestó que Mariu “está preparada para ir por la candidatura presidencial” pero que no se enfrentará a Macri, aunque mida mejor en las encuestas. Vidal tiene proyección nacional y siente que “tiene la provincia atada” porque “hizo ganar a un boludo como Esteban Bullrich”.

Del otro lado hay quienes creen que la renuncia de Macri a ir por la reelección sería el punto final de sus ambiciones electorales. En ese sentido, advierten que el FMI arregló con Macri y sin su ayuda se desataría una crisis económica que imposibilitaría llegar a Diciembre. “No les van a atender el teléfono” señalan desde el ámbito de Peña y preguntan como podría ir Vidal a una elección en el medio del fracaso de Macri y Cambiemos.

Por otra parte se ratificó la negativa del mismo Macri a bajarse de su candidatura a la reelección. Dicen que todavía confío en su proyecto económico, en que “la tormenta pasará” y que la gente no quiere votar a “los Kirchner”. Durán Barba apuesta a la estrategia del miedo para con los propios miembros de la Alianza Cambiemos. “Vienen por todos” es el fantasma que agitan.

También se habló largo y tendido sobre el disruptivo pedido de Sergio Massa de que Macri “debe convocar de manera urgente a Cristina Kirchner para pactar como termina este mandato sin más daños para la Argentina”. No sólo quedó patente el acercamiento de Massa a CFK sino que significó un fuerte daño a la construcción del “peronismo de buenos modales” o “peronismo racional” que debe excluir a la expresidenta por ser una anomalía populista en el sistema republicano liberal.

El giro de Massa en su posicionamiento público es un gran problema para Vidal y le señalan que de unirse las facciones del panperonismo (Partido Justicialista, Unidad Ciudadana y Frente Renovador) la gobernadora se las vería difícil en su propio destino.

Por el momento no se activa el Plan V fogoneado desde el ecosistema mediático y del poder económico concentrado. Tampoco termina de descartarse el Plan M, la reelección de Macri, pero por el momento sigue en pie por el fuerte respaldo de Christine Lagarde, presidenta del FMI que consiguió que Estados Unidos le autorice liquidar las reservas de dólares del Banco Central para contener el precio de la divisa yanqui y beneficiar la fuga de capitales a Wall Street.

El centralismo del PRO comprende la tríada de Casa Rosada, el Palacio de la Gobernación de Calle 6 y la Intendencia de La Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Sin embargo, Argentina es un país federal y Cambiemos es una alianza del PRO con la UCR del interior del país. Sin embargo, los candidatos radicales del interior del país prefieren no relacionarse con el jefe de Estado en su discurso público, ya que lo consideran un salvavidas de plomo a la hora de hacer campaña.

En Tucumán, la lista del oficialismo es liderada por la senadora de Cambiemos Silvia Elias de Pérez que eligió no competir con la marca Cambiemos y se decidió por “Vamos Tucumán”. Esto se explica por las seis derrotas consecutivas sufridas por Casa Rosada en Neuquén, Río Negro, Chubut, Entre Ríos, San Juan y Santa Fe.

Incluso en Misiones, el propio presidente del partido PRO, Humberto Schiavoni, prefierió descartar la marca Cambiemos y competir para la gobernación con la marca Cambiemos bajo el nombre de “Juntos por el Cambio”.

Otro que habló sobre Macri fue el presidente de la UCR de Chubut, César Herrera, que dijo que en 2017 “la ola amarilla nos ayudó” pero que este año “nos tiró para abajo”. También admitió que “la gente tiene muchos problemas económicos, no le alcanza el dinero, los aumentos en las tarifas de los servicios, es un combo que se fue sumando y la gente se expresa. La gente nos asocia con el Gobierno nacional y ahí se mostró la disconformidad”.

Desde Casa Rosada no tienen mucho para decir y dan margen de acción, al punto que no envían funcionarios nacionales a menos que los candidatos del interior lo requieran. El giro comenzó cuando el candidato de la UCR en la interna de La Pampa, Daniel Kroneberger, venció al mediático PRO y mimado de Macri, el colorado Mac Allister, y actualmente intenta diferenciarse del Gobierno nacional provincializando el significado de las elecciones.

En Córdoba la situación es de fractura con Casa Rosada apoyando a Mario Negri a través de Elisa Carrió que en su recorrida por la provincia tuvo exabruptos que poco ayudan al candidato radical amarillo. Del otro lado compite Mestre por la Unión Cívica Radical, dejando el camino allanado para la releección de Schiaretti.

En San Juan tampoco requieren la presencia del presidente. Manuel Orrego, perdió las PASO con Sergio Uñac por una margen virtualmente irremontable, y desde allí intenta despegarse de Macri.

Entre las voces que fogonean la discusión sobre si Macri debe bajarse apareció una voz que no suele ser dada a la especulación política y mucho menos de proyección nacional. “Nos quedan 2 meses para el cierre de lista, seguro vamos a tener alguna sorpresa”, manifestó Héctor Gay, el intendente de Bahía Blanca y agregó que “hay sectores que están presionando para que haya un plan V, pero no es una decisión tomada ni mucho menos”. Algo que se entiende mejor cuando se recuerda la relación de Gay con sectores de los grandes medios de comunicación como La Nueva Provincia y del Polo Petroquímico más grande de Latinoamérica. En breve, el círculo rojo.

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