Las miradas continúan sobre el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, por su rol durante el golpe de Estado de Bolivia que derrocó a Evo Morales hace un año e impuso en el poder a Jeanine Áñez.
La victoria del candidato de Movimiento al Socialismo (Mas) Luis “Lucho” Arce en las elecciones presidenciales del 18 de octubre, es considerada como el primer triunfo de Alberto Fernández en la región, por lo que reivindicó su decisión de mantener a Morales como refugiado político aunque algunos referentes advertían puertas adentro que una extensión de la estadía del ex presidente boliviano podría ser un problema en la relación bilateral con Brasil y Estados Unidos.
El triunfo de Arce fue celebrado por el presidente y por la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, quien no tardó en recordar la posición que había tenido Almagro durante el golpe.
En su carta de este lunes, Cristina escribió que la OEA “dirigió un golpe de Estado” en Bolivia, “diciendo que había habido fraude en las elecciones presidenciales del año pasado. El resultado de las recientes elecciones en ese país hermano me eximen de mayores comentarios”, ironizó, en referencia al triunfo de la fuerza política de Evo Morales.
“Sin ir más lejos, miren Bolivia. Nada menos que la OEA dirigió un Golpe de Estado diciendo que había habido fraude en las elecciones presidenciales del año pasado. El resultado de las recientes elecciones en ese país hermano, me eximen de mayores comentarios. Y después dicen que el Lawfare no existe”
Cuando Almagro fue reelecto el 20 de marzo, sólo recibió de Argentina un tibio apoyo en un comunicado del PRO firmado por su presidenta, Patricia Bullrich. Alberto, por su parte, había apoyado la frustrada candidatura de la ecuatoriana María Fernanda Espinosa.