La industria igualó su peor baja en 20 meses y se puso por debajo de los niveles de actividad de enero de 2024. Golpeados por el desplome del consumo y el ingreso de artículos importados, 14 de 16 sectores evaluados por INDEC mostraron caídas.
Las políticas económicas del gobierno de Javier Milei continúan golpeando al sector fabril. En febrero de 2026, la producción industrial registró una caída interanual del 8,7%, encadenando así ocho bajas consecutivas desde julio del año pasado, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero también retrocedió un 4% frente a enero en la medición desestacionalizada, la baja mensual más pronunciada desde marzo de 2025. En el acumulado del primer bimestre, el sector anota una contracción del 6% respecto al mismo período de 2025.
Lo más significativo es que la industria regresó a niveles inferiores a los de enero de 2024, primer mes de impacto pleno de la devaluación inicial. Según la consultora LCG, el sector se ubica actualmente un 6,7% por debajo de su nivel de noviembre de 2023
Si se observa la serie original (sin ajuste estacional), la producción descendió a los 100 puntos por primera vez desde mayo de 2020, es decir, desde la pandemia.
Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), señaló que “el nivel de actividad industrial se mantiene casi 10 puntos por debajo del promedio de enero a noviembre de 2023, previo a la asunción de Milei. Desde su último pico, en mayo de 2025, la producción industrial se ubica 5,8 puntos por debajo”.
El derrumbe es generalizado: cayeron 14 de 16 sectores
La crisis no se concentra en un rubro específico, sino que se distribuye de manera amplia. Catorce de las dieciséis divisiones de la industria manufacturera registraron caídas interanuales durante febrero.
El sector más perjudicado fue el de productos textiles, con un desplome del 33,2% interanual. Al interior del rubro, los tejidos y acabado de productos textiles cayeron un 47%, mientras que los hilados de algodón retrocedieron un 30,7%.
La Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) destacó que enero de 2026 marcó el mayor retroceso de actividad desde el inicio de la serie estadística en 2016. La capacidad instalada del sector textil operó apenas al 24%, frente al 53,6% de la industria en general.
Desde el INDEC, empresas consultadas señalaron que los fabricantes nacionales enfrentan una menor demanda y una mayor competencia de productos importados, en el marco de la reducción de aranceles dispuesta por el gobierno en el segundo trimestre de 2025.
Le siguió en magnitud el rubro de maquinaria y equipo, con una baja del 29,4%. Dentro de ese bloque, la maquinaria agropecuaria anotó una caída del 37,7%, afectada por una menor producción de tractores, cosechadoras y sembradoras.
Los aparatos de uso doméstico retrocedieron un 38%, con una menor fabricación de heladeras y lavarropas, producto también de la mayor competencia importada.
El sector automotriz cayó un 24,6% interanual en producción. La fabricación de vehículos bajó un 29,9%, afectada por una menor demanda local, una caída del 37,2% en las exportaciones de automóviles y una reducción del 25,7% en los envíos a Brasil.
Según datos de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), las ventas a concesionarios de vehículos nacionales se desplomaron un 45,9% en el mes.
Entre los rubros de mayor peso en la estructura industrial, alimentos y bebidas retrocedió un 6,9%. La molienda de oleaginosas cayó un 21,9% y los productos cárnicos registraron bajas del 8,2% en vacuno y 7,4% en aviar. Los lácteos fueron la excepción dentro de este bloque, con un crecimiento del 8,1%.
Otros sectores afectados incluyeron caucho y plástico (-15,7%), prendas de vestir, cuero y calzado (-18,2%), industrias metálicas básicas (-12,5%) y muebles y otras manufacturas (-12,3%).
Las únicas dos divisiones que registraron alzas fueron refinación de petróleo (+19,7%), impulsada por aumentos en la producción de gasoil (+23,8%) y naftas (+10,8%), y sustancias y productos químicos (+3,7%). Esos dos rubros traccionaron al único bloque con incidencia positiva en el nivel general.
Desde el Centro de Estudios de la Producción, el Empleo y el Crecimiento (CEPEC) afirmaron que “la industria sigue en contracción, con caída fuerte y generalizada, pero con algunos indicios iniciales de estabilización. La clave hacia adelante va a estar en la recuperación del consumo y la inversión para confirmar un cambio de tendencia”.
La construcción, sin señales de recuperación
El sector de la construcción tampoco logra salir de su estancamiento. Según el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) del INDEC, en febrero la actividad retrocedió un 0,7% interanual y un 1,3% frente a enero.
En el acumulado del primer bimestre, el sector apenas crece un 0,3% respecto al mismo período del año anterior, muy lejos de una recuperación sólida luego del derrumbe registrado a lo largo de 2024.
Entre los factores que explican el freno figuran una nueva suba de tasas vinculada al incremento del riesgo país (a su vez influido por la incertidumbre global por el conflicto en Medio Oriente) y el encarecimiento en dólares de los materiales de construcción, que afecta principalmente a las obras privadas.
Las expectativas del sector son moderadas. Entre los empresarios dedicados a la obra privada, el 17,8% proyecta un aumento de actividad hasta mayo, mientras que el 12,9% anticipa una baja y el 69,3% no prevé cambios significativos.
En el segmento de obra pública, el 20% espera una reactivación, el 16,8% anticipa una contracción y el 63,2% restante no prevé variaciones de importancia.