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Bahía Blanca
martes, febrero 20, 2024

Debates y embates

Tiempos de verbo del encuentro que el viernes 6 reunió a candidatas y candidatos a la intendencia municipal de Bahía Blanca.

El comentario recurrente fue que a Nidia Moirano le sobró tiempo en casi todas sus intervenciones. Con más segundos que conceptos con que aprovecharlos, la desconcertó una de las pocas chicharras a las que llegó hablando: en el apuro del cierre, terminó pidiendo por “más (Luis) Barrionuevos”. Oscar Liberman destacó sus “propuestas propositivas”, en nombre del partido del violeta violáceo.

Anécdotas de color –más allá de las carambolas cromáticas en los vestuarios de mujeres y hombres- que dejó el viernes 6 el debate entre postulantes a la intendencia municipal de Bahía Blanca, que es un distrito y no sólo una ciudad.

En el terreno netamente político, es cierto, hubo mucho de previsible.

Federico Susbielles, Daniela Rodríguez y Moirano se asemejaron a quienes aspiran a la Presidencia por sus espacios. Como Sergio Massa, Susbielles se presentó como un ser de gestión, respaldado en sus pasos –en general, bien valorados- por el PAMI y el Puerto bahiense. Al igual que Patricia Bullrich, su candidata local procuró mostrarse dura. Las coincidencias entre Myriam Bregman y Rodríguez son más orgánicas que frutos del azar o la imitación.

En cambio, Liberman se desmarcó de algunas de las frases más incendiarias de Javier Milei, lo que no deja de ser osado en un distrito donde el presidenciable –se supone- arrastra al local. Horacio Varela, de la Integración Ciudadana y vecinalista, llamó a cortar boleta en la elección local.

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Aula Magna

La Universidad Nacional del Sur y la Facultad Regional Bahía Blanca de la Universidad Tecnológica Nacional organizaron el debate. Sólo falló –por momentos- el sonido, diabla cola que ha sabido meterse en los más prestigiosos recitales. Al menos aquí no sometió a nadie a la evidencia de un playback. Tampoco hubo sillas vacías, como la que Moirano había dejado en un encuentro previo que también se desarrolló en la UNS, pero con organización de sus escuelas preuniversitarias. Volverá a ausentarse el martes, cuando en la UTN el resto discuta políticas culturales.

Contra lo profetizado, el debate del viernes 6 atrajo buena audiencia en redes sociales y fue emitido completo por tres radios, dos canales de YouTube y otras tantas señales de televisión, además de reunir a móviles de exteriores y concentrar la atención de quienes lo estaban subestimando mientras ocurría. Parece correcto suponer que su transmisión en directo fuera consumo mayoritario de audiencias ya politizadas, pero el insumo que generó llega indirectamente por otras vías al común de la sociedad.

Un buen síntoma es que, sin regulación que lo haga obligatorio, las dos academias más importantes de la zona hayan incorporado a este evento como un punto natural de sus agendas. No es reciente, pero sigue representando un giro democratizador respecto de lo que ocurría en la primera década del siglo, cuando los entreveros se programaban en estudios privados.

En el cuadragésimo aniversario de la recuperación democrática, el mismo Aula Magna en que las y los estudiantes se convierten en profesionales y donde se juzgó a decenas de genocidas, fue escenario para la controversia entre postulantes a la intendencia local.

La calidad de cada una de las exposiciones forma parte de otra discusión.

Tiempos de verbo

Un punto de coincidencia general entre las y los postulantes fue en torno a un inminente futuro de cambios, que encontraría a Bahía Blanca ante una nueva matriz económica. Cómo recibirlo y qué hacer con él aparecieron como dos de los interrogantes que sobrevolaron el atardecer del viernes 6.

Pocos días antes, parte de la gestión del Rectorado y de algunos Departamentos de la UNS había visitado el yacimiento de Vaca Muerta, donde encontraron trabajando a graduadas y graduados. De regreso, el cuadro compartido fue que el complejo se evidencia en crecimiento, produciendo recién al 10% de su capacidad y su desarrollo pleno podría generar 6 mil nuevos empleos directos y casi 20 mil indirectos en el próximo lustro. Algunos medios tomaron al tema con la seriedad que merece, otros lo dejaron pasar o se entretuvieron con tonterías.

El sudoeste bonaerense puede aprovechar la oportunidad para proyectar desarrollo e inclusión, o acentuar su perfil desigual y una economía fuertemente dependiente de los recursos públicos que una porción de su electorado ignora o desprecia.

Otra coincidencia que arrojó el debate en la UNS giró alrededor de las carencias de la Bahía Blanca del presente: deficiente atención primaria de la salud, desempleo o empleo precario, incumplimiento del “shock de pavimento” prometido, desigual acceso a servicios esenciales, déficit habitacional y un transporte público caro y en gran medida obsoleto en su diagrama.

