Elecciones 2023: La lucha por la Legislatura bonaerense, sección por sección

En la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof es el candidato natural del peronismo que, según la mayoría de las encuestas, supera ampliamente a cualquier otro candidato de cara a las próximas elecciones. Sin embargo, si se repiten los números de 2021, la alianza Juntos podría quedarse con la Legislatura bonaerense y complicar un eventual segundo mandato de Kicillof. El mapa electoral de la provincia.

Los efectos negativos de una pandemia, una guerra con influencia mundial, inflación e internas oficialistas no afectaron significativamente la imagen del gobernador Axel Kicillof, cuyos palpables resultados de gestión son ponderados no sólo por la ciudadanía, sino incluso por intendentes opositores.

Distintas encuestas posicionan al actual mandatario provincial como el candidato más votado en la provincia donde habita el 38% del padrón electoral nacional. Incluso, en el PRO se respira cierta resignación en voz baja por los números que maneja Kicillof, que lo colocan como claro favorito a permanecer en el Sillón de Dardo Rocha.

Sin embargo, pese a que la batalla por el Ejecutivo parece encaminada, en el ámbito legislativo la situación es notablemente diferente.

Allí, la oposición está a un paso quedarse con la mayoría en ambas cámaras de la Legislatura. Si eso ocurriera, el FdT podría retener el Ejecutivo pero quedando en desventaja legislativa, configurándose así una dinámica en la que el gobernador mantendría permanentes negociaciones con la oposición que acaso le costarían demasiado caro.

En el Senado bonaerense, la paridad entre el FdT y Juntos es total: 23 bancas por lado.

En la Cámara de Diputados provincial, compuesta por 92 bancas, el oficialismo tiene 42 sillas, una más que Juntos.

Las otras nueve se reparten entre los bloques Espacio Abierto Juntos (2), Avanza Libertad (2), FIT (1), 17 de Noviembre (1), Unidad para la Victoria (1), La Libertad Avanza (1) e Izquierda Socialista en Frente Izquierda Unidad (1).

Este año, el peronismo pone en juego las bancas obtenidas en la buena elección de 2019. Sin embargo, tomando como referencia los resultados de la elección de 2021-donde Juntos venció con comodidad- para sacar los cálculos de reparto de bancas, el FdT podría perder este año siete lugares en la Cámara baja y dos en el Senado; de 37 en juego, solo retendría 28. Mientras que Juntos ganaría 7.

El mapa electoral por sección

A excepción de las secciones Tercera y Octava, donde sólo se ponen en juego senadurías y el reparto quedaría igual (6-3 en favor del oficialismo y 2-1, a favor de la oposición, respectivamente), en las seis restantes sumaría Juntos y, en algún caso, incluso los “libertarios”.

El Conurbano bonaerense

El FdT se enfrenta a una situación complicada en la Primera, donde hay 4.786.617 personas habilitadas para votar.

De las 9 bancas en Diputados que pone en juego, sólo retendría seis. En cambio, Juntos se quedaría con las seis que tiene y sumarían Avanza Libertad y el FIT, una cada uno.

En la populosa Tercera sección, histórico bastión del peronismo, las encuestas muestran una fuerte penetración del discurso ultraderechista que alarma a Juntos, que teme perder una de las tres bancas a manos del espacio que representan los liberales de José Luis Espert o Javier Milei -enfrentados públicamente pese a defender el mismo modelo económico-.

El norte y el sur

En la Segunda y la Sexta, la oposición obtendría nuevas bancas del Senado. Por la región norte de la provincia, donde se ponen en juego 5 bancas, Juntos se quedaría con tres y el oficialismo quedaría en minoría.

Ubicada en el sur bonaerense y con Bahía Blanca como principal distrito, en la Sexta el macrismo pega fuerte y el radicalismo muestra un notable crecimiento -como en todo el interior-. Aquí la oposición se quedaría con cuatro de las seis bancas de la Cámara Alta provincial.

Las secciones restantes

La Cuarta y la Quinta son los distritos clave para que la oposición logre arrebatarle la Cámara de Diputados al FdT.

En el noroeste bonaerense se ponen en disputa 14 bancas: 7 están en manos de la oposición, 6 son del oficialismo y la restante, del monobloque presidido por Fabio Britos.

Si Juntos logra reiterar los resultados de las elecciones de medio término, cuando sacó el 50% de los votos y una distancia de 16 puntos al FdT, se quedará con 9 asientos.

En la Quinta, donde hace dos años le sacó 20 puntos de ventaja a su oponente, la oposición se quedaría con siete bancas.

Las estrategias opositoras

La oposición está ante la oportunidad de liderar las dos Cámaras, pero el éxito depende en gran medida del desarrollo de la virulenta interna en Juntos.

Hasta el momento, para dirimir la contienda interna surgen dos estrategias:. La estrategia del “Plan Y“, con la que se permitiría a los candidatos locales colgarse de más de una boleta de los ámbitos provincial y nacional.

Y por otro lado se analizan las listas mixtas o cruzadas.

El “Plan Y” desata críticas de los sectores que anhelan una candidatura única, como el caso de Diego Santilli para la gobernación. Sobre la segunda, las críticas al acuerdo PRO-UCR radican en que nadie puede explicar cómo se integrarían las listas después de la interna sin dejar heridos.

La manera en que la oposición dirima la cuestión será determinante a la hora de saber cual de las dos fuerzas mayoritarias de Juntos se quedará con más bancas. A priori, en virtud de lo que arriesga cada una, el radicalismo podría resultar vencedor, al poner en riesgo menos bancas y empujados por el envión de la interna pampeana.

Los movimientos oficialistas

El Frente de Todos comenzó a mover todas sus fichas de cara a estos comicios.

Kicillof no detiene su marcha por el interior; Máximo Kirchner sacude al PJ provincial y comenzó a reunir a los referentes “sin tierra” del partido en distritos donde no gobierna el peronismo; y el jefe de Gabinete, Martín Insaurralde, agita el conurbano.

La amenaza de la ultra derecha

La oferta electoral de extrema derecha juega también un papel central en las estrategias de todos.

Hasta el momento, solo Espert se lanzó a la gobernación, aunque hasta en su propio entorno lo acusan de jugar para Horacio Rodríguez Larreta.

Mientras tanto, en una jugada de ganancia doble, el jefe de Gobierno porteño sumó a su equipo a Cynthia Hotton: evita que le reste votos por derecha y al mismo tiempo le suma de sectores ultras del evangelismo conservador.

Javier Milei preocupa en ambos campamentos. Desde el massismo afirman que también podría quedarse con una porción de votos peronistas desencantados. Y al macrismo siempre le preocupó la fuga de votos por ese sector, motivo por el cual Patricia Bullrich y Macri no pierden oportunidad para coquetear con el economista y sugerir una posible alianza, que la Coalición Cívica y la UCR rechazan categóricamente.

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