Luis Caputo desvió un préstamo de 400 millones de dólares del BID destinado a mejorar la infraestructura ferroviaria para contener el dólar. En paralelo, los accidentes del ferrocarril aumentaban en un 72% en medio de los recortes impulsados por el gobierno.
El gobierno de Javier Milei, a través del ministro Luis Caputo y con la complicidad del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), desvió un préstamo de 400 millones de dólares que originalmente estaba destinado a la modernización integral de la Línea San Martín de ferrocarril.
Se trata del préstamo que el BID había aprobado en 2018 para realizar mejoras en las vías, señalamiento, control de trenes y comunicaciones, al que se sumaría una inversión de 122 millones por parte del Estado Nacional.
La licitación para el material rodante fue adjudicada en 2023 con el objetivo de mejorar la situación del tren que une la estación de Retiro con Pilar y transporta a alrededor de 28 millones de pasajeros anualmente.
Pese a que las órdenes de compra ya se habían emitido, tras la asunción de Milei se frenó el proceso y el ministro Caputo comenzó a negociar con el BID para modificar el destino de los fondos. Finalmente, el organismo aceptó que el préstamo se utilizara en el “Programa de Apoyo a la Sostenibilidad Fiscal y el Crecimiento“.
Así, los 400 millones de dólares se sumaron a este fondo, que pasó a sumar 647 millones de dólares. Su objetivo declarado fue el de “fortalecer las finanzas públicas y la balanza de pagos, reforzando la estabilidad macroeconómica y el crecimiento“. En otras palabras, para contener el dólar.
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La situación crítica de los trenes
Para colmo, mientras Caputo negociaba con el BID, se produjo el choque de trenes en el viaducto Palermo de la línea San Martín, que dejó un saldo de alrededor de 60 heridos y llevó al Gobierno Nacional a declarar la emergencia ferroviaria.
En paralelo, el gobierno de Javier Milei pasaba la motosierra por las dependencias de Trenes Argentinos, despidiendo a los trabajadores de la Administración de Infraestructuras Ferroviarias Sociedad del Estado.
Un informe de la Auditoría General de la Nación dejó expuesta la situación de los ferrocarriles y reveló que los accidentes aumentaron 72% en 2024 y los fallos técnicos subieron 400%. En este contexto, el auditor Luis Naidenoff calificó como “una enorme irresponsabilidad” la decisión de darle otra finalidad al préstamo.
Al respecto, indicó que los fondos comprometidos por el Gobierno Nacional al declarar la emergencia ferroviaria ascendían a 500 millones de dólares para la totalidad del sistema, mientras que el préstamo habría inyectado una suma similar exclusivamente para la línea afectada.
Desde la Auditoría General señalan que el siniestro incluyó fallós en todos los escalones del sistema: la Comisión Nacional de Regulación del Transporte controló de forma parcial, la Secretaría de Transporte no respondió formalmente los informes que recibió, y la operadora SOFSE respondió apenas el 38% de las observaciones que se le realizaron.
Un año después, un descarrilamiento del Tren Sarmiento volvió a exponer la crisis que atraviesa el sistema ferroviario por los recortes.