Los boludos en la historia y el presente argentino

boludos argentinos

Atravesamos los primeros días de gobierno de Alberto Fernández.

Todavía no se apagan los ecos de la alegría del día de la jura, la fiesta popular, la algarabía esa noche en Plaza de Mayo, la expectativa de los nombramientos en las primeras horas del nuevo gobierno…

Vivimos una experiencia que puede compararse a la que transitamos en el año 2003, cuando después de la noche neoliberal y el dolor de los muertos aquel fin de año del 2001, llegaba Néstor al poder y con él la esperanza de un país mejor…

Pero hay un elemento de peso que en el 2003 no estaba y ahora impregna la práctica política en las bases del sistema: las redes!
Y es allí donde, con la concreción de los primeros actos administrativos del nuevo gobierno, se plantea una situación insólita, reveladora de la magnitud de la tarea política por delante en materia de construcción de ciudadanía democrática y reflejo del tremendo daño que provoca al sistema democrático la corrosión de los medios masivos de comunicación. Atacan y erosionan al sistema de valores, el sistema axiológico común de toda sociedad, nucleo constitutivo de la forma de “ver las cosas” del hombre común.

Las primeras medidas del nuevo gobierno, nuestro gobierno, han llenado las redes sociales de muchos que se destacaron en la militancia cibernética contra el gobierno de Macri, ahora “tirando piedras” contra el gobierno de Alberto Fernández.
Porque “roban a los jubilados” (el asunto de la suspensión de la actualización automática establecida por la Ley de Movilidad Jubilatoria), porque el gobierno “censuró” a Evo Morales “(las declaraciones del Canciller Solá sobre las reglas del asilo político), la presencia de Martín Caparrós en el Consejo Federal Argentina contra el Hambre, y la lista podría seguir.

Esto de “tirar piedras” me remite al origen de un par de términos muy argentinos, “boludos” y “pelotudos”.

Estos términos, en su origen, lejos de estar asociados a la torpeza, los genitales masculinos o la estupidez, están asociados a la valentía y a nuestra primigenia historia militar, al origen del surgimiento independiente de nuestra nación.

En la guerra de la independencia, salvo los cuerpos militares organizados en Buenos Aires, eran muy escasas las armas de fuego. Las milicias que resistieron incursiones realistas en provincias (que, entonces, sólo eran las del norte y las del litoral, sitúense), solo tenían para enfrentar al enemigo lanzas y piedras.

Las montoneras de entonces, enfrentaban al enemigo formándose en tres filas, la primera de ellas con gauchos que portaban grande “pelotas” de piedra atadas con un tiento de cuero.

Cuando la caballería española cargaba, les tiraban las “pelotas” de piedra a los caballos, para desmontar a los jinetes. Eran los “pelotudos”.

Detrás de ellos, los lanceros, con sus facones atados al extremo de cañas tacuara, atacaban a los jinetes desmontados de la caballería.

La tercera fila, la formaban gauchos con boleadora. Le tiraban al enemigo con las bolas de las boleadora. Eran los “boludos”.

De torpes, tontos, estúpidos, no tenían nada. Eran valientes, eran héroes. Como es sabido, luego del derrocamiento de Juan Manuel de Rosas el 3 de febrero de 1852, por fuerzas militares del imperialismo extranjero (digamos las cosas como realmente fueron!) y sobre todo después de los sucesos de diciembre de 1861, también determinados por la intervención abierta del imperialismo británico, se inicia en la Argentina un larguísimo ciclo (54 años!) de gobiernos liberales.

Estos gobiernos liberales por un lado consolidaron al país como una potencia agroexportadora (“el granero del mundo”), pero por otro lado hambrearon al pueblo. En el granero del mundo los trabajadores tenían hambre.

En cuanto a su política cultural, se abocaron, con Mitre a la cabeza, a invisibilizar la verdadera historia y construir el relato de una historia hecha a la medida de su proyecto político.

En medio de ese proceso, en 1890, el año del surgimiento del primer gran movimiento nacional y popular de la Argentina, la Unión Cívica Radical, un diputado de la élite liberal gobernante, en una sesión del congreso, banalizó el heroísmo de quienes enfrentaron a las tropas colonialistas con sus pelotas de piedra.

Este Diputado intercaló en su discurso la frase “no hay que ser pelotudo” en el sentido de “no hay que hacerse matar”, calificando en su intervención a los pelotudos de la montonera como sujetos “usados” por sus jefes (lo que hoy llamaríamos “perejiles”). Se burló del heroísmo de muchos que dieron su vida para hacer posible el surgimiento de una Argentina independiente.

La asociación de “pelotudos” y “boludos” con los genitales masculinos, es posterior, y no viene al caso en este texto. Porque acá quiero referirme a los que “tiran piedras”.

Porque, claro, aquellos pelotudos de 1810/1820 le tiraban piedras al enemigo, a los colonialistas españoles, a los defensores del absolutismo monárquico español colonialista.

En esta época de realidad virtual, nos encontramos con pelotudos que tiran piedras virtuales, a través de las redes, pero no al enemigo, sino a nuestros propios representantes, a los que nosotros elegimos y forman nuestro gobierno, forman el gobierno nacional y popular llamado a sacarnos de la negra noche neoliberal.

La movilidad jubilatoria fue suspendida por la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva, porque no hay ley de presupuesto, y en ese sentido cualquier decisión que se tome en materia de grandes cuentas nacionales, es una decisión a ciegas.
Porque es imprescindible dejar atrás la hambreadora “reforma jubilatoria” impuesta por Macri en diciembre 2017, pero no hay ley de presupuesto, lo que dejó el gobierno anterior es un dibujo totalmente desligado de la realidad del país.

Evo Morales encabezará el próximo domingo 29 de diciembre un acto político en Salta, en la frontera boliviana, adonde ha convocado a más de mil dirigentes de su partido, el MAS, con el objetivo de proclamar allí a quien será candidato de su partido en las elecciones bolivianas. ¡Miren ustedes como tiene prohibida la actividad política Evo en la Argentina!

Son los medios los que le dan a la solución adoptada por el Gobierno popular un sesgo anti-popular.

Ya ha dicho el Presidente que los aumentos serán otorgados por decreto –y puede que sean más beneficiosos que lo que hubiera correspondido por la fórmula hambreadora impuesta por Macri y Pichetto!- Pero no importa, nuestros pelotudos de este siglo tiran piedras al gobierno sin darse cuenta que se han dado vuelta – literalmente – y de ser primera fila de la tropa popular, ahora giraron y se transformaron en primera fila de la tropa neo-liberal.

Vivimos un mundo complejo, donde las “operaciones” de prensa” y el manejo subliminal de nuestras mentes están a la orden del día. Muchas veces no nos damos cuenta de alguna “fake new”.

La militancia en tiempos del “big data” requiere los mismos cuidados que el amor en tiempos del sida…

Si mantenemos los mismos hábitos de “calentura y pasión” sin tener en mente que cualquier lance puede ser oportunidad para que en lugar de atravesar el umbral del goce atravesemos la puerta del daño autoinfligido… nos va a ir mal!

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