Argentina es uno de los países que con mayor interés ha puesto los ojos en el golpe de Estado de Bolivia y una gran cantidad de periodistas de nuestro país se encuentran allí para relatar lo que sucede. Uno de ellos es Fernando Ortega Zabala, quien ayer presenció 10 muertes y fue alertado de que estaba siendo buscado por policías de civil.
En comunicación con una FM cordobesa, pudo relatar lo vivido el día de ayer:
“Ayer vi 10 muertos de los cuales 4 de ellos murieron adelante mío. La represión, realmente, fue terrible. Al mediodía, helicópteros tiraban gases lacrimógenos, después la policía y el Ejército disparaban a mansalva, de hecho me dispararon en dos oportunidades, los impactos pegaron a un metro de distancia mía”
Además, en referencia a la cantidad de personas heridas, manifestó “perdí la cuenta, pero de los muertos no me lo olvido mas. El número de muertos es incierto. Hay algunos que hablan de 28 o 30 y algunos desaparecidos”.
Ortega Zabala tuvo que refugiarse junto a otro periodista de México y encontró de la solidaridad de vecinas y vecinos de la zona. Cabe recordar que la dictadura de Áñez criminalizó la práctica periodística, amenazando a los reporteros que cubren la represión de ser declarados “sediciosos”.
“La gente de aquí nos dijeron que la policía nos estaba buscando. No sabemos si es cierto o no pero por las dudas tomamos las precauciones porque nos pueden declarar en sedición. Nos dieron alojamiento en un lugar, con colchones en el piso, tuvimos mucho frío”..
El reportero contradijo los datos oficiales de la Defensoría del Pueblo de Bolivia, que informó que en la represión de ayer hubo un saldo de 6 personas muertas.
“Diez cadáveres ví yo, no me lo contó nadie. Es una gran mentira lo que están diciendo. Y no se cuántas habrán visto otras personas en Senkata. Que digan eso es una barbaridad”
Además negó haber visto personas armadas enfrentando la represión: “Voy a ser honesto. Yo no vi a nadie armado. También dicen que tenían dinamita, yo no vi a nadie con dinamita”.
“Yo no soy político, no milito en ningún lado, yo solo vine acá a informar lo que podía ver y lo que podía averiguar (…) Llegué hace 3 días y desde que llegué lo único que veo acá es violencia”.
“Anoche, mientras intentaba dormir, lo que más me recriminaba a mí mismo era no conocer los nombres de las cuatro personas que vi morir”, declaró conmocionado.
Preocupantemente, desde Cancillería Argentina aún no le garantizaron las condiciones de seguridad fundamentales.