Moirano, la candidata oficialista, derivó la mayor parte de las responsabilidades en el gobierno provincial de Axel Kicillof y le adjudicó al intendente Héctor Gay la ingenuidad de creer en él. La fórmula pudo sacarla del apuro inmediato de defender a una gestión con el desgaste de dos mandatos, pero le abrió otro: ¿qué tan importante podría ser su desempeño en el cargo al que aspira, si la decisión de quien está al frente de la provincia o la Nación limita al gobierno local a la inacción? Por otra parte, la institución anfitriona del debate integra el bloque opositor del Consejo Interuniversitario Nacional, pero de todos modos continuó siendo receptora de inversiones y políticas públicas del gobierno nacional del Frente de Todos.

Incluso entre simpatizantes de su propio espacio, fue mayoritaria la impresión de que la candidata de Juntos por el Cambio fue la de más flojo desempeño. Es posible que su peor salida en falso haya sido en respuesta a Liberman, que la interrogó acerca de si incorporaría algunas de las propuestas de La Libertad Avanza en un eventual gobierno. Moirano respondió haciendo todo lo que no debe hacerse: dijo que no había leído la plataforma municipal de la LLA porque ya se sabía ganadora, y sumergió en el silencio a los restantes 50 segundos previstos para la respuesta. Eficaz modo de mostrar arrogancia e inseguridad, en una sola oración y 1/6 de minuto.

Incluso cuando se piense que el tiempo utilizado es óptimo para recortes de redes sociales, es ley popular que presumir seguridad sobre algo –más aún, ante un evento por resolverse- no revela otra cosa que su contrario. Los números de encuestas recientes, si aún se puede confiar en ellas, ayudan a entender las razones de algunos gestos.

De cajón

La candidata oficialista cometió otro error no forzado al intentar ganar las simpatías del vecinalismo de Integración Ciudadana. Cuando el debate transitaba su primera parte, invitó a Varela a integrar sus propuestas a un eventual nuevo gobierno municipal de Juntos por el Cambio. Una muestra, quizá, de que cuando el cálculo electoral aprieta sí vale leer las plataformas de campaña de otros espacios políticos. O, de otro modo, extender la invitación en blanco.

El ingeniero le agradeció, de atril a atril, con un gesto amable. Cuando pasó a las palabras la respuesta varió: le recordó que los estudios que su cátedra de la UTN produjo durante años, en temáticas como las debatidas en ese mismo momento, dormían en los cajones del intendente Gay. Lo cortés no quita lo valiente.

En efecto, el repositorio de la carrera de Ingeniería Civil de la Facultad Regional de la UTN guarda varias investigaciones sobre la movilidad urbana en Bahía Blanca, incluyendo el análisis de la instalación de ciclovías, el sistema de colectivos, la conectividad con el Puerto o la posibilidad de establecer un servicio local de trenes, tema que Susbielles mencionó durante el mismo debate.

Varela encontró la misma inacción municipal en otro ejemplo de cajoneo, que citó: los estudios realizados para la apertura en la ciudad de un complejo de entrenamiento para rendimiento deportivo medio. Un grupo de profesionales y estudiantes de la UTN se enfocó, en los meses previos a la asunción de Gay, en una minuciosa exploración para determinar la mejor alternativa que ofreciera el mapa de la ciudad. Incluyó el relevamiento de disposición de tierras y servicios, conectividad y actividad comercial, necesidades de vecinas y vecinos y valoración social de suelos y usos posibles en cada sector. La investigación concluyó que la mejor combinación de variables señalaba como territorio propicio a la zona de Las Tres Villas, donde desde 1951 se encuentra un complejo deportivo que fue quedándose en el tiempo en las últimas décadas, perdiendo potencial, uso y centralidad. Si ni eso se aprovechó, menos aún podía esperarse ver canoas compitiendo sobre el arroyo Napostá.

 

Es cierto que poco registro colectivo queda de los goles convertidos en partidos del Mundial que no sean la Final, pero aún así resulta difícil dilucidar las razones por las que esas intervenciones del candidato de Integración Ciudadana no merecieron mejor desarrollo en los comentarios posteriores sobre el evento en que ocurrieron. Varela no parece tener posibilidades reales de ganar, pero los datos que aportó son concretos, involucran a la realidad local presente y abren a la consulta de un corpus académico frondoso y variado.

Los estudios en torno a problemáticas bahienses o regionales no se agotan en la UTN, porque tanto la UNS como la Universidad Provincial del Sudoeste (UPSO) producen habitualmente trabajos que revelan aspectos importantes del territorio en materia de movilidad urbana, distribución habitacional, acceso a servicios públicos y atención de salud de cada segmento social, cantidad de automóviles por habitante o la marcha del comercio y los salarios.

El mundo académico tiene peso propio en el ámbito zonal y, de todos modos, sus opiniones y estudios no son ni deberían ser vinculantes para el poder cuya legitimidad surge de las urnas. El corpus producido tampoco es unánime.

Sin embargo, ofrece un valioso insumo para proyectar políticas públicas. Las dos cajoneadas que denunció Varela parecen indicar que -contra lo que se proclamó para el futuro el viernes 6, en la UNS- en el pasado bahiense que todavía transitamos el conocimiento producido en las Universidades más próximas ha sido subestimado.

 

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