Los sectores del peronismo más cercanos al presidente Alberto Fernández han sufrido una serie de importantes derrotas políticas en las últimas semanas frente a armados conjuntos entre kirchneristas y massistas: Cafiero y Tolosa Paz en el ojo de la tormenta.
El golpe más evidente al albertismo lo sufrió de la mano de Santiago Cafiero, principal armador político de Alberto, en las internas del PJ de San Isidro. Sus candidatos perdieron por amplio margen ante una lista construida por massistas y kirchneristas.
En ese mismo domingo también perdieron los candidatos albertistas en las internas partidarias de Mar del Plata donde la camporista Fernanda Raverta le sacó a la lista apadrinada por el ahora alberista Manino Iriart, casi veinte puntos.
Resultados similares se dieron en otros distritos donde hubo internas del PJ. El albertismo ya venía golpeado por la caída del metalúrgico Antonio Calo, integrante de la cúpula de la CGT. Semanas antes de la elección interna de la UOM, Calo aseguró al Presidente que ganaba con tranquilidad. Finalmente, Abel Furlán, más cercano al kirchnerismo, triunfó quedándose con la conducción de los metalúrgicos.
Otro reflejo del cambio de aires en el sindicalismo se evidenció con la reunión de Máximo Kirchner junto a Pablo Moyano, donde conversaron sobre la actualidad de los trabajadores y el crecimiento del PJ bonaerense que preside el exjefe del bloque del Frente de Todos.
La sucesión de derrotas políticas del albertismo se completó este viernes en la Universidad Nacional de La Plata, donde la Juventud Universitaria Peronista alineada con Alberto, que controlaba la Facultad de Informática, cayó ante Franja Morada. Lo mismo le pasó en Veterinaria y en Humanidades.
En las facultades en manos de La Cámpora, como Periodismo y Arte, la agrupación de Máximo Kirchner logró retener la conducción. También lo hizo con aliados en Exactas.
La caída de Informática es sintomática porque en esa facultad el albertismo rompió con La Cámpora al inicio de este año y se quedó con la conducción y en la primer elección que enfrentó, perdió el centro de estudiantes que el kirchnerismo retenía desde 2010.
La ruptura estuvo avalada por la diputada Victoria Tolosa Paz, quien es una de las principales operadoras para la reelección de Alberto. De hecho, Tolosa Paz estuvo en San Juan donde se mostró con el gobernador Sergio Uñac, con quien busca negociar una posible fórmula para el 2023.
Desde el albertismo reconocieron que el armado político que sostiene la reelección del Presidente está “medio verde“.
El principal obstáculo para el armado albertista es la provincia de Buenos Aires. Si Sergio Massa y Cristina Fernádnez Kirchner mantienen la alianza política que exhibieron este sábado durante los actos por el 40 aniversario de la Guerra de Malvinas, al albertismo se le hará cuesta arriba meterse en el distrito que concentra el 40% de los votos.