Maximiliano Rusconi, el abogado de Julio De Vido, presentó su alegato en el marco de la Causa Vialidad. Aunque piden 10 años de cárcel para el Exministro, en 39 meses de juicio aún no fue nombrado. “Hemos perdido toda fe en el estado de derecho“, lamentó el defensor.
Asimismo, el abogado responde a las acusaciones de los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola junto a Gabriel Palmeiro, con quien se turnará para defenderlo en las jornadas del lunes y martes.
Rusconi se ha mostrado extremadamente crítico luego de que se adjudicara a De Vido el delito de administración fraudulenta a pesar de que no presentarse testigos ni pruebas del supuesto hecho. Además, cabe recordar que la administración del presupuesto ni siquiera es una de las funciones del Ministro.
En este sentido, cabe recordar que los fiscales sufrieron un pedido de recusación luego de que se los pudiera observar junto al presidente del TOF 2, Rodrigo Giménez Uriburu, jugando al futbol en la quinta de Mauricio Macri.
El alegato de Rusconi
Durante su alegato, Rusconi explicó que “este Tribunal tiene la obligación procesal, ética, constitucional de absolver a Julio De Vido“. Sin embargo, aclaró que “hemos perdido toda fe en el estado de derecho” y agregó: “No tenemos ninguna fe que este Tribunal nos escuche desde el lugar de la imparcialidad”.
“¿Por qué estoy acá si no tengo fe?”, continuó, “porque es una obligación defender el estado de derecho, defender un sistema penal digno”. En ese sentido, explicó que la defensa se produce en el contexto “de la utilización política del sistema federal de justicia. Esto ha sucedido. Todos lo sabemos”. Asimismo, declaró:
“Buena parte de la utilización política parte de seleccionar contra quién se va. En este caso, una sola provincia, un único empresario, un único tipo de obra pública. O sea, Santa Cruz, el grupo Austral y la obra vial. No quisieron molestar a nadie, a ningún otro empresario, otra provincia, otro tipo de obra pública. ¿A quién quieren engañar?”.
Por otro lado, el abogado explicó que “frente a ese direccionamiento, nosotros no especulamos, fuimos de frente”. “Le preguntamos en forma directa a los testigos ‘¿Julio De Vido intervino?’, ‘¿Le dio alguna instrucción?'”, argumentó.
“Eran preguntas de riesgo, porque el testigo podría haber contestado otra cosa”, reconoció, “pero la respuesta es que en este juicio a Julio De Vido no se lo nombró“. En este contexto, señaló:
“¿Por qué los fiscales ni siquiera preguntaron por Julio De Vido? ¿Por qué trataron de saltar rápido a otra cosa? La fiscalía no preguntó, no investigó nada. Y llegamos al día de hoy sin saber qué acción cometió el exministro. Cuáles fueron los hechos. Los fiscales fueron por las grandes palabras, los tipos penales, pero no dijeron nada de qué hecho concreto se le atribuye a De Vido”.
La acusación contra De Vido
Sobre De Vido pesa la acusación de ser organizador de la asociación ilícita encabezada por la Vicepresidenta Cristina Kirchner y partícipe primario de la defraudación contra el estado. En este marco, los fiscales solicitaron 10 años de prisión.
A pesar de no haber sido nombrado durante el juicio, Luciani y Mola argumentan que ”su aparente menor visibilidad no puede ser entendida como menor injerencia”. Cabe resaltar, que los fiscales tampoco pudieron exhibir alguna orden o instrucción de De Vido a José López, quien era el secretario de Obras Públicas.
Por otro lado, tampoco se encontraron mensajes entre el Exministro de Planificación y Lázaro Báez en el marco de las licitaciones del área de energía. Al respecto, es relevante recordar que Báez no ganó ni una obra, a pesar de presentarse en varios de los concursos.
